Informe preliminar de la CNE prevé alza de la luz a partir del segundo semestre: en comuna de Santiago subirá 3% y en Puerto Montt 16%
Son tres las razones principales detrás de las variaciones tarifarias que habrá a partir de julio: actualización de contratos, término del descuento por error de generación y transmisión y el descongelamiento de los RGL. En promedio, las cuentas residenciales tendrán una alza de 2%, y las industriales de 3%.
A partir del segundo semestre, las cuentas de la luz del país experimentarán alzas promedio en torno al 2%, sin embargo, el comportamiento tarifario variará dependiendo de las comunas.
El jueves pasado la Comisión Nacional de Energía (CNE) publicó el informe técnico preliminar que fija los precios de nudo promedio (PNP) para el segundo semestre de 2026. En este proceso se traspasan los precios de las empresas distribuidoras a los clientes regulados.
En promedio a nivel nacional, las cuentas residenciales tendrán un incremento de 2,4%, mientras que las cuentas industriales llegan al 3%, de acuerdo a cálculos realizados por el académico Humberto Verdejo.
Para las cuentas residenciales, más conocidas en el sector como BT1, se estima que la comuna de Santiago tenga un alza de 2,7% en las cuentas de la luz. En cambio, comunas como Arica y Copiapó tendrán una disminución de 0,7%.
Más al sur, comunas como Puerto Montt tendrán un incremento importante en sus tarifas, del orden de 9% para la empresa distribuidora Crell, y en torno al 16% con la compañía Saesa.
Por el lado de las cuentas industriales, conocidas como AT43, tienen variaciones igualmente disímiles. Si en comunas como Arica se esperan variaciones negativas de 0,3%, para Santiago llega a incrementos de 3%, Concepción 2%, y Puerto Montt 21% con la empresa Saesa.
El proceso en cuestión que realiza la CNE otorga cinco días hábiles a las empresas correspondientes -desde que son notificadas- para aportar sus observaciones. Posteriormente, la CNE emana el informe definitivo, con el que, publicado en el Diario Oficial, se deberían concretar los ajustes tarifarios a partir del 1 de julio.
Devolución por errores y RGL
Los errores tarifarios son particularmente relevantes en los cambios tarifarios que ocurrirán durante el segundo semestre de este año. El año pasado, se reportó primero el error metodológico de la CNE, que causó la salida de dos autoridades del gobierno, el entonces ministro de Energía, Diego Pardow, y el secretario ejecutivo del CNE, Marco Mancilla.
El segundo error lo cometió la empresa transmisora Transelec, que se autodenunció en octubre del 2024. La compañía sobrevaloró sus activos, lo que significó, al igual que el error de la CNE, cobros excesivos para los clientes. Ambos errores fueron avaluados en US$ 250 millones, los que empezaron a ser pagados a partir del 1 de enero de 2026.
No obstante, ese pago concluye en junio. Y sería esta una de las razones de por qué se experimentarán alzas a partir de julio. Aunque hubo compensaciones por otros lados.
“En julio pasan tres cosas. Se actualiza el precio de la energía, se termina la devolución y se descongelaron los RGL. Si no se hubiesen descongelado los RGL, es probable que el incremento de tarifas hubiese sido mucho más. Pero el motivo principal de que suban es porque se dejó de aplicar el descuento a partir de los errores de generación y transmisión que se detectaron el año pasado”, examina Verdejo.
Los RGL, o Reconocimiento de la Generación Local, fue un descuento que empezó a correr el 2016 a las tarifas reguladas. Esto fue congelado el 2019; sin embargo, vuelve a tener vigencia a partir de julio.
“Las alzas se justifican por tres motivos. Primero, la actualización de los contratos. Segundo, el término del descuento del error de generación y transmisión. Y tercero, por el descongelamiento de los RGL. Las tres cosas generan el efecto final. Las dos primeras hacen que la tarifa suba y la tercera generó que la tarifa de una u otra manera se amortiguara un poquito", detalló el académico.
Por otro carril corre la deuda con las distribuidoras vinculada al retraso de la fijación del Valor Agregado de Distribución (VAD). Hasta la fecha, los consumidores acarrean una deuda con las distribuidoras que llega casi a los US$ 900 millones.
La Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) definió que esa deuda, luego de una postergación, fuera cobrada por las compañías respectivas desde el 1 de julio.
Sin embargo, el gobierno está buscando una fórmula en que la entrada de este cobro no impacte en gran medida a las personas. La ministra de Energía, Ximena Rincón, dijo en una sesión en el Congreso que esta fórmula sería a través de una ley.
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