PSU: cinco historias de una jornada turbulenta

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Foto: Juan Farías

Una amplia mayoría rindió la PSU sin problemas. Pero fue eso. La mayoría, no el total. El contraste resultó amargo para los otros 86 recintos donde la prueba debió ser suspendida. Turbas que ingresaron y que lisa y llanamente se llevaron los test y los quemaron en la calle. Papás y mamás que llegaron a los colegios para acompañar a sus hijos y terminaron cuidando los portones. Un par de comunas en ascuas. Un día complejo.




Colegio Fernando de Aragón: turba irrumpe 20 minutos antes del término

Gritos, jóvenes encapuchados, forcejeo de la reja principal del colegio y enfrentamiento entre padres y estudiantes fue la dramática situación que se vivió este lunes, a las 11.45, en el Colegio Fernando de Aragón, en Puente Alto.

Cuando faltaban poco más de 20 minutos para que cientos de inscritos terminaran la prueba de Lenguaje y Comunicación, ingresó una turba organizada de jóvenes al establecimiento que hasta el momento se encontraba con total tranquilidad. Apoderados, que se hallaban fuera del colegio esperando a sus hijos, intentaron impedir el ingreso de los manifestantes.

Francisco Cáceres, uno de los apoderados presentes, criticó el actuar de Carabineros: "Estaban al frente mirando todo y no hicieron nada, aquí hay niñas que quedaron claramente con secuelas sicológicas".

"Mi hija empezó con crisis de pánico, porque le cayeron todos los vidrios encima y nadie la asistió. La prueba no la pudo terminar, y cuando me vio me dijo 'mamá, no pude', comenta Carolina Lizama, madre de la afectada

La protesta se extendió hasta las 13 horas, dejando el colegio con vidrios rotos, bombas de humo, rayados y facsímiles rotos en los pasillos. "El protocolo que tenemos acá en el colegio es que entren, se manifiesten, porque si nos enfrentamos a ellos y nos ponemos agresivos, ellos lo serán aún más y la situación se puede descontrolar", cuenta Isabel López, auxiliar del establecimiento.

Dentro de los incidentes ocurridos en el transcurso de una hora se vio afectado Cristián Valenzuela, director del colegio, quien se enfrentó a la turba para solicitar que detuvieran los destrozos. Como respuesta, recibió un fuerte golpe con un palo en la cabeza, además de insultos. ¿Qué pasará con los alumnos que no lograron terminar la PSU? Este lunes no había una respuesta clara.

Quellón: los 351 que se quedaron esperando

"Cuatro años de estudio para nada". Así, con algo de pesimismo y bastante de hastío, resumía su estado de ánimo Vicente Cárdenas (18), alumno del Colegio San Agustín de Quellón, quien esperaba rendir la Prueba de Selección Universitaria (PSU).

Señaló que todo comenzó de forma normal durante el domingo, con el reconocimiento de salas del único establecimiento habilitado al sur de Chiloé para rendir la prueba, el liceo Rayen Mapu. "Había nervios y ganas", dijo Hernán Ramírez, un compañero.

Cárdenas contó que "estaba preparado a full. Fuimos a reconocer salas y había un grupo que andaba diciendo que iban a hacer algo. Cuando hablamos con el curso había algunos enojados, por todo lo que nos hemos preparado, y otros que están a favor del tema". El joven quiere estudiar Medicina o alguna Ingeniería.

La noche del domingo, el Demre anunció la suspensión de la prueba en Quellón, tras la toma del Liceo Rayen Mapu. Mediante un comunicado, la Corporación Municipal indicó que el establecimiento "no garantiza las condiciones de seguridad".

En esta comuna, al sur de la Isla Grande de Chiloé, eran 351 los alumnos que esperaban ser parte del proceso de la PSU 2020.

Catalina Raimilla dijo estar desconcertada con la situación. "Mis compañeros están divididos, algunos apoyan al movimiento no más PSU; otros la quieren dar. Mi pregunta es qué va a pasar con nosotros, es injusto, igual me estuve preparando cuatro años y ahora no sé qué va a pasar", señaló.

Juan Carlos Durán, director del Liceo Rayen Mapu, señaló que "esta es una prueba que se tiene que cambiar, no es un sistema de ingreso adecuado a la universidad (…), pero también me preocupa que los estudiantes de Quellón queden sin la posibilidad de rendir una prueba, sinceramente, me angustia saber cuál va a ser la solución".

Colegio San Pedro Nolasco, Valparaíso: "Nos quitaron las pruebas y se fueron"

La amenaza de boicotear la PSU estuvo siempre. Valeska Andueza (17) fue confiada hasta el Colegio San Pedro Nolasco, en la calle Victoria, atrás del Congreso, en Valparaíso. Un sector que acostumbra a tener vallas y presencia policial: "Yo pensé que habría Carabineros, pero no, la escuela no estaba tomada, así que empezamos la prueba con toda normalidad".

No obstante, pasaron 40 minutos y, según testigos, comenzó a escucharse un ruido en el patio del establecimiento. "Llevaba unas 20 preguntas. Fue todo muy rápido, entraron como 10 jóvenes, algunos con capucha, otros no, y nos dijeron que saliéramos; algunos entraron en pánico, nos quitaron las pruebas a todos y se fueron corriendo", dijo la misma Valeska.

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Cuando salió del colegio vio barricadas en la Av. Argentina y facsímiles quemados en la calle. A pocas cuadras la historia se repetía en el Liceo Insuco, con tres barricadas y más hojas ardiendo.

Minutos antes, varias micros y buses especiales habían llevado a cientos de estudiantes desde el Liceo Eduardo de la Barra hasta la Universidad Técnica Federico Santa María. Maite Cavieres (18,) del cerro El Litre, contó que "cuando llegué había barricadas y personal del colegio tratando de rescatar las sillas; a las 8.40 recibí un correo que debíamos trasladarnos a la universidad". Al final, la prueba tampoco se pudo efectuar en la universidad.b

Centro Educacional La Florida: papás y mamás llegaron a "cuidar" a sus niños y colegios

"Yo no obligué a mi hijo a rendir la PSU; si vino es porque él quiere, y como mamá estoy aquí para acompañarlo, de punto fijo". Eso dijo Marisol Salinas a las afueras de Centro Educacional La Florida (CELF). Ella y una cincuentena de apoderados se reunieron frente al portón del centro educacional para funcionar como una barrera de protección. Decididos. Buscaban ser un apoyo para los estudiantes que adentro estaban rindiendo la PSU, y como un elemento disuasivo para quienes quisieran llegar a protestar.

Situaciones similares, aleatorias y espontáneas, se fueron repitiendo durante la jornada. Los ingresos de colegios como el Liceo N°4 Isaura Dinato y el Liceo Tecnológico Enrique Kirkberg también tuvieron a papás, mamás, hermanos, tíos y abuelos de punto fijo. No había chalecos de ningún color, tampoco otros elementos contundentes, como los que se vieron en diferentes barrios durante los primeros días del estallido social. Simplemente presencia y determinación. Y bastante enojo, también.

"¡Váyanse y dejen estudiar a los cabros!", gritaban varios apoderados del CELF. Un poco más allá, en la esquina, un grupo no demasiado grande de desconocidos, algunos de ellos encapuchados, lanzaban consignas.

Fue una jornada compleja. Antes de las 9.00, el Liceo Indira Ghandi, ubicado justo al frente del CELF, vivió minutos tensos. "Los papás estaban avisados", dijo uno de sus alumnos. Había personas que iban a intentar tomarse el colegio. Eso se decía por aquel barrio. Los alumnos comenzaron la prueba de Lenguaje sin problemas, pero al cabo de unos minutos empezó el desorden. Un grupo de jóvenes había logrado tomarse el establecimiento.

Luego, cruzaron la calle esperando lograr lo mismo en el Centro Educacional La Florida. Carabineros logró frenar el avance y contener a los manifestantes. También estaban los apoderados. Algunos alumnos lograron terminar la prueba; otros, nerviosos con el ruido, salieron del colegio.

San Bernardo, la comuna de Santiago que se quedó sin PSU

San Bernardo resultó ser una de las comunas del país más afectadas por las manifestaciones contra la Prueba de Selección Universitaria. Tras una intensa jornada, que incluyó protestas, destrucción de mobiliario en varios establecimientos e incluso la acción de Fuerzas Especiales de Carabineros, la comuna quedó sin ningún local habilitado para la rendición de la PSU, luego del cierre de sus 10 sedes.

Durante el mediodía, y al cabo de una serie de incidentes, la alcaldesa de la comuna, Nora Cuevas, confirmó el cierre de los dos últimos recintos, los colegios Sagrado Corazón y Premio Nobel Gabriela Mistral. La edil añadió que la PSU "se suspende en San Bernardo hasta nuevo aviso", dejando en un limbo a los estudiantes que deben rendir la prueba en dicha comuna.

Es que las manifestaciones adquirieron una especial violencia en este sector de Santiago. En instituciones como el Liceo Elvira Brady Maldonado, las protestas incluyeron la destrucción y quema de facsímiles. En tanto, en el Instituto San Pablo Misionero se registraron movilizaciones tanto al interior como fuera del recinto, donde un apoderado resultó lesionado tras ser atropellado por un carro policial.

A la par de las protestas en las sedes de rendición, un grupo de casi 30 manifestantes irrumpió en el primer piso de la municipalidad, donde rompieron ventanales, dañaron mobiliario y quemaron un cuadro con la imagen del Presidente Sebastián Piñera. Estas acciones desataron fuertes enfrentamientos entre manifestantes y personal de Fuerzas Especiales que llegó al lugar.

Esta noche, personal municipal participaba de una reunión de emergencia para evaluar lo ocurrido y coordinar un plan que eleve la seguridad de la comuna. Se desconocía hasta ese momento el proceso que se llevará a cabo para que los estudiantes que quedaron postergados puedan rendir el examen. Además, este martes se realizará un consejo extraordinario para analizar el tema.

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