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Irán condena los últimos ataques de Estados Unidos contra el sur del país y las amenazas de Trump contra Omán

El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, además señaló que “el Consejo de Seguridad de la ONU está obligado a cumplir sus responsabilidades legales y hacer que los agresores estadounidenses rindan cuentas".

El Gobierno de Irán ha condenado este jueves los últimos ataques ejecutados por Estados Unidos contra el sur del país, que han llevado a Teherán a responder bombardeando una “base aérea” estadounidense en la región, así como las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, contra Omán por sus conversaciones con Irán sobre la gestión del tráfico en el estrecho de Ormuz.

El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, ha expresado su “firme condena” a la “agresión militar estadounidense” contra Bandar Abbas y ha recalcado que “estas acciones agresivas contra la integridad territorial y la soberanía nacional de Irán son una violación flagrante del Derecho Internacional y la Carta de Naciones Unidas”.

“El Consejo de Seguridad de la ONU está obligado a cumplir sus responsabilidades legales y hacer que los agresores estadounidenses rindan cuentas”, ha señalado, antes de reseñar las “continuas violaciones” del alto el fuego pactado el 8 de abril, según ha recogido la agencia iraní de noticias ISNA.

Así, ha criticado los “ataques contra buques comerciales” en el golfo Pérsico y los bombardeos lanzados durante los últimos días contra puntos del sur del país, al tiempo que ah hecho hincapié en que Teherán adoptará “todas las medidas necesarias para defender la soberanía nacional y la integridad territorial del país, en línea con el artículo 51 de la Carta de la ONU”.

El Ejército de Estados Unidos ha asegurado a primera hora del día haber derribado cuatro drones sobre el estrecho de Ormuz, tras lo que ha lanzado un ataque contra una base iraní en Bandar Abbas, según ha confirmado un funcionario estadounidense en declaraciones concedidas a Europa Press.

Tras ello, la Guardia Revolucionaria iraní ha reivindicado un ataque contra la “base estadounidense origen del ataque” y ha subrayado que se trata de “una seria advertencia para que el enemigo sepa que la agresión no quedará impune y que, si se repite”. Kuwait ha indicado que sus sistemas de defensa aérea han repelido “un ataque con misiles y drones”, sin pronunciarse sobre su origen.

Rechazo a las amenazas

Por otra parte, Baqaei ha condenado igualmente “la retórica amenazante” de Estados Unidos “contra Irán y otros países de la región”, al tiempo que ha expresado su “solidaridad” con Omán después de las últimas declaraciones de Trump, que ha amenazado con “destruir” Omán tras confirmarse negociaciones con Teherán sobre un mecanismo para el control de la navegación en el estrecho de Ormuz, que ambos países comparten.

“La amenaza de ‘destruir’ un Estado miembro de la ONU que siempre ha jugado un papel constructivo, efectivo y responsable para la paz y la seguridad regional y ha llevado a cabo desde hace años esfuerzos nobles en servicio de la paz y la estabilidad regional como mediador en procesos diplomáticos no es solo una violación del principio fundamental de prohibir la amenaza del uso de la fuerza, sino también otra señal peligrosa de la normalización de la ilegalidad y la intimidación en las relaciones internacionales”, ha zanjado.

Horas antes, Trump afirmó desde la Casa Blanca que “Omán se comportará como todos los demás o tendremos que destruirlos”. “Lo entienden. Estarán bien”, sostuvo, antes de insistir en que, una vez haya un acuerdo de paz con Irán, “el estrecho (de Ormuz) estará abierto para todos”. “Son aguas internacionales, nadie las va a controlar”, apostilló.

El subdirector de Política Exterior y Seguridad Internacional de la Secretaría del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Alí Baqeri, afirmó el miércoles que Teherán y Mascate “están negociando conjuntamente un nuevo procedimiento para el paso de buques a través del estrecho de Ormuz”, ante la situación derivada de la ofensiva lanzada por sorpresa el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra el país asiático.

La ofensiva fue lanzada en medio de un proceso de negociaciones indirectas entre Irán y Estados Unidos, mediado precisamente por Omán --que ha jugado también papel de mediación en Yemen--, para intentar alcanzar un nuevo acuerdo nuclear, después de que Washington se retirara unilateralmente en 2018, durante el primer mandato de Trump en la Casa Blanca, del histórico pacto firmado en 2015.

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