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Mortalidad atribuible al alcohol en Chile disminuye 21% desde el 2000

Según un informe de IARD basado en datos de la OMS, el consumo de alcohol en el país ha ido en descenso en los últimos 26 años. Y aunque expertos celebran las cifras, advierten que no hay que confiarse: los efectos de la ingesta aún se pueden ver en otras estadísticas de salud.

Tendencias / La Tercera

Como efecto inmediato en las personas, el consumo de alcohol produce desinhibición, problemas de coordinación y equilibrio, disminución de los reflejos e incluso visión borrosa. A largo, plazo el consumo frecuente de estas bebidas puede provocar enfermedades hepáticas, trastornos y problemas digestivos. En lo inmediato o a futuro, lo claro es que su consumo trae consecuencias.

A sabiendas de ello, a través de los años se han tomado diversas medidas para bajar su ingesta y, según los recientes reportes, al menos en territorio nacional ese trabajo está cosechando buenos resultados: Chile muestra avances relevantes en la reducción de indicadores asociados al consumo nocivo de bebidas con alcohol.

Así lo recoge un informe internacional de IARD (Alianza Internacional para el Consumo Responsable de Alcohol, por sus siglas en inglés), organización global que reúne a productores de cervezas, vinos y bebidas espirituosas (obtenidas por destilación), y que promueve el consumo responsable, a partir de información de la Organización Mundial de la Salud.

De acuerdo con el reporte, la mortalidad atribuible al alcohol en Chile registró una disminución de 21% desde el 2000, reflejando una tendencia positiva que también se observa en otros países de la región.

Estos resultados se suman a otros indicadores un poco más antiguos reportados por la OMS en su Global Status Report, que muestran una evolución favorable para el país durante la última década.

Al comparar los años 2010 y 2019, Chile presenta avances consistentes: el consumo per cápita en mayores de 15 años cayó un 13,3%; la morbilidad atribuible al alcohol disminuyó un 14,7%; y la prevalencia del consumo episódico excesivo registró una baja de 0,8%.

Adrian Mundt, académico de la Facultad de Medicina UDP, explica que la baja se ve en los más jóvenes y la principal causa es el factor preventivo. “Se está realizando una prevención ambiental más efectiva que trabaja con los padres de los adolescentes, con los colegios, con los puntos de venta y con mantener actividades deportivas libres de consumo. Hay más conciencia en toda la sociedad de lo mal que hace el inicio temprano, que lleva a patrones de consumo de más riesgo y abuso de alcohol”.

Juan Pablo Solís de Ovando, presidente de la Asociación Pro Consumo Responsable de Bebidas Espirituosas de Chile (Aprocor), afirma que “estos indicadores muestran que Chile ha avanzado en la dirección correcta, pero también nos recuerdan que no existen recetas mágicas. La reducción del consumo nocivo requiere políticas públicas bien diseñadas, educación, responsabilidad individual y colaboración entre el mundo público, privado y la sociedad civil”.

Solís de Ovando coincide con el académico de la Universidad Diego Portales y apunta que “en los últimos años estamos viendo un cambio cultural relevante. Las nuevas generaciones se relacionan de manera distinta con el alcohol: son más conscientes, buscan experiencias de mayor valor y muestran una mayor disposición a la moderación. Ese cambio es positivo y debe ser acompañado con información, educación y estándares responsables por parte de toda la industria”.

De hecho, el Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (Senda), que durante 2025 encuestó en línea a 28.362 estudiantes de 66 instituciones de educación superior de las 16 regiones del país, también dio cuenta que bajó el consumo en jóvenes.

De acuerdo con los resultados, el consumo de alcohol y marihuana entre los jóvenes ha disminuido. Del total de participantes, 42,3% declaró haber bebido cerveza, pisco u otras bebidas alcohólicas durante “el último mes”, un porcentaje considerablemente menor al registrado en 2021 cuando la cifra alcanzaba el 60,8%.

Con todo, el experto advierte que no hay que enfocarse solo en las bebidas alcohólicas, pues en las generaciones más nuevas los patrones de consumo también cambian, apuntando a que ahora hay ingesta de sustancias que antes no había, como fármacos sin supervisión médica.

La importancia de la prevención

En Chile existen diversas campañas orientadas a prevenir el consumo de alcohol, así como normativas destinadas a reducir sus riesgos, entre ellas la prohibición de venta a menores de 18 años establecida en la Ley de Alcoholes y la Ley Tolerancia Cero para conductores.

Eso sí, Vanessa Aguilera, jefa de urgencias de Clínica Indisa Maipú, afirma que hay que seguir trabajando estas medidas porque la disminución que muestran las cifras asegura que aún no se ve en la red u otras estadísticas de salud.

Las patologías crónicas asociadas al alcohol siguen siendo muy frecuentes especialmente en regiones, donde existe un alto consumo. Vemos muchos pacientes con enfermedades cirróticas, con accidentes cerebrovasculares y con infartos cardíacos, donde el alcohol es un factor de riesgo importante. Entonces, me alegra que esa sea la noticia y ojalá se mantenga así al día de hoy, pero eso no se ve reflejado en la urgencia. Nosotros vemos todas las semanas personas que llegan por accidentes de tránsito asociados al consumo de alcohol o intoxicaciones”, se extiende la especialista.

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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.

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