Reseña de libros: de Mary Beard a Elisabeth de Waal
Un recorrido por la vida cotidiana en las antiguas Roma y Grecia, por aquello que nos acerca y aleja, de la reconocida clasicista británica; una novela que explora en la fragilidad y las heridas de Viena de la posguerra, y un libro ilustrado que aborda con delicadeza la pérdida y el duelo, en las lecturas de la semana.
Clásicos sin filtros, de Mary Beard (Crítica)
Un panecillo de cuatro mil años. Ese fue el objeto que capturó la atención de Mary Beard en su primera visita al Museo Británico junto a su madre. Tenía cinco años. El panecito estaba al fondo de una vitrina y, debido a su estatura, ella no alcanzaba a verlo. Un conservador del museo abrió la vitrina, sacó el pan y lo puso a centímetros de su rostro. “La maravilla de aquello fue fascinante y profundamente memorable”, recuerda en este libro donde reflexiona en torno a la pregunta: ¿Para qué sirven los clásicos? En un tono cercano y personal, la prestigiosa clasicista no omite el thauma, el asombro que despierta el mundo clásico, pero lo hace sin solemnidades: “Se puede obtener más de los clásicos si uno los venera menos”, dice. El libro es un recorrido por aspectos divertidos, falibles, controversiales y desde luego también admirables de la antigüedad clásica. Así como la Revolución Francesa tomó símbolos romanos y Mussolini quiso vestirse con su grandeza, movimientos de izquierda y extremistas de derecha reivindican los iconos romanos, pero los clásicos no tienen bandos, resalta. Los clásicos, afirma, “a veces son un placer, a menudo desestabilizadores y con frecuencia sorprendentes, pero sobre todo invariablemente reveladores e interesantes”.
El regreso de los exiliados, de Elisabeth de Waal (Libros del Asteroide)
El profesor Kuno Adler, científico de origen judío, regresa a Viena desde Nueva York. Es mediados de los años 50, las huellas de la guerra aún son visibles: las tropas aliadas siguen ocupando la ciudad. En la estación de trenes Adler toma un taxi al centro. Por fin estaba de regreso. “Allí estaba él, y allí estaba todo; aunque los senderos que cruzaban la calzada, antaño flanqueados de árboles, se encontraban ahora despojados, sin plantas, solo quedaban en pie algunos troncos desnudos. Por lo demás, todo estaba allí. Y de repente, el desajuste temporal que lo había mareado con ilusiones y delirios cobró forma, y él era real, todo era real, un hecho indiscutible. Él estaba ahí. Los únicos que no estaban eran los árboles, y esa señal de destrucción comparativamente trivial, para la que no estaba preparado, le produjo una pena inconmensurable”. Adler es uno de los personajes que vuelve o intenta volver a su ciudad después de la invasión nazi y la guerra. Nacida y educada en Viena, Elisabeth de Waal vivió en Inglaterra y a fines de los 50 escribió esta novela que recién se publicó en 2013 y donde se pregunta por la posibilidad del regreso: aunque vuelven, los personajes no son los mismos que salieron de Viena, y la ciudad es el escenario de una sociedad profundamente herida.
Era invierno cuando ocurrió, de Camile Jerez y Sebastián Castillo (Pezarbóreo)
Era invierno. Ella llevaba una bufanda roja. Los charcos amanecían cubiertos de escarcha, el viento mecía los pastizales, en el cielo se congregaban grandes nubarrones oscuros y las narices se pintaban rojas como frutillas. La niebla bajaba desde la montaña hasta la casa familiar, donde se encendía el fuego. La familia estaba preparada para el invierno. Entonces él y ella, los hermanos, se encaramaron al árbol mientras el viento soplaba las hojas. “Mira, qué bonito”, dijo ella antes de perder el equilibrio. Luego un golpe y se hizo el silencio. Un silencio largo, triste y sombrío. El protagonista de esta historia se aferró a ese silencio y a la bufanda roja de su hermana. Y un día decidió irse, para escapar de la pena. Así, se volvió una sombra en la ciudad, sin saber cómo llevar la pérdida. Hasta que una tarde volvió a activar su memoria, su pasado y el recuerdo de su hermana. Con una narración sencilla y transparente, que evita los sentimentalismos, y delicados dibujos en blanco y negro, con algunas figuras de color, este libro explora en el duelo, en la memoria y el amor: de algún modo, buscando en su interior, el protagonista vuelve a conectarse con la voz de ella, y protegido por esa bufanda roja aprenderá a superar el invierno de su vida.
Lo último
Lo más leído
La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
Plan Digital+$6.990 al mes, por los 3 primeros meses SUSCRÍBETE