Los deportistas chilenos clasificados a Tokio 2020 pasan días complicados. Las informaciones del COI de que los Juegos Olímpicos no cambian de fecha y un par de días después, de que están en estudio, no hizo más que aumentar la incertidumbre de los atletas. Federaciones de varios países (como en Brasil o Francia) clamaban por una modificación en el calendario, mientras los deportistas entrenan en sus casas, sin competencias internacionales y con una planificación en duda, para los 16 nombres que hasta hoy están cumpliendo los requisitos de clasificación centrarse en la propia participación olímpica es su mayor desafío.

La canoista Karen Roco comenta que “como deportista, en lo personal, no he parado absolutamente nada en los entrenamientos. Vengo llegando de Colombia entrenando súper fuerte”. La skeetera Francisca Crovetto dijo el día que llegó desde Italia: “Lo que más me afecta es no poder planificar, reprogramar mi calendario. Creo que hay que esperar hasta el 3 de abril, que es cuando se baja el decreto en Italia”. La tiradora tiene pasajes a Europa comprados para el 8 de abril.

El Comité Olímpico de Chile (COCh) está monitoreando el trabajo de cerca de 80 deportistas, incluyendo los que tuvieron que regresar al país en los últimos días. Hay 57 que no están contagiados pero están bajo régimen de cuarentena, por venir de ciertos países en específico. Muchos están clasificados a Tokio y otros están en proceso, todos, eso sí, entrenando en sus casas, excepto algunos seleccionados de remo y canotaje, que hacen el aislamiento en Curauma.

El pentatleta Esteban Bustos devela ahí otro problema, pues el Centro de Entrenamiento Olímpico (CEO) cerró y el Centro de Alto Rendimiento (CAR) redujo el flujo: “A mí me facilitan las instalaciones de 3 a 6 de la tarde y la piscina en la mañana, lo demás, hay que hacer el entrenamiento en casa. Es un tema bien polémico, con toda la contingencia del coronavirus, obviamente, nosotros los deportistas nos vemos afectados en nuestra preparación y ese es un ejemplo”.

Es el momento, entonces, de enfrentar la adversidad y no bajar la guardia. El sicólogo deportivo Alexi Ponce, quien desde el cierre de las instalaciones ayuda a sus dirigidos vía Whatsapp o Skype, explica que “esta situación es inédita y tiene todos los requisitos para generar estrés: es novedoso, hay incertidumbre, ambigüedad, inminencia, incapacidad de predecir qué va a pasar. Ante estos factores hay dos miradas: uno, el problema, y la otra es cómo respondes, que me pasa a mí, cuál es mi respuesta en este caso. Lo más importante es la capacidad del deportista de adaptación y no dejar de hacer las cosas, sino aceptar la realidad, que no es la que él y su cuerpo técnico habían preparado. Los cuerpos técnicos, todos, tenemos que ser su mayor apoyo”.

El problema no es nuevo, dice Ponce: “Quiero cambiar el problema, es como cuando no me gusta la cancha o el árbitro, pero no hay control sobre eso, entonces hay que cambiar la emoción, ver cómo afecta y asumirla de un modo distinto”, expone.

Kobrich en Lima 2019

“Los deportistas entendemos esto, somos parte de la solución, tomamos todas las medidas, los que podemos entrenar en el domicilio lo hacemos, sí salgo a hacer la kinesiología, pero después me vuelvo a la casa, pero es un tema importante, porque como se viene la cosa, seguramente estaremos un tiempo importante con estas circunstancias bien irregulares que afectan la preparación a Tokio”, agrega Esteban Bustos.

No solo lejos de los recintos adaptados deben trabajar los atletas, sino que a veces también alejados de sus entrenadores. Es el caso de los tenistas, el técnico de Christian Garin, el argentino Andrés Schneiter, está en su país, mientras que Tomás Barrios se fue a Chillán y su entrenador, Guillermo Gómez, sigue en Santiago.

Gómez relata la situación: “En lo que sí estamos muy metidos es en cuidar la alimentación, la parte física, que desde la casa lo pueden hacer, pero el tenis se recupera de manera no tan difícil. Estamos muy tranquilos, creo que a diferencia de otros deportes, el tenis, con una preocupación de uno o dos meses, estaríamos bien. El atletismo, la natación, debe ser más complejo, porque tienen que ir batiendo marcas y preparando con mucha anticipación”.

Schneiter, por su parte, cuenta que “no hay otra que trabajar desde la casa. Estamos lejos por ahora, veremos qué va permitiendo hacer el virus. Vamos a mantenernos físicamente con planes y va a ir jugando, siempre que se le permita, una hora, dos o tres veces por semana para mantenerse”. El transandino coincide en que la puesta a punto antes del megaevento, cuando se haga, es corto: “Hasta seis semanas antes, en algún lado que se permita, a full pretemporada. Igual, veo complicado que se hagan las Olimpiadas con la cantidad de gente que se juntaría ahí”.

Caso similar es el de María José Mailliard, quien está clasificada en un single y un doble, pero su compañera, Karen Roco, no está con ella en Curauma. “No tenemos contacto con la gente del exterior y no paramos el trabajo, pero lo único que me afectó es que Karen tiene esposo e hijo, entonces ella no puede quedarse con ellos acá, así que debió irse a Constitución”.

Ponce es claro en aconsejar que los deportistas deben trabajar sin pensar en el cambio de fecha. “A todos les digo que el objetivo deportivo ilumine tu día a día, en casa, en mi espacio, en mi piso, en el patio. Cómo voy a prepararme para esto, nunca dejar de entrenar. En adaptarse va a estar a prueba la fortaleza”.

Eso sí, no siempre es aplicable a todos los deportes. Bustos lo explica: “Yo estoy clasificado desde el año pasado y tengo que aplicar bien la curva de rendimiento, que tengo para julio-agosto”. Al velerista Clemente Seguel le “parece bien” que no se modifique el inicio de los JJ.OO., por lo mismo: “El programa se basa en la fecha establecida y hay que prepararse para eso”.

Denisse Ahumada logró un cupo país para Chile en el ciclismo y está confiada en que será la nominada para Tokio. No ha parado de entrenar. Desde México, dice que está realizando sus “entrenamientos con normalidad, tomando siempre los resguardos pertinentes. Puede que la situación cada día se ponga mas difícil, pero frente a eso vamos adecuándonos para mantener el rendimiento lo más parejo posible. Todo lo dejo en manos de Dios, si no se hacen los Juegos es por nuestro bien y pienso que la salud está primero”.

La preparación ha afectado a todos. La taekwondista Francisca Aguirre está en cuarentena voluntaria tras arribar desde Costa Rica, donde ganó un cupo a Tokio. “Me parece genial que se haya mantenido la fecha de los Juegos. Pero ojalá que pare lo del coronavirus, por la preparación. Por el momento todo es incierto”.

Desde el COCh, el presidente Miguel Ángel Mujica dice: “Nosotros hemos querido ser muy responsables desde el comienzo de este brote en nuestro país, porque sabemos que la salud de nuestros deportistas y de todos los chilenos es lo más importante”.

Justicia deportiva

Como causa de un eventual cambio de fecha de Tokio 2020 más que el contagio durante el evento, está el hecho de que algunos deportistas en el mundo van a tener más problemas para clasificar o entrenarse. Mujica opina que “a los chilenos el coronavirus les afecta casi igual que a todo el mundo, ya que todos los preolímpicos que estaban agendados fueron suspendidos. Todos tendrán que adaptarse y privilegiar el trabajo de preparación física, pesas, etc., más que temas técnicos. No creo que nos afecte más que a China o algunos países europeos que llevan más días de contagio. Esta es una situación global, muy preocupante, y creemos que el COI tiene en cuenta todos estos factores. Pedir a las Federaciones Internacionales una nueva propuesta para los deportes que no alcanzaron a hacer sus preolímpicos va en esa línea”, subrayó.

Bustos, como Crovetto, se pone en el lugar de los muchos deportistas que aún buscan clasificar. “Chile tiene 16 clasificados y faltan muchos, pero los que aún tienen que clasificar se ven impedidos y se les hace difícil. Ahí entra el tema de si es justo o no. Es un tema en que uno tiene que seguir concentrado y enfocado y creo que el COI no va a dar la noticia hasta que no se estire más el elástico. Hay que seguir entrenando como si los Juegos Olímpicos serán en la fecha original”, dice el pentatleta.

Crovetto, quien también preside DARChile (Deportistas de Alto Rendimiento) agrega: “Me pongo en el lugar de mis compañeros que aún no han clasificado y de verdad que yo estaría muy mal. Pienso que quizás puede que no se hagan en julio y se hagan en octubre, pero los que se están jugando su clasificación deben estar muy angustiados”.

Karen Roco se suma a quienes piensan que no debe haber modificación de fecha: “Yo, por un lado estoy feliz, porque me he sacrificado tanto. ¿Y que lo suspendan? Pero por otro, estoy preocupada por toda mi gente. Espero que no se siga expandiendo el virus. Es difícil explicar si está bien o mal mantener la fecha, porque hay gente sufriendo y más con esta psicosis colectiva, con todo el mundo asustado”.

Su compañera, María José Mailliard, complementa: “Siempre he pensado que clasificar con varios meses de anticipación es un privilegio, porque te permite realizar una buena preparación. Sería una pena que se suspendieran, porque el año pasado quedamos con muy buenas sensaciones y de ahí nos comenzamos a preparar para los Juegos. Obviamente, soy consciente de lo que se está viviendo y si está en riesgo la salud de las personas no deberían hacerse”.

Martín Vidaurre también cree “que es una buena decisión”, porque “es mucha la inversión. Para ese entonces el virus en Japón va a estar en decadencia, eso es lo que se estima. La verdad es que no me asusta”. Clemente Seguel coincide con el mountainbiker y también con el COI, para quienes aún es temprano para tomar medidas: “Me parece bien que mantengan la fecha como estaba prevista. Obviamente el tema del coronavirus es muy importante y hay que estar súper atento. Queda igual un tiempo para los Juegos, así que me parece bien que lo mantengan. Lo más probable es que el Comité Olímpico Internacional va a estar atento a la situación de cómo avance, para peor o para mejor y ya más cera de la fecha van a ir tomando otras decisiones”.

Yasmani Acosta, quien vivirá sus primeros Juegos, tiene una visión similar: “Queda mucho, de aquí a agosto, tal vez se puedan resolver los problemas. Hay que mantenerse al tanto. Si los problemas siguen, tal vez se pueda posponer, hay que esperar a ver cómo se va desarrollando todo, a ver si encuentran una vacuna. Por ahora, la situación es muy difícil, estamos todos asustados y preocupados con ese tema, pero suspender hoy sería una medida muy apresurada”, dice el luchador.