La paralización de los trabajadores portuarios durante los días más álgidos de la crisis, impactó las cifras de los dos puertos más grandes del país: San Antonio y Valparaíso.

Mientras Puerto Central y STI, que operan en San Antonio, se plegaron en su totalidad a los paros nacionales convocados en medio del estallido social, TPS -en la capital regional- operó con relativa normalidad durante los tres turnos. Por otra parte, la menor actividad producto del toque de queda, que obligó a jornadas de trabajo más cortas, también incidió en los resultados de los últimos dos meses.

De acuerdo con datos de la estatal Empresa Portuaria San Antonio (Epsa), la carga transferida por este puerto disminuyó 19% en octubre, con 1,72 millones de toneladas. En noviembre, en tanto, anotó una caída de 12%, con 1,76 millones de toneladas. Con estos resultados, acumuló una expansión de 3,6% en nueve meses del año, con 20,6 millones de toneladas.

El crecimiento acumulado a noviembre, eso sí, es bastante menor al que registró hace un año, cuando anotó un alza de 21,1% durante el mismo período de 2018 en relación a 2017.

Al mismo tiempo, y según datos preliminares de la estatal Empresa Portuaria Valparaíso (EPV), ese puerto totalizó a noviembre 8,52 millones de toneladas movilizadas, con una disminución de 18% anual. En esta zona operan las concesionarias Terminal Pacífico Sur (grupo Von Appen) y Terminal Cerros de Valparaíso (TCVAL).

Aunque en octubre la carga transferida por este puerto disminuyó 55%, con 374 mil toneladas, en noviembre, anotó alza de 155%, con 780 mil toneladas. Ese mes, según los datos, en el terminal 1 de Valparaíso la carga transferida se situó en torno a las 653 mil toneladas, 118% más que en el mismo mes de 2018, mientras que en el terminal 2 se ubicó en alrededor de 127 mil toneladas.

El fuerte crecimiento en noviembre pasado se explica por la baja base de comparación, afectada por el paro de trabajadores eventuales de TPS que se inició el 16 de noviembre de 2018 y se extendió hasta el 21 de diciembre de ese año. Sólo en las primeras dos semanas de paralización en ese entonces, se desviaron 13 naves desde el puerto de Valparaíso.

Este año, el panorama fue opuesto. Producto los paros nacionales convocados tras el estallido social a los que se plegaron Puerto Central y STI, al menos 14 naves que originalmente estaban destinadas a San Antonio, fueron desviadas a Valparaíso.

Normalidad

El repunte de Valparaíso también tiene relación con la continuidad operativa que mantuvo el puerto de Valparaíso desde el 18 de octubre.

El desafío, dicen desde la industria, es mantener el buen nivel. Recientemente, Maersk anunció que el servicio Atacama, que comparte con SeaLand, se reinstaura, pero esta vez recalando en Valparaíso. Adicionalmente, el servicio Europa de MSC se trasladará desde San Antonio a Valparaíso, lo que le restará movimiento al principal puerto chileno.

El actual escenario, incluso, se tradujo en un cambio en las proyecciones para 2019 en Valparaíso. Según ha trascendido, si inicialmente se estimó que este año la carga transferida en los puertos de Valparaíso caería en hasta 25%, ahora se anticipa un escenario menos negativo, con una baja en el movimiento de carga bastante menor.P