Columna de Annie Dufey: Iniciativa privada en la Estrategia Nacional del Litio: una agenda aún pendiente



La Estrategia Nacional del Litio (ENL) de a poco ha ido tomando forma, materializándose en hitos claves como la reciente firma del acuerdo SQM-Codelco para explotar litio en el Salar de Atacama, el aumento de la cuota de Albemarle y avances importantes en los otros salares estratégicos, que es donde se exige participación estatal. Todo esto concentraría el 90% de la producción nacional.

Un elemento aún pendiente es establecer más claramente las condiciones para involucrar, oportunamente, al sector privado por la vía de los Contratos Especiales de Explotación de Litio (CEOLs) en los 26 salares no estratégicos escogidos.

Históricamente, avanzar en los CEOLs no ha sido fácil; hubo un par de intentos fallidos en el pasado que, por diversas razones, no prosperaron. Por cierto, la falta de una visión país entre los gobiernos de turno sobre el involucramiento público y privado en el desarrollo de esta industria ha sido parte del problema.

Lo cierto es que tomar las oportunidades en torno al litio de la mano de una inversión privada mediante los CEOLs, y que resguarde las condiciones ambientales de los salares y la debida integración de los territorios, requiere abordar al menos tres puntos.

Primero, levantar las líneas base ambientales de los salares, lo que es crucial para la adecuada evaluación de los proyectos por el sector privado y la autoridad ambiental. Junto con ello, entender más claramente cómo se cumplirá la meta del 30% de conservación de salares establecidas por la ENL. En ello, el Instituto Nacional de Litio y Salares cumplirá un rol clave.

Segundo, establecer condiciones en los CEOLs que impulsen empresas comprometidas con el desarrollo sostenible. Para ello, requerir el uso de tecnología de punta, como la extracción directa de salmuera con reinyección, es clave. También, se debe promover el desarrollo tecnológico para generar valor agregado y otras formas de conversión del capital natural en sofisticación productiva. Asimismo, es importante establecer las condiciones para el adecuado desarrollo comunitario incluyendo, por ejemplo, un fondo fiduciario, de gobernanza clara, que evite una relación transaccional, y que se oriente a proyectos de acción colectiva que mejoren la calidad de vida de las comunidades. Por último, es fundamental establecer condiciones para impulsar gobiernos corporativos fuertes y transparentes.

Tercero, se deben despejar o disminuir posibles conflictos jurídicos o de especulación ante la posible superposición de pertenencias mineras asociadas a minerales concesibles y los derechos de explotación de litio amparada por los CEOLs.

Con todo, la iniciativa privada es fundamental para abordar el desafío global de combate al cambio climático. La industria del litio, como mineral crítico clave para la descarbonización del planeta, no es la excepción.

Por Annie Dufey, Directora de Espacio Público y Socia de Karungen

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