Desde Calama.-Un nuevo ciclo comenzó en Codelco. Después de 104 años de operación continua a rajo abierto, la mina Chuquicamata inauguró ayer la explotación subterránea de las reservas cupreras bajo el actual yacimiento.

Se trata de un hito histórico, pues la mina -conocida como la más grande a cielo abierto del mundo- no solo cambiará su sistema de explotación, sino también todo su modelo productivo, modernizando y tecnificando sus procesos.

La justificación del proyecto está en que la profundidad que ha alcanzado el rajo hace cada vez menos rentable el proceso actual, por lo que, para seguir aprovechando las reservas existentes, se debía construir una mina subterránea.

A la inauguración llegó una delegación de autoridades de gobierno encabezada por el Presidente de la República, Sebastián Piñera, además del ministro de Minería, Baldo Prokurica. Participaron también altos ejecutivos del mundo minero, como el presidente de Antofagasta plc, Jean Paul Luksic.

El proyecto, que extenderá la vida productiva de la división en al menos 40 años, implicó una inversión de más de US$5.000 millones, sin considerar las obras tempranas.

En rigor, Chuquicamata Subterránea entró en operaciones en abril de este año. A partir de entonces, la producción inició un ramp-up de siete años, que permitirá alcanzar una tasa de producción de 140.000 toneladas de mineral por día (tpd), hacia 2026. Esto permitirá alcanzar una producción anual de más de 370 mil toneladas de cobre fino, además de 16.000 toneladas de molibdeno fino.

El proyecto tendrá una productividad laboral de 61 toneladas métricas finas por persona (tmf/persona) a 2025, la que se compara con las 44 tmf/persona que hoy tiene la división, lo que implica un aumento de casi 40%.

La mina subterránea tendrá tres niveles de profundidad, a unos 900 metros desde el fondo del rajo actual.

"La minería del pasado ya no es posible. Esa minería que no respetaba suficientemente el medio ambiente y a las comunidades es una minería que pertenece al pasado. La nueva minería tiene exigencias mucho más grandes", sostuvo Piñera en su intervención.

La sucesión

Pero no solo el yacimiento fue protagonista en la jornada de ayer. Todas las miradas y aplausos estuvieron dirigidas a Nelson Pizarro, presidente ejecutivo de Codelco, quien se retirará en las próximas semanas de la estatal.

"Tengo entre pena y alegría. A propósito de la transformación tengo que transformarme yo mismo, trabajar de mucho a nada, pero así es la vida", dijo Pizarro.

En un emotivo discurso, que incluyó lagrimas del ejecutivo, Pizarro hizo un recorrido por su larga trayectoria en el mundo minero, asegurando que "viví de todo: aprendizajes vitales, sacrificios ineludibles, sinsabores dolorosos y éxitos gratificantes como el de hoy, cuando inauguramos Chuquicamata Subterránea". Agregó que agradecía la oportunidad de haberle permitido poner sus conocimientos y experiencia al servicio de Codelco y del progreso del país.

En la instancia, Pizarro también dijo que sus planes a corto plazo serán "dormir, dormir, dormir y dormir; y después de 60 días comenzar a incorporarme en distintas actividades, tres días a la semana".

Otro personaje protagónico fue el futuro sucesor de Pizarro, Octavio Araneda, quien por primera vez se refirió a sus desafíos como presidente ejecutivo, puesto en el que partirá el 1 de septiembre.

Sostuvo que hay "una cartera bien importante de proyectos estructurales, obviamente siempre estamos evaluando". En esta se destaca el desarrollo futuro de la división Radomiro Tomic. Araneda también se refirió a la situación de los mercados, donde dijo que "hay harta volatilidad en estos momentos con todo esto que está pasando en el mundo hoy día, pero nosotros al final igual somos optimistas de lo que va a pasar en el largo plazo".

Los adelantos tecnológicos del nuevo modelo productivo

Una de las principales novedades de Chuqui Subterránea es el alto grado de tecnología con que operará, un cambio radical considerando que actualmente el yacimiento es uno de los más atrasados de la estatal.

Desde Codelco explican que la mina subterránea será controlada desde un centro integrado de operaciones y gestión, que operará desde la superficie.

"Desde ese centro, trabajadores especializados telecomandarán la producción a distancia" indican desde la corporación.

El método de explotación también es una novedad. Codelco empleará el modelo "black caving", que se realizará en una configuración de macrobloques, de aproximadamente 35.000 m2 cada uno. Cada uno de los tres niveles de producción tendrá entre 16 y 20 macrobloques.