“Bertie” Benegas Lynch, diputado electo de La Libertad Avanza: “Veo al gobierno de Milei muy abierto a entablar relaciones de paz con Chile”

"Bertie" Benegas Lynch, diputado electo de la Libertad Avanza, durante la entrevista con La Tercera. Foto: Andrés Pérez

En entrevista con La Tercera, el economista se refirió al impacto del triunfo de Milei en las recientes elecciones presidenciales en Argentina y lo que se puede esperar de su gobierno a partir del 10 de diciembre.


En el cierre de campaña de Javier Milei en la primera vuelta presidencial, en el Movistar Arena de Buenos Aires, uno de los protagonistas fue Alberto Benegas Lynch (hijo). Causó revuelo al señalar que Argentina debería “suspender las relaciones diplomáticas con el Vaticano”, si bien antes aclaró que lo que diría “no compromete la posición de Javier Milei”. Pero poco importaba. Para el libertario, el economista de 83 años es un “prócer”. De hecho, se lo considera el máximo divulgador de las ideas del liberalismo en Argentina y uno de los principales mentores del ahora Presidente electo.

Pero Milei no solo otorga ese calificativo a Benegas Lynch (h), de quien asegura es “el máximo referente del liberalismo argentino de todos los tiempos”. Según la prensa transandina, el líder de La Libertad Avanza define como “próceres” a Alberto Benegas Lynch padre, hijo y nieto. El primer Benegas Lynch, quien falleció en febrero de 1999, introdujo el pensamiento de la escuela austríaca en el país. En tanto, el menor de la familia Lynch, “Bertie”, de 56 años, mantiene un vínculo muy cercano con Milei y resultó electo como diputado de La Libertad Avanza.

Invitado a Chile por el Centro de Estudios Libertarios, el economista “Bertie” Benegas Lynch conversó con La Tercera sobre el impacto del triunfo de Milei en las recientes elecciones presidenciales, las propuestas del libertario y lo que se puede esperar de su gobierno a partir del 10 de diciembre.

"Bertie" Benegas Lynch, diputado electo de La Libertad Avanza, durante la entrevista con La Tercera. Foto: Andrés Pérez

Usted habla de “la revolución libertaria que se vive en Argentina”. ¿Considera que la elección de Javier Milei responde al impacto de su propuesta ideológica o simplemente se debió al hartazgo del electorado con el peronismo?

Yo creo que a diferencia de lo que se vivió en la época de (Álvaro) Alsogaray (impulsor del liberalismo en la Argentina de la segunda mitad del siglo XX), un proceso también de batalla cultural en la dirección del concepto de achicar el Estado, no tuvo la misma atracción desde el punto de vista del fundamento filosófico de lo que eso contenía, que eso después fue absorbido más por el peronismo en la época de Menem. Pero a grandes rasgos yo lo que interpreto es que la gente ha visto que en toda su vida era la alternancia y el tironeo entre oposiciones y oficialismo para manejar la vida y el patrimonio de los ciudadanos, y viene una persona a decir que hay otro camino distinto, que es que tengamos un Estado reducido, potente en lo que debe hacer en sus funciones específicas que es preservar los derechos individuales y velar por ellos e impartir justicia, y el resto es no meterse en la vida de los ciudadanos controlando, regulando y gravando su vida, entonces la gente conecta que tiene otra perspectiva totalmente distinta.

¿El triunfo de Milei puede tener un efecto contagio en la región?

Depende por supuesto del éxito. El primer paso es la batalla cultural, que la opinión pública entienda qué es lo que quiere, porque el político que quiere mantenerse en la política tiene que saber leer qué es lo que quiere la gente.

¿Es un fenómeno que llega para quedarse?

Eso es un buen punto, porque no es permanente, depende de esa batalla cultural. Al momento que se cree que la batalla cultural está terminada, y esto pasa para cualquiera de los dos ejes, sea el colectivismo o el liberalismo, la otra posición empieza a tomar posiciones, y en eso realmente es mucho más eficiente la izquierda que los liberales. Yo siempre digo que la batalla cultural no tiene término porque siempre va a haber gente que quiere vivir de otros, esa tensión siempre va a estar, entonces depende de la gente de bien que se involucre en defensa de la libertad propia porque nadie lo va a hacer por otros.

En una entrevista, Milei habló de ejecutar un plan de obras públicas “a la chilena”. ¿Cómo observa esa medida que ya ha encontrado resistencia en algunos sectores en Argentina?

Como concepto es que la parte presupuestaria no pase por el presupuesto de la política. A Chile le pasó lo mismo, que no tenía dinero, con lo cual fueron a esta opción que era la necesaria y resultó algo mucho más productivo y eficiente que hacerlo, como dice Javier, pasando por las manos porosas del gobernante, donde se quedan con el dinero, no hacen las obras y eventualmente cuando las hacen, las hacen bajo niveles subóptimos, o sea, consumen capital. Hay gente que cree en el Estado presente, que tiene que estar en la infraestructura, que tiene que estar en esto y lo otro. Yo creo que es para impartir justicia y defender los derechos individuales.

Considerando que el gobierno no va a tener mayoría parlamentaria, ¿cómo sacará adelante Milei temas como la privatización de empresas estatales?

Ningún candidato presidencial hubiera tenido mayoría, y eso es algo que yo, insisto, en definitiva, es algo previsto en la Constitución y sano que existan estos equilibrios y controles de las distintas minorías y la necesidad de negociar. Y creo que ya el primer salto que tiene La Libertad Avanza es tener en la Cámara Baja casi 40 diputados. Es algo muy relevante que Juntos por el Cambio, que se ha roto eventualmente después de las PASO y que era otro espacio opositor, se ha abierto ahí. Yo creo que el punto de convergencia es justamente la baja del Estado, la baja de los impuestos, alivianar la carga del trabajador y de las empresas que son las que generan riqueza.

Una de las propuestas que más han generado debate es el plan de Milei de dolarizar la economía argentina. ¿Cuán practicable es, a su juicio?

No quisiera entrar en el tema de la dolarización, pero lo que sí me parece que va en la buena dirección, independientemente de cómo se haga para resolver el tema de las Leliqs, que son estas letras líquidas que es como inflación reprimida, es que la eliminación del Banco Central es innegociable, reconocer que el Banco Central es el órgano o la herramienta para estafar a la gente vía el impuesto inflacionario. El Banco Central es la vaca sagrada en nuestra época, hay que liquidarlo y lleva eso a la elección libre de monedas, que el mercado elija su moneda y que no haya la tal cosa como autoría monetaria que ha servido mucho a la economía, muchas veces para salvar a los bancos.

Respecto a sus prioridades legislativas cuando asuma como diputado, la prensa ha destacado que su idea es abolir el aborto. ¿Me imagino que esa propuesta va a generar revuelo en la sociedad argentina?

Gracias por permitirme contestar y tratar de aclarar la cuestión. En una nota que me hicieron, me dicen ¿y el aborto?, ¿qué pensás? Le dije lo que pensaba, que en el momento de la concepción hay vida humana. Esa es mi posición. Ahora cuando me preguntaron si la derogaría, dije sí, la derogaría. Entonces titularon Benegas Lynch va a derogar, entonces parece como una prioridad. Desde el punto de vista de la práctica y las políticas no se pueden dar todas las batallas; en ese sentido, yo desde el Poder Legislativo primero no voy a ir por las mías haciendo derogaciones o presentaciones de leyes fuera de lo que es el ámbito de La Libertad Avanza. Hoy la prioridad que pone Javier es el tema de la baja del gasto del Estado, donde roba la política sin tocar partidas sociales, y después es la reforma fiscal. Después vendrán otras batallas.

Durante la campaña, Milei insistió mucho en sus ataques a la “casta”. ¿Cómo se explica ahora que él esté negociando los puestos en el gabinete con Mauricio Macri y que haya seleccionado a Patrica Bullrich como su ministra de Seguridad, a la cual trató pésimo cuando era su rival electoral? ¿No es una contradicción?

Ellos reconocieron también que es un error y es parte de la efervescencia política, estas cosas que se han dicho mutuamente. Ahora, respecto del cambio eventual que se puede se podría ver que tuvo Javier, si tú sigues el track record de él, ya venía antes de las elecciones diciendo Macri, Bullrich salgan de Juntos por el Cambio, vénganse a La Libertad Avanza, hacemos un frente común, vamos una interna, con lo cual reconoció en ellos que no eran justamente parte de la casta, porque había un norte común. A pesar de los tironeos, sobre todo con Bullrich, y la cosa dialéctica y la efervescencia política, creo que Milei desde el principio los reconocía como parte del cambio fuera de la casta, y lo que se define como casta es el político o el empresario, o el periodista o el sindicalista que quiere vivir de otros y mantener el statu quo.

Macri ha advertido que los seis primeros meses de Milei serán “durísimos” y el propio Presidente electo reconoció que bajar la inflación a los niveles internacionales le va a llevar “de 18 a 24 meses”. ¿Cree que los argentinos le van a dar tanto tiempo a Milei? ¿Tendrá o no luna de miel?

Argentina es exitista, impaciente, se piensa también que el proceso electoral es como una tecla de luz que la prendes y la apagas, o sea, cambias un proyecto electoral y ya está todo bien. Yo pongo la siguiente metáfora: vino el Estado, avanzó sobre nuestras casas, nos tomó el whisky, puso los pies arriba de la mesa con barro, nos rompió los platos, nos incendió la casa y hoy tenemos la foto, que estamos empezando a reconstruir. Entonces hay que tener la sabiduría y la lucidez para saber y reconocer que el cambio va por ese lado y vamos a tener que reconstruir. Yo creo que los efectos de bajar el gasto de la política y bajar impuestos al margen de resabios de la inflación, que eso es inevitable, porque ya es un daño hecho, es la casa quemada, se van a ver después de los seis meses, se tiene que empezar a ver florecer ese sector privado. Tenemos que ser persuasivos en la idea de que la gente entienda primero el concepto, que es un momento donde tenemos que pasar por abajo de la ola. Para salir del otro lado tienes que pasar por las piedras y tienes que contener el aire. La confianza es decir vamos en la buena dirección, para llegar a la parte donde hay luz para salir, en eso estamos.

¿Cómo ve la relación del futuro gobierno de Milei con Chile, considerando que en sus últimas visitas al país no tuvo palabras muy positivas para Boric?

Ahí va a estar al mando (la eventual canciller) Diana Mondino. Yo la veo como muy abierta a entablar relaciones de paz y confraternales, que eso creo que hace que la política internacional también no tenga estridencias, o sea, una cosa más suave de vínculos que hace además a la vinculación que después tengan los privados frente a eso.

La última Encuesta Panel Ciudadano revela que el 38% de los consultados cree que Chile necesita un candidato como Milei. ¿Considera que el modelo de Milei es exportable en la región?

De la misma forma que Argentina en muchas partes de las reformas se nutre del camino que tomó Chile en algunos aspectos, también Chile se va a nutrir de los resultados eventualmente que tenga Argentina. Pero creo que hay un efecto contagio electoral que también tiene su downside, que si la cosa funciona mal también va a tener un efecto contagio.

Alberto Benegas Lynch (hijo) junto a Javier Milei.

Por último, su familia ha sido muy influyente en el ideario de Milei y lo conocen bien. ¿Por qué cree que los argentinos deberían confiar en su gestión como presidente?

Se me ocurre dar dos ejemplos. Uno, de estar en mesas de trabajo con él en temas de economía, que venimos reuniéndonos por el tema de la reforma monetaria hace un año y medio. Y eso también es la responsabilidad que se ha tomado él antes de las PASO y antes de ser candidato de una tercera fuerza que recién se incorporaba, de conformar ministerios en la sombra ya con gente. A diferencia de la televisión, donde se le ve bastante refractario a veces y temperamental, en estas reuniones escucha a otros economistas, toma nota y lo he escuchado decir tiene razón fulano de tal, creo que en este caso tal cosa, y cuando está en mesas de trabajo que no son su especialidad parece un alumnito, sabe delegar. Yo creo que tiene competencias y cualidades de líder para conformar equipos y tiene una escucha sobresaliente que mucha gente por ahí no la conoce. Además, es una persona generosa, sensible. Por eso yo digo que la segunda etapa de Javier, la más tranquila, para mí es la mejor versión de Javier. Está más templado y creo que también ha medido la investidura que ahora tiene.

El otro tema que te quiero decir es esto que no lo sabe mucha gente. En un punto de su carrera académica, tiempo atrás, creo que por 2010, Javier lee un libro que se llama Monopolio y Competencia, de Murray Rothbard, que también él muy generosamente le da crédito a mi abuelo por haber traducido ese libro y lo leyó en español, que es como una separata de un capítulo muy grande de una trilogía que se llama Man, Economy and State del mismo autor Murray Rothbard. Terminó de leer el libro y dijo que todo lo que venía enseñando en la cátedra estaba mal, es por acá, y empezó a morfarse de toda la escuela austríaca y demás. Con lo cual lo que quiero transmitirte es: imagínate lo que es para un académico su capital intelectual y tener la honestidad intelectual para decir borrón y cuenta nueva. Habla mucho de gente que se quiere autosuperar.

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