Culto

Pintar la Tierra desde el espacio: cómo Nicolás Radic retrató el mundo al óleo

Con una muestra de 42 óleos que retratan el planeta visto desde la órbita, el pintor hiperrealista y abstracto aborda con La Tercera el trasfondo de su exposición "Perspectiva". A través de una mezcla de pintura y educación, el artista busca romper una barrera del campo: "El arte contemporáneo siempre ha tenido un reto, acercarse a la gente no le es fácil".

MARIO TELLEZ

“Un punto azul pálido”. Así describió la Tierra el astrónomo Carl Sagan en 1990, cuando la sonda espacial Voyager 1 giró sobre sí misma para capturar la histórica fotografía del planeta a seis mil millones de kilómetros de distancia, reduciendo a la humanidad a un solo píxel. Esa misma sensación de levedad existencial fue lo que buscó representar el pintor hiperrealista Nicolás Radic (42) al trasladar la imagen a un lienzo. El resultado recibe a los visitantes de su más reciente exposición en el Centro de Extensión UC.

“La muestra te recibe con la imagen más solitaria del planeta”, dice el artista en conversación con La Tercera, mientras contempla la primera de las 42 obras que componen “Perspectiva”. Sin embargo, la Tierra de Radic no es una sola. Al adentrarse en la galería, el mundo llega a tomar proporciones colosales, en detallados óleos donde asoman huracanes y cordilleras vistas desde el espacio, para luego hacerse pequeño nuevamente frente a la vastedad del universo.

El pintor hiperrealista Nicolás Radic junto a su cuadro "La Luz y la Vida". Foto: Mario Tellez MARIO TELLEZ

Ese juego de ángulos, distancias y alturas es solo una de las razones del nombre del conjunto. La otra es el cambio que ocurre cuando “te vas olvidando del pintor y empiezas a pensar en tu propia existencia”, explica Radic. “Y esa es la perspectiva más importante que yo quiero que la gente tome. ¿Cómo voy a aprovechar la suerte que tengo de poder existir, estar y vivir en la Tierra?”.

En la exhibición es posible observar gran parte de la historia de la exploración espacial. Desde un cuadro de la fotografía más famosa de la Tierra -la toma a color que capturó el Apolo 8 en 1968, cuando la humanidad se vio a sí misma por primera vez-, hasta el iluminado primer plano del planeta que capturó la misión Apolo 17 en 1972, el año en que los astronautas caminaron por última vez en la superficie lunar.

“Yo no quería que la gente viniera y solamente viera las pinturas, quería que también aprendiera algo que no sabía”, explica Radic. Este enfoque educativo es representado por las más de 20 gráficas informativas con datos científicos sobre el espacio, los planetas del sistema solar y la Luna. Según el artista, “la muestra se experimenta como si estuviera en el Museo de Historia Natural, más que en una galería de arte moderno”.

La exposición "Perspectiva" cuenta con 42 obras del planeta visto desde el espacio. Foto: Mario Tellez MARIO TELLEZ

Tras un exitoso paso por el Palacio Vergara en su debut en septiembre del año pasado, la muestra se exhibió en el Congreso Futuro y actualmente se puede visitar en el Centro de Extensión de la Universidad Católica, donde ha recibido más de cuatro mil visitas. Pese a que el ciclo dura hasta el 31 de julio, próximamente será posible visitarla en el Museo Interactivo Mirador (MIM).

La abstracción del celofán

El inicio de Nicolás Radic en el arte se remonta a un viaje a Europa que emprendió a los 16 años. Fue en su paso por Florencia, Roma y Venecia -al ver “lo que habían hecho los pintores renacentistas y los grandes museos”-, cuando supo a qué quería dedicar el resto de su vida. “Ahí empecé a dibujar. Ya venía con un poquito de dibujo, pero nunca más paré”, recuerda.

Según cuenta, desde el principio supo que su decisión implicaba “hacer algo muy distinto a lo que pensaba que iba a hacer” en su vida y, por lo tanto, tenía que “estar a la altura de ese reto”. Ahora, a eso relaciona el éxito de su obra: “Si tú trabajas 10 a 12 horas diarias en algo durante 25 años, seguramente vas a tener resultados positivos”.

“Yo he tenido que luchar desde muy niño para vivir del arte y siempre lo he logrado, desde muy joven. Mis primeros cuadros se vendieron a los 18 años y siempre he vendido obras. Básicamente, casi todas”, explica el artista, quien inició sus estudios de Bellas Artes en la Universidad de Chile antes de trasladarse a la Universidad Católica.

En cuanto al origen de su exposición actual, Radic afirma que “la idea de pintar la Tierra desde el espacio la tengo desde niño, pero no calzaba en nada con mi estilo de pintura”. Durante años, sus cuadros se han basado en pintar objetos comunes como celofán, aluminio, globos o resortes de juguete: “Yo busco imágenes que se vean abstractas en la realidad. Y las pinto de manera real. Pero son imágenes que ya vienen con un nivel de abstracción bastante grande: con reflejos y deformaciones”.

Algunos de los cuadros de globos de Nicolás Radic

Aquel enfoque le ha permitido exponer su trabajo en América, Asia y Europa, donde destaca su participación en la galería Marlborough de Barcelona y en ferias internacionales de arte contemporáneo como Ch.ACO, Art Miami y Kiaf Seúl.

De lunes a sábado, Radic pinta de 15:00 a 19:00, y luego desde las 21:00 a las cuatro de la madrugada. Hace más de 20 años que trabaja de noche: “Me acuesto a las cuatro, me levanto a las diez u once, duermo siete u ocho horas y hago mi vida normal. Soy un padre de familia: voy a buscar a los niños, almuerzo con mi esposa, hago mis actividades y en la tarde empiezo a pintar”, explica.

Si pudiera elegir cualquier cuadro del mundo para tenerlo en su casa, se quedaría con dos. El primero, “Atardecer en Venecia”, de Claude Monet, del cual posee una copia hecha por él mismo con lápices de cera. El segundo es “La balsa de la Medusa”, de Théodore Géricault: “Es una locura. En el fondo representa el drama humano de unos sobrevivientes de un naufragio en una balsa que van a ser rescatados”, dice.

Pintar el vacío

En un principio, la idea de pintar la Tierra surgió como un proyecto personal. “De repente apareció esta idea y dije: bueno, la voy a pintar para mí”, recuerda el pintor. “Y cuando pinté el primero, dije, esto es maravilloso, como una ventana. Y pinté otro, porque no quedé contento solamente con hacer una pintura. Y, bueno, así empezó: ya tenía cinco, seis, diez”.

Comenzó la serie con “La Tierra desde la Luna”, pero al sentir que el planeta se veía muy pequeño, Radic decidió pintar “América”, un detallado óleo del continente visto desde el espacio. Finalmente, el último cuadro de la saga de 42 fue “La Luz y la Vida”, que esconde un mecanismo giratorio para representar que en el espacio no hay arriba ni abajo. “En el fondo siempre es una imagen realista”, explica.

13/07/2026 - NICOLAS RADIC. Foto: Mario Tellez MARIO TELLEZ

Pintó los primeros cuatro o cinco cuadros sin buscar si alguien había hecho algo similar. Y cuando intentó buscar referentes no encontró ninguno. “Han pasado cinco años y yo no he encontrado a nadie que haya pintado el planeta Tierra hiperrealista”, afirma, lo que lo hace pensar que “quizás esta es la primera vez que alguien pinta la Tierra desde el espacio de manera hiperrealista con este nivel de intensidad”.

Debido al nivel de detalle de algunos cuadros, el pintor decidió usar marcos dorados tradicionales como una forma de “traer de vuelta la pintura”. Además, como en las imágenes del planeta desde el espacio no se ven las estrellas por la cantidad de luz que rebota en la superficie terrestre, Radic decidió “poner Google Earth en la Tierra en el mismo ángulo que mis cuadros y copiar las estrellas que corresponden a esa imagen”.

13/07/2026 - NICOLAS RADIC. Foto: Mario Tellez MARIO TELLEZ

Pese al profundo detalle de la Tierra en la muestra, uno de los mayores desafíos para Radic fue pintar el punto azul pálido de Carl Sagan. Para retratar el vacío, el artista usó una mezcla de azules, negros y celestes, cuidadosamente difuminados. “Por sencillo que parezca, este es uno de los cuadros más difíciles de hacer”, dice. “Pintar el vacío. Algo que simbolice que no hay nada, y en la mitad, la Tierra”, agrega.

El desafío del arte

Con su fusión de arte y educación espacial, Radic aborda un desafío que ha visto en el campo: “El arte contemporáneo siempre ha tenido un reto: acercarse a la gente no le es fácil. Porque es complejo, porque uno tiene que entender muchas cosas que quizás no está dispuesto a entender en el momento”. Por esa razón, explica que “me interesó mucho que esta muestra se juntara con la educación, porque en la medida que uno va aprendiendo, va disfrutando”.

Respecto al panorama actual de la escena, el pintor es optimista: “Yo siento que sí hay oportunidades, y sobre todo con la llegada de las redes sociales y la digitalización del mundo, uno puede conectar con muchas más partes del planeta”, explica. Además, destaca que “Santiago es una ciudad que está preocupada de generar circuitos artísticos”.

Radic adelanta que está trabajando en un próximo proyecto, que llevará por título “El Comportamiento de la Luz”, que planea exponer en 2027. Su idea es reunir obras que ha hecho durante su carrera y otras nuevas. Además, está trabajando en un proyecto de esculturas.

Consultado por qué significa para él ser un artista en Chile, Radic afirma que hoy “todo el mundo pinta” y que debido a la expansión del arte contemporáneo “hay muchos más artistas que antes”. Para enfrentar eso dice que le encanta “probar nuevas técnicas, nuevas ideas, nuevas cosas, pero vuelvo a la esencia de ser un pintor”. “En el fondo, yo me represento mucho con eso: con el hecho de enfrentar el arte a través de ser un pintor”, dice.

13/07/2026 - NICOLAS RADIC. Foto: Mario Tellez MARIO TELLEZ
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