Ernie Els confirmó su gusto por quién a los 21 años recién cumplidos es por paliza el mejor golfista en la historia nacional. El sudafricano quiso que el equipo Internacional que capitanea en la Presidents Cup tuviera sangre nueva, jóvenes talentos y energía renovada. Y ahí le llegó el llamado a Joaquín Niemann, que sigue acumulando récords de juventud y que tendrá enfrente a golfistas estadounidenses de la talla del número uno del mundo Brooks Koepka, Dustin Johnson (3°), Justin Thomas (4°) y el propio Tiger Woods, capitán de la escuadra norteamericana y autonominado jugador. El talagantino, que conversa desde Florida con La Tercera, Niemann adelanta la Presidents, ya palpita la importante cita, del 12 al 15 de diciembre, en Melbourne, Australia.

Le llega una de las noticias más importantes de su carrera justo en la semana de su cumpleaños. ¿Cómo se toma el ser elegido en el equipo Internacional?

Fue increíble, el mejor regalo de cumpleaños que podría haber recibido. De verdad que estoy muy contento.

Cumplir 21 años en Estados Unidos, no es un número cualquiera. ¿Celebró con champán?

Legalmente ya puedo hacer lo que quiera, (ríe). Me porté bien. No hice ninguna maldad ni celebración rara. Los norteamericanos son los que se vuelven locos cuando cumplen los 21 porque ya pueden tomar.

¿Qué le respondió a Ernie cuando se lo comunicó?

Que sí (risas).

¿Cuándo se lo dijo?

Me llamó el lunes para informármelo. Yo estaba un poco nervioso porque la llamada bien pudo haber sido para comunicarme que no estaría en el equipo. Ernie es súper simpático, habíamos jugado antes, nos conocíamos. Le dije: "¡Vamos! Tenemos equipazo y vamos a ganar". Le tiré harto ánimo.

Els lo ha elogiado bastante. Es un admirador de su juego y siempre ha manifestado gusto por su estilo.

El año pasado me dijo que tenía que seguir jugando bien nomás, así que siempre me mantuve pensando en que este nivel me llevaría a jugar la Presidents Cup. Ernie siempre me tuvo en cuenta porque lo que quería era contar con jugadores jóvenes en el equipo.

También aplaude su actitud y dice que usted es muy fuerte mentalmente.

En el tour todos los golfistas le pegan igual de bien. Lo que hace la diferencia en el PGA es cómo fluye tu juego bajo presión. Te aseguro que a Ernie le llamó la atención cómo disputé los últimos hoyos del Greenbrier. Ataqué las banderas hasta el final y no me comió la presión del liderato. Seguro estaba muy atento a cómo lo cerré y con eso tuvo los argumentos para llamarme.

Entonces, ¿cree que haber ganado su primer título del PGA, el Greenbrier, fue determinante para haber recibido una de las invitaciones?

Totalmente. Creo que si no lo hubiera ganado, no sé si hubiera sido nominado para la Copa. Fue un gran logro y sin dudas influyó muchísimo.

¿Con qué ambiente de camarín espera encontrarse?

Será un equipo multicultural, con australianos, japoneses, mexicanos, chilenos, chinos, canadienses y sudafricanos. Será complicado comunicarse y entenderse con algunos que no hablan ni inglés ni español, pero los conozco a casi todos y sé que nos llevaremos espectacular. El equipo es muy joven, así que habrá un ambiente entretenido. No sabemos nada aún respecto de los planes de juego, pero por cómo es Ernie seguro tiene todo muy bien pensado y planificado, y habrá tiempo para preparar una buena actuación.

¿Qué sueña para esa semana?

Me gustaría jugar un match contra Tiger. Sería entretenido y me prende bastante. Pienso que obviamente tengo chances de ganarle. Estar ahí es el mayor logro que he conseguido hasta ahora. He escuchado que la cancha de Melbourne es increíble y una de las mejores del mundo. He visto videos y se ve complicadísima. Es que la Presidents es un torneo demasiado importante. Es cosa de mirar quiénes son los capitanes de cada equipo, unas verdaderas leyendas. Ernie es un crack, ha tenido una carrera increíble y ser parte de su equipo me llena de orgullo. Será una experiencia única.

¿Los ojos del mundo del golf se tornan hacia Sudamérica por lo que está haciendo?

Sí. El golf en Chile ha crecido un montón, y no sólo gracias a mí. La región ha experimentado buenos cambios también. Por ejemplo, que el LAAC (Latin America Amateur Championship) sea clasificatorio para el Masters de Augusta motiva a muchos chicos latinos.

Ya lleva un buen tiempo viviendo fuera de Chile, ¿qué es lo que más extraña de su país?

Me gusta mucho Florida. Como me la paso viajando, disfruto llegar a un lugar como este, lleno de golf por todas partes. Tengo todo lo que me gusta. Y claro que extraño Chile, estar con mi familia, mis amigos, disfrutar de la playa. Se siente especial el tiempo que paso en mi país. Acá intento mantener algunas costumbres, como hacer asados cuando me junto con Toto Gana, Charly Bustos y otros chilenos.

¿Qué se habla en sus círculos del PGA Tour sobre el estallido social de Chile?

Varias de las personas con las que juego han estado en Chile por el torneo del Web.com (el Chile Classic). Todos me comentan que es su país favorito de Sudamérica, que les encanta, que es súper limpio y muy lindo por sus paisajes y su gente. Me dicen que es una pena lo que está pasando y me desean que pase pronto de la forma más pacífica posible. Yo cada vez que juego en una cancha pienso en mi país. Ahora en la Presidents voy a dar lo mejor de mí e intentaré darle a Chile aunque sea una pequeña alegría. Ojalá que todo se solucione de la manera más pronta y en lo posible en paz.

Es el mejor deportista chileno en la actualidad. ¿Cómo puedes desde ese sitial aportar por un Chile más justo y menos desigual?

Se puede hacer el golf más popular. Y la mejor forma es que los clubes privados comiencen a abrir sus puertas a gente que le interesa este deporte y que no tiene la posibilidad de hacerse socio de alguno. Ya hay un club de golf que es público (Mapocho) y la Federación ha aprovechado de hacer clínicas con escuelas de sectores medios y bajos, lo que es muy positivo para acercarlo a la gente y hacerlo más masivo. Es tarea de las marcas también, que deberían interesarse más en apoyar torneos porque así el golf se difunde. A mí me encanta jugar en Chile, estar presente en los torneos, en las clínicas, ver lo motivados que están los niños, y tirarlos para arriba.

Prejuicio

¿Es el golf un deporte que refleja la desigualdad en Chile, o es un prejuicio?

Es un prejuicio, porque el que quiere jugar, puede hacerlo. Hay varios ejemplos de jugadores en Chile que han llegado lejos partiendo de muy abajo.

¿Si estuviera en Chile, saldría a la calle?

No lo sé.

Cecilia Pérez por Pauline Kantor. ¿Le gustó o no la movida en el ministerio del Deporte?

No conozco a la nueva ministra, por lo que no puedo opinar sobre ella, pero sí compartí mucho con Pauline y le agradezco por todo lo que hizo. Se involucró mucho en el golf y fue un aporte.