China apuesta por Europa del Este ante guerra comercial

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El premier Li Keqiang y su par búlgaro,Borissov, ayer en la cumbre 16+1, que busca fortalecer los lazos entre Europa del Este y Central con China.

El primer ministro, Li Keqiang, de visita en Bulgaria, anunció proyectos de infraestructura en la región.


En medio de la escalada de la guerra comercial con Estados Unidos, China está apostando por Europa del Este y Central para profundizar sus relaciones económicas. El primer ministro chino, Li Keqiang, participó hoy en la capital búlgara en la denominada cumbre 16 + 1 y prometió inversiones millonarias para proyectos de infraestructuras en la región como parte de su estrategia de las Nuevas Rutas de la Seda, que busca nuevos mercados de exportación.

"La cooperación debe permanecer abierta y basarse en los principios de transparencia", agregó Li Keqiang, reiterando que la cumbre del 16+1 "no pretende dividir a Europa". Esto debido a que los analistas señalan que el encuentro preocupa a Bruselas.

El bloque 16+1 está integrado por 11 estados miembros de la Unión Europea y 5 países balcánicos (Albania, Bosnia Herzegovina, Bulgaria, Croacia, República Checa, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, Macedonia, Montenegro, Polonia, Rumania, Serbia, Eslovaquia y Eslovenia), más China.

El anuncio ocurrió un día después de que el Presidente de Estados Unidos, Trump, impusiera aranceles a productos chinos por un valor de US$ 34.000 millones. Ante esto, Beijing respondió y gravó una cantidad equitativa de productos estadounidenses. Trump ha amenazado llevar las cosas más lejos e imponer aranceles a hasta US$ 550.000 millones en productos chinos.

Según la agencia EFE, aunque la inversión de China en la región supone menos del 4 % del total, ha aumentado notablemente en los últimos años y además Beijing ha otorgado créditos para modernizar vetustas infraestructuras como carreteras y líneas férreas.

En la última cumbre del 16+1, Li Keqiang anunció una línea de crédito de casi US$ 3.500 millones para proyectos en los países de Europa central y oriental. En el paquete, figuraban la construcción de carreteras, puertos, parques industriales, centrales eléctricas, redes de fibra óptica y muchas obras que se inscribían en el marco de la "nueva Ruta de la Seda", que busca facilitar el transporte rápido de mercancías entre Europa y China.

La agencia Ansa explica que los trenes de mercancías China-Europa han tomado la delantera en este sentido y según la estadística de China Railway Corporation (el sistema estatal ferroviario chino), a mediados de abril de 2018, un total de 7.891 trenes de mercancías unieron China y Europa Central. La red ferroviaria enlaza 43 ciudades chinas con 42 europeas en 14 países. Además, el transporte de mercancías entre China y Europa se está volviendo más equilibrado y sostenible, ya que los trenes que regresan de Europa están cargados con productos más diversos y de primera línea, indicó el reporte.

La otra ventaja llamativa del mecanismo de cooperación 16+1 es que se trata de una asociación de "mutuo beneficio", dijo Li. Un ejemplo de eso es la fábrica de acero de Smederevo, emblemática en Serbia y que, tras siete años de dificultades, empezó a obtener beneficios a finales de 2016, solamente ocho meses después del grupo chino Hesteel invirtiera en ella.

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