Fonasa abre cobertura para fertilización in vitro en clínicas y hospitales

Los programas contemplan que se realicen dos intentos por año, incluyendo la posibilidad de repetir la segunda prueba al año siguiente.

Medida amplía en un 84% la oferta de programas a los pacientes del seguro en la red pública e incluye, por primera vez, financiamiento para estos en el sector privado. Se espera que el beneficio esté disponible en mayo y que cuando entre en régimen, unas 1.500 parejas de ambos sistemas puedan optar a tratamientos de alta complejidad al año.


Luego de postergar su maternidad por motivos personales, Susana decidió retomar la idea a sus 38 años. Sin embargo, siendo paciente del Fondo Nacional de Salud (Fonasa), acudió a un hospital donde le dijeron que sus óvulos estaban “muy viejos”, sin poder ofrecerle un tratamiento de fertilización asistida, lo que la llevó a buscar alternativas en una clínica.

Ahí realizó dos tratamientos de fertilización in vitro, los que resultaron infructuosos y la dejaron con una deuda de más de $ 7 millones. Eso, porque hoy no existe una cobertura financiera para ningún paciente en el sector privado.

Un escenario que, para muchas parejas, cambiará en los próximos meses, luego de que se formalice la ampliación de esta cobertura por primera vez al sistema privado, incluyendo las prestaciones de alta complejidad o fertilización in vitro, las más costosas del mercado para tratar la infertilidad, garantizando un subsidio de un 50% para pacientes de Fonasa.

A ello se suma la ampliación de los cupos que hoy se disponen para dichos tratamientos en la red pública. De esta manera, la disponibilidad para pacientes de Fonasa que se atienden en hospitales y que requieren de tratamiento de alta complejidad subirán de un total de 313 parejas a 575, es decir, un incremento del 84%. Para ellos, la cobertura financiera en la red pública va desde un 80% a un 90%.

Además, en la Modalidad de Libre Elección (MLE), donde los pacientes de Fonasa tienen la posibilidad de comprar un bono para acceder al sistema privado, hoy solo existen terapias de baja complejidad. A esto el gobierno sumará otros ocho programas que incluirán, por primera vez, tratamientos más complejos, como los in vitro.

Esto significa que más parejas de las que se atienden actualmente podrán acceder a prestaciones de mayor valor y eficacia. Entre estas destacan la inducción de la ovulación, transferencia embrionaria, criopreservación de embriones, entre otras (ver tabla), alternativas que suelen ser opciones cuando tratamientos de baja complejidad, como la inseminación artificial, resultan infructuosos.

“En el caso de la Libre Elección, hemos, por primera vez, entregado acceso a los beneficiarios de los tramos B, C y D, que representan el 75% de la población beneficiaria de Fonasa, que a la fecha no contaba con cobertura”, explicó el director del seguro público, Marcelo Mosso.

La autoridad agregó que estos paquetes de prestaciones “están diseñados para otorgar alternativas a parejas que no acceden a los cupos de la red pública cuando lo necesitan, o desean realizarlo en otros establecimientos, a los que puedan hacer a través de la Modalidad de Libre Elección”.

Estos programas contemplan la posibilidad de optar a dos intentos en un año, pudiendo repetir al año siguiente la segunda prueba. Según el cálculo realizado por el gobierno, en un año de régimen debieran ser unas 983 parejas las que requerirán este tipo de tratamientos en el sector privado. En total, entre ambos sistemas, la medida favorecería a más de 1.500 parejas.

La autoridad adelanta que esperan que esta nueva oferta esté disponible a partir de mayo, con lo que proyectan beneficiar a unas 148 parejas al cabo de 2019. En este momento, las gestiones están concentradas en la inscripción de prestadores que ofrecen el servicio, y que actualmente están en proceso de evaluación por parte de Fonasa.

Una demanda en alza

Según Pablo Céspedes, presidente de la Sociedad Chilena de Medicina Reproductiva, existen variadas indicaciones para la fertilización in vitro. “Cada vez son más los varones que tienen alteraciones en sus espermatozoides y que requieren de tratamientos de alta complejidad. Ya no es un tema solo de la mujer”, explicó.

Céspedes agregó que “eso significa que a diferencia de los tratamientos de baja complejidad, donde se busca obtener solo un óvulo, en los de alta complejidad necesitamos muchos óvulos, lo que requiere de tecnologías e insumos o equipos altamente calificados y por esto también son tratamientos de alto costo”.

Dichas terapias tienen un valor en el mercado de entre cuatro y seis millones de pesos, lo que ha impedido que algunas parejas accedan o no puedan repetirlos cuando los primeros intentos son fallidos. “La cantidad de ciclos no ha aumentado de forma abrupta en los últimos años, porque sigue siendo un tratamiento de alto costo, que no es cubierto por los seguros de salud, por lo que las parejas deben pagar todo de su bolsillo”, explicó Juan Enrique Schwarse, especialista de la Unidad de Medicina Reproductiva de Clínica Las Condes.

Aumentar a cinco años

La idea del gobierno es ir aumentando los cupos, tanto en la red pública como en el uso de estos tratamientos en el sistema privado, para llegar en los próximos cinco años a cubrir la demanda potencial, calculada en 4.170 parejas en todo el país. Asimismo, al incluir dichas prestaciones en el arancel, es decir, establecer un costo y cobertura, obligará a las isapres a cubrir financieramente estas prestaciones, desde un mínimo de 50%, al igual como lo hará Fonasa.

Promover la maternidad

Las nuevas prestaciones se enmarcan en el contexto de la Agenda Mujer impulsada por el gobierno, donde se busca fortalecer las terapias de reproducción asistida y los tratamientos contra la infertilidad, además de promover la maternidad.

Según cifras del INE, la tasa de fecundidad en Chile, es decir la cantidad de hijos o hijas por mujer, disminuyó de 1,8 a 1,7 entre 2015 y 2016, mientras que en el mismo periodo se reflejó una caída de 5,6% en el número de nacimientos.

Asimismo, se estima que entre un 10% y un 15% de las parejas en edad reproductiva presentan problemas de infertilidad, “y eso ha llevado a calcular que las parejas infértiles en Chile serían alrededor de 350 mil. No todas necesitan de tratamientos de alta complejidad, pero se estima que un 8% de ellas sí lo requiere”, agregó Céspedes.

“El Presidente Sebastián Piñera, en su programa de salud, se comprometió a resolver y avanzar en las inequidades que se producían en parejas con infertilidad y que carecen de recursos, que no podían acceder a programas de fertilización. Con esto estamos dando respuesta a esa necesidad”, expresó el ministro de Salud, Emilio Santelices.

Por su parte, Patricia Ramírez, presidenta de la organización Queremos ser Padres, destacó que “está muy bien que se avance codificando, pero también eso debe hacerse de la mano con los prestadores, para que a ellos también les sea atractivo”.

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