El regreso de Johnny Herrera al arco de la Universidad de Chile parece cercano. El meta estudiantil no juega desde el 5 de mayo pasado, cuando después de la caída de la U (3-1) ante Audax Italiano, el DT universitario de aquel entonces, Alfredo Arias, decidió sacarlo del equipo titular.

La historia es conocida. El meta y el adiestrador se enfrentaron públicamente por la situación, sin embargo la titularidad de Fernando De Paul se mantuvo inalterable. Cuatro meses han pasado y Herrera sigue marginado, con el condimento extra de que finaliza su vínculo con el club en diciembre, por lo que sus días en el Centro Deportivo Azul parecen, o al menos parecían hasta ayer, encaminados hacia un final cercano.

La llegada de Hernán Caputto (tercer técnico de los azules durante este 2019), le dio una nueva esperanza al histórico golero. Y es que, pese a que Tuto se mantiene como indiscutido en el Torneo Nacional, donde suma buenas actuaciones, Herrera tiene opciones ahora de disputar la Copa Chile. Así al menos ha planificado el cuerpo técnico de los universitarios el compromiso que sostendrán este fin de semana, ante Cobresal, por la ida de los cuartos de final del certamen copero (sábado, 15.00).

En efecto, Herrera entrenó entre los titulares durante la práctica del martes, por lo que se proyecta el establecimiento de una rotación bajo los tres palos de la tienda estudiantil. O así será al menos en El Salvador, donde Herrera tendrá una nueva oportunidad para ratificar su vigencia: "Ha entrenado duro, a fondo", dicen desde el plantel. Un duelo que puede servir, también, para limpiar la deslavada imagen que dejó en los duelos que sí disputó a comienzos de año; para clamar, desde la cancha, por una opción para quedarse en la institución y, finalmente, para cumplir la profecía que hizo el propio meta en La Tercera el 23 de julio de este año, cuando sentenció: "Tendré que esperar a que se vaya Arias para jugar, o irme yo".