Opinión

“SOS” para la infancia más vulnerada

SEÑOR DIRECTOR:

El Pequeño Cottolengo comparte con dolor que después de cincuenta años ha puesto término al convenio con Mejor Niñez, debido a la derivación de niños con un perfil ajeno a su misión, poniendo en riesgo a los demás niños y niñas atendidos que presentan discapacidad intelectual severa y profunda.

Esta crisis es compartida por las organizaciones que formamos parte de la Mesa de Residencias, integrada por 38 organizaciones, con 115 residencias, y que atendemos alrededor del 51% del total de niños que están en hoy en cuidado residencial (2.358 usuarios).

Los problemas son gravísimos. No hay oferta especializada que responda a las necesidades particulares de los niños, niñas y adolescentes, sin diferenciación en residencias para protección, o salud mental grave, discapacidad, consumo de drogas o adolescentes con conflicto con la justicia.

Lo que sumado a la falta de planificación territorial de las vacantes residenciales que se requieren ha generado una sobrepoblación que alcanza el 27% (Informe Corte Suprema) a través de derivaciones de niños, niñas y adolescentes a las organizaciones que aún mantienen sus programas.

Esto ha traído como consecuencia el sostenido cierre de residencias. Desde el 2019 a la fecha, en una muestra de 110 residencias, el 30% de ellas han cerrado. El exceso de burocracia, la sobreexigencia, la falta de apoyo técnico, entre otras problemáticas, van ahogando al sistema de protección especializada en forma terminal.

La infancia más frágil está siendo abandonada a su propia suerte. Le pedimos al Presidente de la República que disponga las medidas necesarias para definir una ruta cierta de solución en el más breve plazo.

Teresa Izquierdo, Erika Ponce, Daniela Vergara, Paulina Fernández, Lisette Allende N., Ximena Calcagni

Coordinación Mesa de Residencia

Más sobre:Correos de los Lectores

Lo más leído

La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.

50% Plan Digital+$5.150 al mes SUSCRÍBETE