Cartas al Director

¿Es antidemocrática la invariabilidad tributaria?

Foto: Aton Chile SEBASTIAN CISTERNAS/ATON CHILE

SEÑOR DIRECTOR:

Varios académicos, como Yanira Zúñiga en su columna del miércoles, que la invariabilidad tributaria propuesta en la megarreforma es antidemocrática. La razón sería que atenta contra la soberanía parlamentaria, limitando su rango de acción por más de dos décadas. Sería, luego, una ventaja “extrema” y “partisana” que se lograría “a costa de la democracia”. Independiente de si es una buena o mala política, conviene aclarar que en ningún caso la invariabilidad se opone a la democracia.

El pueblo -por medio de sus representantes- es soberano de atar su propia voluntad. ¿Qué es el imperio de la ley sino exactamente eso? Para darnos a todos certeza de qué podemos esperar en la vida pública, nosotros mismos limitamos lo que podemos hacer. En efecto, la democracia no es pura decisión mayoritaria arbitraria. Si el pueblo es realmente soberano, ¿por qué no puede prometer algo -en este caso, la invariabilidad- y tomar las medidas para cumplir su promesa?

Claro, la objeción natural es que no se puede atar la voluntad de las nuevas generaciones. Sería una injusticia para con ellas el “imponerles” un orden tributario por tanto tiempo. Aunque plausible, eso también es un error. Ciertamente debemos tener en consideración el bienestar de las próximas generaciones, pero de eso no se sigue que tengamos que dejar todo abierto para ellas. No existe un derecho del Parlamento a revisar todo siempre: existe un deber de legislar mirando el bien común. Y a veces, como parece ser el caso ahora, comprometerse por dos décadas es lo mejor que nosotros -el soberano- podemos hacer para los futuros ciudadanos.

Eduardo Fuentes Caro

Director Instituto de Filosofía USS

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