El último mea culpa de Boric y su molestia con parlamentarios
El viernes pasado, en el cónclave en La Moneda, el presidente reconoció nuevamente errores de su mandato, como la visita a Temucuicui, su discurso por el caso Monsalve y no haber sumado al Socialismo Democrático desde el comienzo en las zonas de poder.
Tras diversos discursos de unidad, el Presidente Gabriel Boric tomó la palabra en el último cónclave oficialista que el Ejecutivo organizó en el salón Montt Varas de La Moneda.
Ministros, subsecretarios, parlamentarios y dirigentes de partidos estaban expectantes a su alocución, la última del pasado viernes en Palacio. Ahí fue cuando el mandatario no solo se sumó a los comentarios en favor de la unidad del sector de cara al gobierno entrante de José Antonio Kast, sino que también replicó una de sus autocríticas más profundas sobre su gestión.
En específico, el Presidente Boric citó errores que cometió su administración en estos cuatro años. Varios de ellos ya han sido abordados públicamente por el mandatario, sobre todo en sus últimas entrevistas.
Así, por ejemplo, en el encuentro del viernes citó como un error de su mandato la visita a Temucuicui de su exministra del Interior Izkia Siches. Se trata de una de las primeras grandes polémicas de esta administración, que ocurrió a solo días de haber asumido en La Moneda.
El bochornoso intento de ingresar a Temucuicui, una de las zonas más complejas de la Macrozona Sur, terminó con balazos de comuneros y el grupo liderado por Siches echando pie atrás a la jugada de La Moneda.
Boric continuó citando otros errores. Uno de ellos, de los más graves de su administración, fue cómo enfrentaron en Palacio, en octubre de 2024, la denuncia por violación en contra del entonces subsecretario del Interior Manuel Monsalve.
La situación terminó con el socialista -y principal apuesta para el Ministerio de Seguridad- fuera del gobierno y un manejo de la crisis completamente fallido. Protagonista de esa puesta en escena fue el propio Boric, quien dos días después de que estallara el caso encabezó un punto de prensa en Lampa.
Allí, el presidente improvisó una conferencia en la que estuvo sometido a las preguntas de la prensa por 53 minutos. Boric retó a su jefa de comunicaciones en público por intentar parar su diseño e incluso llegó a mostrar los mensajes que le mandó por su teléfono al celular de Manuel Monsalve el día que se enteró de la denuncia.
Ese punto de prensa volvió a ser mencionado por Boric en el cónclave del viernes pasado como un ejemplo de sus errores a cargo del país.
Otra crisis que el presidente reconoció como un lamento fue el intento de comprar la casa de Guardia Vieja del expresidente Salvador Allende. Se trata de la polémica que marcó a fuego al mandatario, pues el otrora líder de la Unidad Popular es la principal figura histórica admirada por el Jefe de Estado, al punto de convertir la conmemoración de los 50 años del golpe de Estado en uno de los hitos de su administración.
El viernes, Boric reconoció ante los principales dirigentes políticos de su sector que no supieron manejar la crisis que se desató. Esto, porque nadie en Palacio advirtió que comprar la casa de Allende era, a todas luces, inconstitucional, pues la entonces ministra de Defensa y nieta del fallecido expresidente, Maya Fernández, era una de las propietarias del inmueble. No solo eso, dentro de este último grupo también estaba la entonces senadora e hija del líder de la UP, Isabel Allende.
Las autocríticas que hizo Boric fueron valoradas por diversos dirigentes a la salida del encuentro, como la senadora y timonel del PS, Paulina Vodanovic.
Uno de los representantes del PPD presentes en la cita, Gonzalo Pinto, agregó: “Este cónclave mostró que el progresismo necesita reflexión, unidad y proyecto”.
“Valoramos la autocrítica del presidente, del comienzo de su gobierno y cómo se fortaleció con el ingreso del Socialismo Democrático. Está claro que la oposición que viene debe ser seria, responsable y con propuestas para el país, nuestro gran desafío es fortalecer nuestros liderazgos y volver a conectar con las necesidades de la gente”, añadió el directivo del PPD.
Este lunes el Presidente Boric participó de una nueva reunión con los partidos del oficialismo. Hasta La Moneda llegaron los timoneles del PC, Lautaro Carmona; del FA, Constanza Martínez; del PS, Paulina Vodanovic; del PL, Juan Carlos Urzúa, y el representante del PPD, José Toro.
Se trata de la instancia que convocó cada lunes, por cuatro años, a los jefes de los partidos de su coalición y a los principales ministros del gobierno.
En ella, Boric volvió a hacer una autocrítica. Esta vez habló por menor tiempo y estuvo unos 20 minutos en el Salón Democracia, donde se desarrolló la reunión. Lo acompañaron sus asesores Carlos Durán y Gabriel Ossandón.
Según los presentes, el Mandatario relevó el rol de los partidos de su sector y reconoció que los comités políticos ampliados en La Moneda pudieron haber sido mejor aprovechados para la coordinación del Ejecutivo y las colectividades que sostienen a la alianza.
La crítica directa a parlamentarios
Si bien la autocrítica del presidente en el cónclave fue valorada transversalmente, no ocurrió lo mismo con un comentario que no pasó desapercibido.
Y es que, casi al cierre de su alocución, Boric aludió a aquellos personeros que, para consideración suya, no representaron la mejor forma de hacer política siendo oficialistas.
Más allá del comentario general, Boric llegó a citar a al menos dos dirigentes. Uno de ellos fue el senador socialista Juan Luis Castro, y el otro, el diputado independiente -electo en cupo PPD-, Jaime Araya. Ninguno de los dos estuvo presente.
Se trata de dos habituales críticos de la gestión de Boric. El comentario del presidente fue considerado como innecesario por varios presentes, sobre todo porque el motivo de la reunión era, justamente, reforzar la unidad del sector.
Tras su comentario, algunos del Socialismo Democrático, como Paulina Vodanovic, recordaron que también existieron “polemistas” dentro el propio FA.
El comentario fue recogido por Boric en el comité político ampliado de este lunes, donde ejemplificó con el caso del diputado frenteamplista Jaime Sáez, quien lanzó duros dardos contra el SD luego del fallo que absolvió a Claudio Crespo en el caso de Gustavo Gatica. Esto, porque en la decisión judicial se citó la ley Naín-Retamal que apoyaron en el PS y el PPD, a contrapelo del FA y el PC.
Algunos defienden que Boric no buscó criticar a los mencionados, sino que solo los puso como ejemplo de voces que resuenan mucho más en los medios durante las polémicas que aquellas que habitualmente buscan realzar los logros del Ejecutivo.
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