Jorge Luis Borges: ¿Cuál es la mejor obra para ingresar a su universo?

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En el día de su natalicio, en Culto consultamos a un grupo de especialistas del mundo del libro sobre el autor argentino. Considerado a menudo un escritor complejo, diversas voces otorgan una guía para sumergirse en un mundo literario que puede ser gratificante.



Grínor Rojo, académico U. de Chile

Una sola página, “Borges y yo”, de El hacedor. Es la que yo uso de introducción a mis clases borgeanas.

Lorena Amaro Castro, crítica literaria y directora del Instituto de Estética, Pontificia Universidad Católica de Chile

En el supuesto que una mayoría concordará en la importancia de Ficciones y El Aleph como libros fundamentales no solo de la obra borgeana sino de la estética contemporánea, propongo entrar a su literatura por un lugar tal vez menos conocido, un libro anterior a los cuentos de Ficciones, que es su Historia universal de la infamia, donde practica el ejercicio de condensar vidas en unas pocas escenas, muy cinematográficas. Escoge para ello a un conjunto de personajes laterales, impostores, nómades, fuera de la sociedad. Él mismo decía que fueron los ejercicios de un tímido que no se resolvía a narrar cuentos, que éstas fueron sus protoficciones, una especie de entrenamiento antes de hacerse cuentista. Pero Borges ya estaba ahí, en un libro que además creo que puede ser más asequible para lectores que se están iniciando, ya que es muy entretenido. Los textos que lo conforman fueron publicados primero en prensa, así que tienen también esa rapidez y relación con lxs lectorxs, propias de la crónica periodística.

Matías Rivas, poeta, crítico literario, director Ediciones UDP

Yo creo que El Hacedor. Este libro mezcla prosas breves con poemas, entonces uno puede entrar a él en sus dos vertientes, tiene relatos y ensayos. Es un compendio de los géneros que Borges manejó, fue publicado en 1960, en una época muy buena de él. En ese libro vienen varios escritos fundamentales y están escritos de manera muy sucinta, clara, están el Poema de los dones, Borges y yo. En el fondo, es un libro que contiene a Borges de manera comprimida, donde cita menos también, es menos erudito y tiende a ser más contenido.

Pola Oloixarac, escritora argentina

Las ruinas circulares, es como bajar en barca al universo de Borges. “Nadie lo vio desembarcar en la noche unánime”, así empieza, y entrás como si fueras Indiana Jones acercándose al templo de la perdición. Ahí está la aventura rara, el extrañamiento de estar en un paisaje nuevo y único, para mí es un pasadizo secreto a la esencia aventurera de la obra de Borges.

Andrés Gómez Bravo, subeditor La Tercera Domingo

Tal vez no sea el más accesible de todos, pero Ficciones reúne algunos de los mejores relatos de Borges, acaso los que dieron origen a la palabra borgeano. Hay que leerlos con calma, dejándose llevar por los juegos o misterios que te propone Borges y que siempre, de algún modo, te sorprenden o descubren puertas insospechadas. Acá están sus grandes obsesiones: los juegos entre realidad y ficción, las paradojas, las reseñas bibliográficas apócrifas y los libros imaginarios, las cosmogonías fantásticas, la tensión entre memoria y olvido, los sueños y los espejos, la atracción por las tramas policiales, los cuchillos y el coraje. Algunos de sus cuentos son inolvidables y están entre lo mejor de la literatura de todos los tiempos: Funes el memorioso, Las ruinas circulares, El jardín de los senderos que se bifurcan, El sur, El fin.

Magda Sepúlveda Eriz, académica Letras UC

El jardín de los senderos que se bifurcan, de Ficciones, porque allí está develado el proyecto de Borges. Un proyecto que consiste en burlarse de los géneros literarios. En el cuento, el relato de la historia lo hace el asesino, quien explica las razones para matar a un sabio judío. Pero las razones no son las clásicas del género policial: ambición, celos, racismo, política. Es una parodia al género policial, pero también una reflexión sobre por qué se asesina, es decir, hay una bifurcación en esa escritura, como todo lo borgiano.

Guido Arroyo, poeta y director de Alquimia Ediciones

Lo más lógico y quizá hasta saludable, sería ingresar por Ficciones. Donde se despliega de forma prístina las particularidades estéticas del mundo “borgeano”. Pero yo sugeriría un ingreso de forma lateral, desde el Borges reflexivo y oral, el de las conferencias. En especial las seis dictadas en Harvard en un curso que dio entre el 67 y 68, compiladas en Arte poética (2001). Una de ellas, “El enigma de la poesía”, quizá la más entrañable, está disponible con su propia voz en youtube. Cuarenta minutos de clase magistral.

Carolina Pizarro Cortés, académica Instituto Estudios Avanzados Idea-USACH

Creo que es Ficciones porque es el volumen que contiene varios de los cuentos más importantes del autor: El jardín de senderos que se bifurcan, Las ruinas circulares, Funes el memorioso y El sur, entre los más conocidos. En ellos se aprecia la capacidad de Borges de situar sus historias en la zona gris donde confluyen la “ficción” y la “realidad”. Son relatos que delinean con maestría los vasos comunicantes entre nuestro mundo y otros mundos posibles.

Luciano Lamberti, escritor argentino

Creo que el mejor libro para empezar a leer a Borges es Historia universal de la infamia, que es su primer libro de narrativa porque tiene varias cosas interesantes. Es un libro sobre canallas, sobre el mal, que siempre le atrajo mucho. Es un libro de aventuras, con mucha acción, con personajes que tienen grandes peripecias y porque es un libro inspirado en historias reales. Él tomaba estos casos y los trabajaba desde la imaginación, lo que es un procedimiento muy moderno. No es un libro tan complejo como Ficciones, que también es un buen libro para empezar, pero este me parece más directo.

Camilo Marks, crítico literario

Creo que no hay una mejor obra para entrar al mundo de Jorge Luis Borges, porque escribió, aparte de uno que otro bache, solo obras maestras. Yo diría que, para entrar a su mundo, lo más recomendable son las dos grandes colecciones de cuentos contenidas en El Aleph y Ficciones. Ahí no hay dónde perderse, pues no hay ni un texto siquiera mediocre, sino únicamente relatos insuperables: Las ruinas circulares, La escritura del Dios, Emma Zunz, Deutsches Réquiem, El sur, Hombre en la esquina rosada, etc.

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