Unión Europea



SEÑOR DIRECTOR:

El editorial de La Tercera, publicado este 17 de junio, sobre el desencanto de la población de los países de la Unión Europea (UE) evidenciado por el resultado en las recientes elecciones para Parlamento del bloque, muestra un escenario con implicancias aún más profundas.

Votaciones, por ejemplo, en Alemania, España y Francia evidenciaron a un electorado dispuesto a optar por alternativas alejadas de la moderación que caracteriza a ese tipo de democracias liberales consolidadas y a instituciones como la UE. El motivo sería que no se han dado respuestas a las necesidades cotidianas de la población.

Y, como dijo hace no mucho el reconocido politólogo e historiador Francis Fukuyama, durante los últimos años “en las democracias liberales consolidadas, son las instituciones las que han sido objeto de un ataque directo” y que “si queremos preservar el liberalismo como forma de gobierno, tenemos que entender las causas del desencanto con él”.

El resultado de dichos comicios deben entenderse como una alerta para que las opciones moderadas tradicionales reformulen su oferta política con propuestas realistas y, tanto ellas como la institucionalidad vigente, vuelvan a ser creíbles ante la población.

César Iribarren Arsuaga

Cientista político

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