El diagnóstico del Frente Amplio sobre la Unasur en estado terminal

El diputado del FA, Diego Ibañez, estuvo el jueves en un seminario en la flamante sede del organismo regional en Cochabamba, Bolivia. En conversación con La Tercera PM plantea que “mi interpretación sobre lo que sucede hoy tiene que ver con el cierre de un ciclo de la ola progresista de donde sacamos varias enseñanzas".


“La Unasur todavía existe, pero está en una profunda crisis que se explica con una metáfora un poco desgraciada: que sus sedes en Bolivia y en Ecuador están pensando convertirlas en universidades o salones de eventos”. Con estas palabras el diputado del Frente Amplio, Diego Ibáñez, inicia su diagnóstico sobre la situación del bloque regional en el marco de su participación en el foro parlamentario, que por estos días se realiza en la nueva sede del organismo regional en Cochabamba.

El pasado 20 de abril, Chile, Argentina, Brasil, Colombia, Perú y Paraguay anunciaron la suspensión de su participación en la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), el bloque creado en 2008 que fue impulsado por figuras como Hugo Chávez, Néstor Kirchner y Lula da Silva. Sin embargo, los problemas no eran recientes. Desde 2017 tampoco contaba con su cuerpo legislativo constituido, ya que la secretaría general no ha sido designada desde que Ernesto Samper dejó el puesto.

Según Ibáñez, con el nuevo cuadro político que se abre en la región, “donde emergen diversas derechas por la vía electoral, mientras el progresismo da señales de agotamiento el espacio de la Unasur entra en una reflexión profunda de cómo avanzar políticamente hacia un continente y una región que aporte a construir una alternativa común hacia el resto del mundo”, dijo a La Tercera PM.

Sobre su diagnóstico del bloque, el diputado explica que el 8 de mayo se presentó un proyecto de acuerdo de la derecha para abandonar la Unasur. Sin embargo, esa propuesta fue rechazada por 71 votos en contra y 63 a favor. “Mi interpretación sobre lo que sucede hoy tiene que ver con el cierre de un ciclo de la ola progresista de donde sacamos varias enseñanzas”, agregó Ibáñez, quien además explica que según lo tratado en el foro en Cochabamba, “hay una importante renovación respecto dentro del mundo de la izquierda, como es el caso de Morena en México; Nuevo Perú, que está dando una batalla contra la corrupción o como Colombia Humana”, lo que podría motivar a revivir al organismo.

“Lo que va a evitar que la Unasur muera como bloque es comprender la integración no solo como un pacto ideológico y que coloque por encima la mezquindad en vez de las necesidades de la gente”, dice Ibáñez quien en su análisis hace una crítica a las acciones realizadas por el gobierno del Presidente Sebastián Piñera y su decisión de suspender la participación del bloque sin un consenso político interno. “Hay un atentado contra el republicanismo (…) si no hay voluntad política la Unasur no va a funcionar”, agregó.

 

Finalmente, con respecto a las crisis regionales -especialmente por los problemas que complican a Venezuela- el parlamentario del Frente Amplio asegura que se “ha utilizado como un chivo expiatorio por parte de ciertos países que quieren establecer relaciones con respecto a su afinidad ideológica”. El mismo ejemplo aplica para la presidencia pro tempore de Bolivia, teniendo en cuenta que el día siguiente de asumir el cargo, “seis países, entre ellos Chile, dejaron la Unasur”, concluyó.

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