Pulso

La ofensiva por Blanco y Negro que desnudó los negocios de Aníbal Mosa

El empresario lanzó esta semana una OPA por $10 mil millones para tomar el control de Blanco y Negro. El prospecto de la operación reveló que parte de su cartera está en un fondo privado con un patrimonio de $ 28 mil millones y que mantiene posiciones en Oro Blanco, Vapores y Cencosud, entre otras, además de activos inmobiliarios. Y anticipa el debut de su hijo del mismo nombre.

Mosa no quiere tener oposición en Blanco y Negro. Foto: Dragomir Yankovic/Photosport. DRAGOMIR YANKOVIC/PHOTOSPORT

Yakob Aníbal Mosa Shmes (59) ya no busca convivir en el directorio de Blanco y Negro. Tras casi 16 años de guerras internas en la sociedad que controla los destinos del popular club deportivo Colo Colo, el empresario abrió la caja fuerte y decidió destinar US$ 10,5 millones para tomar el control: lanzó una Oferta Pública de Acciones (OPA) que busca comprar el 61,18%. Con eso, más el 38,81% que ya posee, podría alcanzar el 99,99%, suficiente para elegir a 7 de los 9 directores y tener solo como contraparte al Club Social, una entidad que por estatutos siempre tendrá dos asientos en la mesa.

El prospecto de la OPA revela que la operación se financiará con recursos propios de Mosa y expone la arquitectura de sus negocios. El centro de su patrimonio está en Inversiones Panitao Limitada, una sociedad que controla directamente en un 99,92%. Al cierre de 2025, esta matriz reportó activos totales por más de $31.197 millones y un patrimonio neto de $28.329 millones, según información del mismo documento. El informe da cuenta de que entre los negocios de Mosa hay una cartera bursátil que a precio de mercado equivale a unos US$ 2 millones.

Quienes conocen al empresario estiman que la fortuna del presidente de ByN alcanza a unos US$ 70 millones a valor actual.

Entra Mosa Jr.

El prospecto expone la existencia de una línea de sucesión familiar clara: su único hijo, el abogado (UDD) de 30 años, Aníbal Alexander Mosa Vivallo, un fanático del fútbol que es bien conocido en la concesionaria, pues suele acompañar a su padre. En su entorno dan como seguro que el profesional -quien trabajó en la firma Zarhi, Hernán & Amar y en PwC Chile- será nombrado director cuando la operación sea declarada exitosa. Cercanos sostienen que Mosa tomó el año pasado la decisión de concentrarse en Blanco y Negro e ir entregando más responsabilidades a su primogénito, quien ya participa en definiciones estratégicas sobre los negocios familiares. Tiene experiencia en temas corporativos.

Uno de los asesores históricos del empresario es el economista Paul Fontaine, con quien mantiene un vínculo de décadas. Fontaine fue quien lo asesoró en la venta de la cadena de supermercados Full Fresh, que mantenía con su hermano Jack, al fondo Southern Cross en 2008 -operación valorada en unos US$ 75 millones- y, posteriormente, en su desembarco en Blanco y Negro en 2010. La concesionaria es hoy su único negocio operativo; el resto de su patrimonio se divide en inversiones propias, especialmente inmobiliarias, e inversiones en renta fija y variable en Chile y el extranjero. También tiene algunas sociedades inmobiliarias con sus hermanos Jack y Fabiola.

La caja fuerte

Desde su aterrizaje en la concesionaria en 2010 -tras adquirir un paquete accionario al expresidente Sebastián Piñera-, Mosa enfrentó la férrea oposición del bloque fundador de Blanco y Negro, articulado históricamente por LarraínVial. Pese a esa resistencia, logró presidir la mesa en tres períodos (2015-2018, 2019-2021 y desde abril de 2024) apalancado en sus votos, el respaldo del Club Social y accionistas minoritarios. Hoy, tras casi 16 años de desgaste y pugnas internas, el empresario que dejó el colegio para empezar a trabajar ayudando a sus padres en el almacén que después se convirtió en una cadena de supermercados, pactó la salida definitiva de sus rivales. El prospecto ingresado a la CMF confirma que Rentas ST Limitada, de Leonidas Vial, aceptó venderle sus acciones y hacer lo posible por sumar otros accionistas, llegando al 21,59%, despejándole el camino a la toma de control.

Mosa decidió que 2026 sería el año en que tomaría el control total. A través de su FIP Parinacota, ya era dueño del 36,06% de Blanco y Negro. En enero lanzó una primera OPA con la meta de comprar hasta un 30% adicional, pagando $150 por título. Pero la operación fracasó: los minoritarios solo vendieron el 2,75%. Con ello, Mosa elevó su participación al 38,81%, la base para iniciar esta nueva embestida, definida como la culminación de su estrategia. Subió la oferta a $162 por acción, por lo que, tal como obliga la Ley de Mercado de Valores, pagará una compensación retroactiva de $12 por título a los minoritarios que le vendieron sus papeles a $150 a principios de este año.

Para su ofensiva, el empresario estuvo robusteciendo la caja en los últimos años. Los registros mercantiles muestran que entre 2019 y 2025 ejecutó una profunda reestructuración de sus negocios, especialmente los inmobiliarios, que tiene en el sur.

También posee propiedades en otras partes del país. Concentró todos estos activos en Inmobiliaria Rentas Australes SpA, tras haber disuelto sociedades menores como IC Doce SpA, Inmobiliaria Alerce SpA e Inmobiliaria Futuro S.A. Además, en 2019 inyectó más de $11.100 millones a Inversiones Puerto Montt SpA para dotar de liquidez a este brazo. Este ordenamiento le permitió presentar un balance consolidado y líquido ante el mercado financiero, necesario para respaldar la compra de ByN.

Con su hermano Jack, controlador de los malls y propiedades del Grupo Pasmar, solo mantienen como negocios conjuntos los terrenos donde operaban sus supermercados Full Fresh, vendidos al fondo Southern Cross en unos US$ 75 millones en 2008, y el conocido Gran Hotel Vicente Costanera de Puerto Montt. Mientras que con su hermana Fabiola, empresaria de wellness, son socios en Inversiones Osorno, que controla propiedades y terrenos. Entre ambos la relación es muy estrecha y de confianza. De hecho, practican yoga juntos. Con Jack están separados, pero mantienen un vínculo calificado como cordial por sus cercanos, reflejado en la cercanía con su hijo Aziz Mosa Yousef , quien entró en 2024 con los votos del FIP Parinacota al directorio de ByN.

Acciones

En el prospecto de la OPA, Mosa abrió la cartera de inversiones del Fondo de Inversión Privado (FIP) Parinacota, el vehículo a través del cual posee el 38,81% de Blanco y Negro. Se trata de posiciones balanceadas en 13 empresas, algunas de las más transadas del país, otras que entregan buenos dividendos y también varias de alto crecimiento, un portafolio fuerte, de fácil liquidación, listo para ser convertido en efectivo o utilizado como garantía crediticia: Oro Blanco (12.931.726 acciones), Nortegran (11.175.239), Vapores (5.346.426), Enel Chile (1.702.127), Colbún (879.252), Quiñenco (166.835), CMPC (149.225), Cencosud (117.412), Inversiones Aguas Metropolitanas (81.967), Andina B (49.000), Copec (36.889), Entel (30.111), Itaú (6.138). Ninguna de esas participaciones alcanza al 1% de la propiedad total de dichas compañías (por ejemplo, en Cencosud posee el 0,0041%).

El único directorio en todo Chile donde Mosa busca poder real y operativo sigue siendo Colo Colo. El 22 de mayo en la tarde, cuando termine la OPA podrá saberse si al fin, de una vez por todas, podrá sentarse solo en la cabecera de Blanco y Negro. La información sobre el resultado oficial de la oferta será conocido tres días después.

Más sobre:NegociosEmpresariosEmpresasBlanco & NegroAnibal Mosa

Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lo leyó en La Tercera

Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE