Cartas al Director

El Olivar no es un tema cerrado

El caso de El Olivar, en Viña del Mar, suele plantearse como una disyuntiva excluyente: demoler o reparar, seguridad o certeza habitacional. Esa lógica antagónica, sin embargo, empobrece el problema y posterga a quienes más esperan: las familias damnificadas por el megaincendio.

Desde la arquitectura y el diseño sabemos que los dilemas que parecen cerrados rara vez lo están. La creatividad proyectual no es ornamento ni mero ingenio formal: es una manera rigurosa de reformular preguntas, de buscar soluciones que integren lo que el debate presenta como irreconciliable. El aporte de nuestras disciplinas y la academia es imaginar caminos donde la seguridad estructural y la dignidad de las personas no compitan, sino que se sostengan mutuamente, colocando al ser humano en el centro de las decisiones.

Reconstruir no es solo una decisión jurídica o constructiva; es un acto de proyecto, y todo proyecto supone hacerse cargo de sus consecuencias humanas. La pregunta fértil no es quién tiene la razón, sino qué solución integral devuelve a estas familias una vivienda segura, generosa y un barrio confortable, sin volver a empezar de cero.

Ahí, entre posiciones que parecen opuestas, la mirada creativa tiene mucho que ofrecer. Formar profesionales capaces de habitar esa complejidad es, también, una responsabilidad pública.

Fabián Barros Di Giammarino

Decano, Fac. de Arquitectura, Diseño y Estudios Creativos, U. Finis Terrae

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