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La dura revelación de Yasmani Acosta: “El día que me lesioné viví una crisis de pánico; me faltó el aire y me desesperé”

El medallista de plata en los Juegos Olímpicos en París fue operado de las dos rodillas tras lesionarse en su primera competencia en dos años. Reconoce que estas primeras semanas han sido complejas, aunque su mayor preocupación no tiene que ver con este problema.

Yasmani Acosta se lesionó de gravedad en su primera competencia tras su medalla de plata en los Juegos Olímpicos de París. Andres Perez

Después de su inolvidable medalla de plata en los Juegos Olímpicos de París, Yasmani Acosta hizo una prolongada pausa para recargar las pilas y apostar a su gran sueño: poner fin a su carrera con un oro en Los Ángeles 2028. Sin embargo, en su retorno a las competencias en Estados Unidos en mayo pasado, se lesionó gravemente ambas rodillas, por lo que debió ser operado. De ese proceso y de cómo lo afronta, el luchador habla con El Deportivo.

¿Cómo ha vivido estos días tras lo sucedido?

Difícil, la verdad que son días muy difíciles. El día que me lesioné estando en Estados Unidos, viví una crisis de pánico o algo así. Era como la una y media de la mañana, me levanto para ir al baño, y siento que se me había olvidado que estaba lesionado; como que quiero moverme para ir al baño y, al ver que no podía moverme ahí, me frustré un poquitito. Me asusté, sentí que empezó a faltarme el aire y me desesperé.

¿Qué hizo ahí?

Me desesperé. Estaba con mi pareja que me había ido a acompañar, a ver la competencia, apoyarme y todo. Y bueno, ahí le dije... No sé, encendí la tele, y estaba pensando en tirarme de la cama al piso, porque me sentí incómodo en la cama. Encendí la luz, puse el aire más frío, porque estaba empezando a sudar. Empecé a respirar profundo, a inhalar por la nariz y a exhalar por la boca, y ahí me fui calmando poco a poco, porque tenía que hacerlo yo. No dependía de nadie, tenía que calmarme solito ahí.

¿En ese momento ya sabía bien lo que tenía?

Había regresado del hotel ya. Yo salí de la competencia directamente a una clínica, ahí en Estados Unidos. Me hicieron unos exámenes, me pasaron por una máquina de rayos X para mirar bien todo lo que tenía en la rodilla. Y ya me habían dicho ya que eran los tendones, que estaban cortados, y que había que operarme; que yo decidiera si me iba a operar allá o en Chile. Y decidimos que lo mejor era operar acá.

Además, son las dos rodillas...

Son las dos, son los dos tendones rotulianos y en la derecha, además del tendón, la rótula también se me desvió. Se me desplazó del lugar.

Debe haber sido un dolor tremendo...

Sí, primero que todo, un dolor incómodo, y estaba incrédulo, porque yo no creía que me estuviera pasando eso. ¿Cómo me va a estar pasando esto? Y más encima en este combate, un combate que ni siquiera era complicado, y en mi primera competencia, después de dos años sin competir, después de los Juegos Olímpicos... Yo quería hacer mi regreso, y quería hacerlo de una forma bonita. De hecho, estoy grabando para mi canal de YouTube, y por eso quería dejarlo todo grabado, y hacer un torneo en el cual pudiera ganar mi medalla de oro. Había bajado como 40 kilos de peso, un esfuerzo muy grande que hice también para esta competencia...

¿Cuánto afecta esto en su objetivo de despedirse con un oro en los Juegos Olímpicos?

La verdad, mi objetivo sigue siendo el mismo. Yo no tengo tanto miedo a la lesión; tengo mucho más miedo a no tener una buena preparación que a la lesión. Me da mucho más miedo no tener una pareja de entrenamiento. No tengo una y es difícil porque pasa el tiempo y a última hora ya estoy comprometido con Chile para una medalla de oro, sin tener una buena preparación. Yo tengo mucho más miedo a eso que a la lesión como tal.

¿Cuándo se plantea regresar a la competencia?

Tengo entendido que si hubiesen sido los cruzados, quizás hubiese sido un poco más complicado, porque los cruzados demoran más tiempo a recuperarse. Igual, uno como deportista se recupera mucho más rápido que el resto de las personas. El médico me dijo que tengo que tener tres meses de reposo, dependiendo del chequeo, y después de ese tiempo empiezo con ejercicios y a moverme de a poquito.

Eso igualmente es una buena noticia...

Claro, porque igual uno se asusta porque uno dice “bueno, un año entero fuera o quizás un poco más”. Además, el próximo año empieza el sistema nuevo de clasificación, que es por ranking también. Entonces, hay unos cuatro o cinco torneos que van a dar puntos, y va a ser importante ir para tener también otra oportunidad de clasificación.

¿Y cómo va a solucionar lo de la pareja de entrenamiento? ¿Irá a Cuba o a Europa?

Bueno, eso va a haber que hablarlo bien con el colectivo técnico y con el Comité Olímpico, porque un corredor, un lanzador o un nadador dependen de sí mismo, pero yo dependo de una pareja externa y eso siempre me ha afectado. Más encima, esa pareja tiene que ser de mi peso, de mi porte. En el caso de las chicas, si no está alguien de su peso, está la opción de entrenar con un chico. Entonces nunca va a ser el problema tan grande a cuando eres el último peso de combate y no hay nadie de tu peso. Entonces nunca puedo usar la fuerza real, nunca puedo tener una preparación real. Me sacan unos tres o cuatro meses antes de una competencia y estoy en desventaja. Porque mis rivales entrenan los 10 meses, yo estoy entrando como unos tres o cuatro meses con pareja de entrenamiento real. Yo tengo mucho más miedo a eso que a la lesión, realmente. Yo sé que de la lesión me voy a recuperar y sé que voy a estar bien parado.

¿Y en qué se entretiene durante estos días?

Bueno, justo ahora estoy jugando un videojuego. También veo series, tengo mucho tiempo para descansar, para pensar, meditar...

¿Nunca había tenido una lesión así de compleja?

O sea, nunca, nunca he tenido nada tan complejo como esto. Siempre han sido así como molestias, una molestia aquí, una molestia allá, pero algo leve. Es la primera lesión grave que tengo. Llevo ya 25 años en el deporte y el físico me ayuda mucho. Creo que estando bien fuerte físicamente, el cuerpo igual ayuda a que aguante un poco más. Con los entrenamientos, las exigencias, ayuda a tener una buena preparación.

¿En qué consiste su tratamiento actualmente?

Bueno, ahora estoy en un centro de oxígeno en Quillota. Me están ayudando muchísimo. Estoy en una cámara hiperbárica, y estoy haciendo kine con ellos ahí. Entonces, el avance con la rodilla ha sido bastante rápido.

¿Tiene alguna chance de volver a competir dentro de este año?

La verdad, yo quisiera competir ya, porque no soporto estar sin competir. Pero, no sé, todo depende de la recuperación. Sin mucha esperanza, pero igual lo tengo en la mira, me gustaría ir a los Juegos Sudamericanos, en septiembre, porque sé que es un evento importante para el país. Y sé que cada medalla va a contar en el medallero. Entonces, quisiera aportar mi granito de arena. Ojalá pueda estar bien y poder participar ahí.

¿No cree que a veces la ansiedad no es buena, tomando en cuenta que su objetivo son los Juegos Olímpicos?

Tú no puedes comparar unos Juegos Sudamericanos con unos Juegos Olímpicos. Lo ideal es poder recuperarse bien, pero me da un poco de dolor ver que todos están compitiendo en los Juegos y yo no poder dar mi aporte, ¿entiendes? No poder dar mi medallita para que el país sea uno de los mejores medalleros de Sudamérica. Veamos qué pasa. Por eso te digo que no lo estoy mirando con mucha fe, porque todo depende de cómo llegue. Ahora, sé que cuidándome bien puedo ganar el torneo y no exigirme tanto.

¿Esto es porque no hay exponentes que le hagan el peso?

Claro. Sigue siendo una competencia para mí todavía de bajo nivel y quisiera poderle aportar mi granito de arena para que el país esté en una mejor posición en el medallero.

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