Diego Schalper (RN): “Los partidos de centroderecha están aburguesados y desactualizados”

FOTO: SEBASTIAN BELTRANGAETE/AGENCIAUNO

El secretario general y diputado de RN hace una autocrítica tras la derrota de su partido en las primarias. Hace un llamado a renovar los rostros en la coalición, dice que el abanderado Sebastián Sichel trasciende de los partidos y critica al gobierno por inmiscuirse en la parlamentaria.




El secretario general y ahora generalísimo de las parlamentarias de RN, Diego Schalper, está en cuarentena a la espera del nacimiento de su próximo hijo. Pese al encierro, se mantiene conectado telemáticamente con el resto de los dirigentes de Chile Vamos y en esta entrevista aborda el impacto del triunfo del independiente Sebastián Sichel en las primarias de su sector, que vino a ratificar el delicado momento que atraviesan los partidos tradicionales que no lograron imponer a ninguna de sus cartas a La Moneda.

¿Cómo quedan los partidos tradicionales después del fracaso de las primarias?

Es bueno que Chile Vamos haya tenido una primaria competitiva. Convocamos a 1.300.000 personas, que es un resultado súper potente. Siento que le volvió el alma al cuerpo a nuestro sector, hay un ambiente de que somos competitivos. Hay una evidente necesidad de reformular los partidos y un clamor por un cambio generacional que lo atribuyo no solamente a un cambio de rostros. Sino que es un cambio de cultura, de formas de hacer política, de tener que volver al territorio.

¿Qué autocrítica hacen ustedes como partido político?

Los partidos de centroderecha están aburguesados y desactualizados del momento político actual. Sus estructuras internas no responden a la realidad que hoy día Chile necesita. Hay desafíos en materia de transparencia, de flexibilidad, de captación de independientes. Los partidos políticos, no solo de la centroderecha, sino que de todo el espectro político, están en una necesidad urgente de reconfiguración. El electorado de la centroderecha despertó y quiere participar, y los partidos no están siendo capaces de generar esos espacios. Y nosotros desde este RN 2.0 que queremos construir vamos a hacer cambios muy importantes.

¿Y sirven de algo estas medidas de renovación, como cambiarle el nombre a Chile Vamos o un documento refundacional?

Algunos creen que estas son cuestiones que se arreglan con cambios cosméticos. Los nombres deben responder a un cambio organizacional, de cultura, de estilo, a una centroderecha que no aparece rechazando y negándose a priori a todo, sino que es capaz de salir con propuestas alternativas. Si no es así, no hemos entendido la profundidad de lo que está en juego. Esto no solo pasa por un cambio de nombre.

Pero eso lo propuso el presidente de su partido, el senador Francisco Chahuán.

Está bien. Aquí el desafío es mucho más profundo. El desafío consiste en hacer de los partidos de la centroderecha espacios capaces de hacer propio lo que encarna Sebastián Sichel. En eso los partidos tenemos que ponernos a tono de un desafío generacional que emerge, que tiene que hacerse cargo de una nueva forma de entender la política.

Si los partidos no dan el ancho, ¿por qué no renuncian sus directivas? ¿Estaría dispuesto?

Para nada. Nosotros competimos en la elección interna con una propuesta muy profunda que no solamente pasaba por un cambio de conducción, sino que por un programa que se traduce en tener un partido más moderno que cambia sus estructuras. Estamos recién asumiendo, o sea, lejos de pretender algo como eso (renunciar), es al revés. Estamos con toda la fuerza para hacer ese cambio dentro de RN.

¿Cómo se hacen cargo de salir últimos en la primaria con Mario Desbordes?

Lamentablemente, esto fue un proceso mal conducido. Es un hecho que dentro de la militancia de RN se votó por distintos candidatos, y no es lo que uno quisiera, pero tampoco nos parece que eso haya que imponerlo por la vía disciplinaria. Esto debió haberse hecho distinto, debimos haber tenido elecciones internas en noviembre. Eso se hubiese traducido en una nueva directiva que hubiese entrado validada por la militancia y, de esa manera, haber ingresado al proceso presidencial. Nosotros tuvimos que heredar un proceso mal conducido. Esa es la verdad.

Mencionó la renovación, ¿los que llevan toda su vida en política, como Francisco Chahuán, deberían retirarse?

Esto no pasa solo por un cambio de rostros, que hay algo de eso. Francisco Chahuán simboliza una centroderecha que fue capaz de ganar en lugares tremendamente hostiles y eso tiene que ver con un trabajo territorial y social permanente. Se trata de un cambio en la cultura, porque venimos de una centroderecha que se ha acostumbrado a ser oposición a los proyectos de cambio, la tarea es ser protagonista de los procesos de cambio.

¿Fracasó la derecha social con la derrota de Desbordes?

RN tiene que ser un punto de encuentro de las distintas sensibilidades de la centroderecha. Aquí tenemos que aprender del olfato de aquellos que tienen un énfasis más social, de la rigurosidad técnica de aquellos que ven en la sustentabilidad económica un valor y de aquellos que creemos en la solidaridad.

¿Será más difícil vencer a Gabriel Boric en la presidencial, por ser más moderado que Daniel Jadue?

Al lado de Jadue, Boric podrá ser moderado. No es Hugo Chávez, pero es Evo Morales. El hecho de que el candidato fuerte en la oposición sea de izquierda nos abre una tremenda oportunidad. Especialmente con Sichel a la cabeza y con un discurso de cambio con libertad, de entusiasmar a mucha gente que no se va a sentir cómoda votando por un candidato de izquierda.

¿Cómo lidiarán con Sichel, que no quiere tener cerca a los partidos?

Sichel quiere hacer campaña con los partidos de Chile Vamos, pero evidentemente él tiene que trascender a Chile Vamos. Pero no es que haya un conflicto, lo que hay es reconocer que el potencial de Sichel va mucho más allá del potencial con los partidos. Ahí tiene una diferencia con el Presidente Piñera. Él quiere construir su gobierno con los partidos y no con una fundación aparte. Uno de los desafíos de la centroderecha es aprender a ser coalición y en eso Sebastián Sichel es un hombre mucho más propiciador de las estructuras de los partidos, de lo que son los liderazgos tradicionalmente en la derecha. Sichel dijo que se va a poner a la cabeza, porque entiende que no se puede gobernar sin un Parlamento favorable.

Respecto de la negociación por las listas parlamentarias, ¿hay molestia con el gobierno por involucrarse?

El Presidente Piñera tiene que abocarse a terminar bien su gobierno, es la mejor manera de colaborar con el futuro electoral y político de la coalición. Y al menos lo que respecta a la toma de decisiones de las parlamentarias y la presidencial, los partidos reclamamos y exigimos nuestra autonomía.

¿Habrá libertad de acción para militantes RN que apoyen a José Antonio Kast?

Yo al menos no soy de la política de las sanciones disciplinarias. La política se hace persuadiendo e invitando y no correteando por la vía de los tribunales supremos.

Comenta

Por favor, inicia sesión en La Tercera para acceder a los comentarios.