Culto

Reseña de discos/singles: Hermanos Ilabaca en un romance playero, Muse recupera la mística y Yes se distancia del pasado

Esta semana las novedades discográficas tienen a la nueva canción de los Ilabaca, en tono romántico pero playero; el majestuoso regreso de Muse, recuperando su fibra y los malabares del Yes, entre el pasado y el presente.

Verdadero Amor - Hermanos Ilabaca

El anhelo de un escape hacia el sol arrogante de la playa, respira en Verdadero Amor. El nuevo sencillo de los Hermanos Ilabaca, adelanto de su segundo disco, propone una canción romántica desde la perspectiva de la madurez. Un hablante que apela a la distancia y el sabor salino de la brisa marina para el reencuentro. “Salgamos de acá olvidemos todo/reconectemos de algún modo, vámonos al mar”, suena a modo de estribillo.

En lo musical, la producción de Roberto Trujillo construye un ambiente que sugiere verano apoyado por el trabajo instrumental. Una clave es que los arreglos evitan los clichés. Las guitarras funkeras de Pablo Ilabaca y la imaginativa línea de bajo de Felipe Ilabaca, con mucho carácter, dialogan con los teclados y las capas de sonido. El segmento intermedio, con voces, teclados y efectos de estudio, funciona como un pasaje musical que sugiere el viaje por la carretera mientras asoman las dunas a la distancia. Es un puente hacia el remate de la canción, con la entrada de un solo de guitarra que corona todo, como una puesta de sol desde una terraza en Viña del Mar. Los Ilabaca campean en el formato canción (Felipe Retamal).

The Wow! Signal - Muse

Como un coro en una catedral gótica en la lotaringia de la alta edad media, apenas a los tres minutos del arranque del nuevo álbum de Muse, resuenan unas palabras en latín. “¡Sanctus!¡Signum!¡Dominus!”, cantan las voces en The Dark Forest. “¡Lucifer!”, rematan. Un inicio atronador sostenido en un galopante bajo sintetizado y arreglos de cuerdas que marcan un regreso en gloria del grupo. Y no se han guardado un ápice de ambición. Tras dos discos en que el trío de Bellamy, Wostenholme y Howard intentó mover su musica a otras direcciones, en The Wow! Signal recuperan su centro.

Es un álbum que actualiza el floreado sonido de estadios de Black Holes and Revelations con un trabajo de producción musical que aunque a ratos satura al oyente, deja claras las canciones; en Nightshift Superstar exploran un sonido de rock disco; Hexagons mezcla guitarras armonizadas con un aire a Discovery de Daft Punk y parecen dialogar con Knights of Cydonia; el órgano sacro y dramático de Be With You recuerda la teatralidad de Muse y de cómo su música se reinventa retomando las claves de su sonido. En suma, conforma a los fans y es accesible para iniciados (Felipe Retamal).

Aurora - Yes

Aunque la formación actual de Yes, comandada por el guitarrista Steve Howe, se ha empecinado en encontrar un nuevo rumbo, no ha sido nada sencillo. Desde 2012, año en que ingresó el vocalista Jon Davison, se han mantenido estables, a excepción del cambio de baterista que debieron concretar tras la muerte de Alan White, en 2022. Con esta formación, que completa el tecladista Geoff Downes (presente en Drama de 1980), Yes acaba de lanzar Aurora, su vigésimo cuarto álbum y que completa una trilogía que comenzó en 2021 con The Quest y que continuó dos años más tarde con Mirror to the sky.

Esta nueva placa tiene, cómo no, el sello de Howe e intenta sonoridades diferentes a sus discos más conocidos. También hay guiños a las distintas etapas de la agrupación, desde Don’t Kill the Whale de 1978 a Tales from Topographic Oceans (1973). Aunque funciona y hay pasajes sinfónicos inesperados -como en Aurora o Ariadne-, el intento de Jon Davison por emular a su tocayo Anderson agota. Sin embargo, hay un tema que rompe aquella regla: Countermovement, de casi 14 minutos. Ahí recién emerge el “nuevo” Yes (Alejandro Tapia).

Más sobre:Hermanos IlabacaMuseYesVeradero AmorThe Wow! SignalAuroraMúsicaMúsica Culto

La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.

50% Plan Digital+$5.150 al mes SUSCRÍBETE