Chile no puede acostumbrarse a la impunidad
SEÑOR DIRECTOR:
El 13 de enero se entregó el veredicto por el juicio de Gustavo Gatica, el cual concluyó que, efectivamente, el autor de los disparos que dejó ciego de ambos ojos a Gustavo fue el excomandante de Carabineros, Claudio Crespo, en un contexto de brutal represión a la protesta social del 2019.
A pesar de esta certeza, el tribunal estimó que el excomandante quedaba absuelto, aplicando la Ley “Naín-Retamal”, aprobada en abril de 2023 por el actual Congreso y el gobierno, en lo relacionado a la exigencia de “incumplimiento de reglamentos internos” para que se configure el delito de apremios ilegítimos y en lo referente a la aplicación de legítima defensa privilegiada en favor del acusado,
Desde Amnistía Internacional Chile lo advertimos en 2023: la causal de “legítima defensa privilegiada” podía limitar el ejercicio de las garantías judiciales para las víctimas de violaciones a los derechos humanos y así sucedió en el caso de Gustavo. Esta normativa es ambigua y privilegia la interpretación subjetiva del funcionario involucrado en los hechos validando un uso desproporcionado de la fuerza y generando abusos e impunidad.
Dijimos después del estallido social que se requería una regulación legal del uso de la fuerza con los principios de legalidad, necesidad y proporcionalidad, además de una reforma profunda a las policías. No sólo no ocurrió eso, sino que se aprobaron normativas que ponen aún más en riesgo el derecho a manifestarse en Chile, dejando el derecho a la protesta en una situación más vulnerable aún que en el 2019.
Amnistía Internacional seguirá vigilante: la seguridad nos importa –de más está decirlo– pero no puede defenderse a costa de retrocesos en derechos humanos. Chile no puede acostumbrarse a la impunidad.
Rodrigo Bustos Bottai
Director ejecutivo de Amnistía Internacional Chile
Lo último
Lo más leído
Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lo leyó en La Tercera
Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE