Big Data en tiempos de pandemia: Cómo podría ayudar y sus límites en la emergencia

Patients lay on their beds at at the Civil Hospitals of Brescia, amid the Coronavirus outbreak.

En Asia se han implementado una serie de medidas, a través del procesamiento de grandes cantidades de datos, para combatir el virus. En Chile, el ministerio de Ciencia constituyó una Mesa de Datos con expertos para abordar el tema y sesionará por primera vez hoy. Desde el Colegio Médico si bien piden avanzar en ello, agregan la importancia de cautelar derechos de la ciudadanía.


Solo con el nombre completo. Con esa información, y a través de información electoral abierta, se podría armar una especie de árbol genealógico de un hipotético contagiado con COVID-19. Se puede establecer quiénes son parte de su círculo familiar más cercano (padres, hermanas, abuelas, tíos) e incluso, con información laboral que maneja el Estado, ver con quiénes trabaja diariamente.

Ese es un ejemplo que da Antonio Díaz-Araujo, director de Espacio Público y gerente de la empresa Unholster dedicada a desarrollar software con análisis de datos. El mismo experto cita los ejemplos de China y Corea del Sur, como países que han usado estos recursos tanto para geolocalizar a posibles contagiados y monitorear su estado de cuarentena, hasta incluso crear aplicaciones que procesen varios datos para evitar la propagación.

Esto último fue lo que destacó en su última columna de opinión el reconocido filósofo surcoreano Byung-Chul Han donde además contrastó las diferencias culturales entre occidente y Asia para aplicar este tipo de medidas.

“Nosotros tenemos una ventaja sobre países más desarrollados ya que tenemos un identificador único de las personas. En general, los países tienen un número de seguridad social, otro número para el carnet de conducir, etc. Tenemos la ventaja del rut que nos da todo: registro civil, seguro de desempleo, pertenencia a colegios y universidades, etc. Es una herramienta muy útil para generar mallas de contagio o contención del virus”, agrega Díaz-Araujo.

De hecho, hoy, el senador Andrés Allamand (RN) instó al gobierno a replicar lo hecho en Corea del Sur y poner GPS a las personas contagiadas y así identificar a quienes no la cumplan. “Teniendo en cuenta que hay personas totalmente irresponsables que no cumplen con la cuarentena en circunstancia que están infectadas, hay que aplicar medidas. En Chile podríamos hacer lo mismo que Corea del Sur, utilizando los dispositivos que tiene el ministerio de Justicia", comentó el senador RN.

En uso de datos es algo que ha estado en la discusión sobre cómo abordar la emergencia sanitaria. Hoy, a las 14 horas, sesionará por primera vez la “Mesa de Datos” convocada por el gobierno esta semana y que liderará el ministro de Ciencia, Andrés Couve. Según se indicó desde esa repartición, la idea de la instancia es poner a disposición los datos epidemiológicos del coronavirus que tiene el gobierno para fines académicos, de investigación y así poder elaborar “proyecciones precisas para prepararnos para las distintas fases de la epidemia”.

La Mesa está compuesta por integrantes del Departamento de Estadísticas e Información (DEIS) y el Departamento de Epidemiología del Ministerio de Salud como también por miembros del Instituto Milenio Fundamentos de los Datos (IMFD) que reúne a investigadores de varias universidades del país.

“La evidencia que proviene de la comunidad científica está llegando a las instancias donde se están tomando decisiones. Ese es un cambio significativo en cómo el país ha actuado frente a la emergencia y es una de las razones por las cuales este Ministerio de Ciencia existe. Estamos formando un canal y un vínculo entre la comunidad científica y la toma de decisiones. Lo estamos haciendo de manera muy activa, de manera muy comprometida y a diario dando esa información al Presidente y al Ministro de Salud para que se tomen las mejores decisiones basadas en evidencia”, comentó Couve a La Tercera PM.

Desde el IMDF -misma agrupación a la que el gobierno acudió en algún momento del estallido social para comprobar la existencia de una posible injerencia extranjera en hechos de violencia-, señalan que el gobierno los invitó a participar de la mesa el lunes 16. Ahí, en el Instituto formaron un equipo coordinado por los investigadores Marcelo Arenas y Pablo Barceló, que integra a especialistas en epidemiología, políticas públicas y ciencia de datos.

“El objetivo del equipo de investigadores liderado por el IMFD es crear un modelo para estimar la cantidad de nuevos contagiados por día en Chile, a lo largo del tiempo. Además, se está trabajando en un segundo modelo que estime el número reproductivo de la enfermedad, es decir, el promedio de casos nuevos que genera cada persona contagiada durante su período infeccioso. Para ello, se están usando datos de vigilancia que distinguen casos que llegaron desde el extranjero, aquellos cuyo contagio puede ser trazado y, por último, los casos en los que se pierde trazabilidad”, comentó Barceló a La Tercera PM.

Además, desde el IMDF relatan que están desarrollando un tercer modelo para mostrar el efecto potencial de las intervenciones para mitigar la epidemia, con el objetivo de estimar potenciales peaks de contagiados y de casos críticos y compararlo con la capacidad del sistema sanitario.

“Datos sensibles": Los límites

Y aunque ya es claro que se avanzará en este tema, algunos hacen ver las limitaciones que podría tener el procesamiento de datos sensibles como son los relativos a la salud de las personas.

La presidenta del Colegio Médico, Izkia Siches, señala a La Tercera PM que si bien hay que avanzar en el tema, hay que hacerlo con cautela para así no pasar a llevar ciertos derechos y también evitar especulación y conflictos con algunas empresas que podrían mal utilizar los datos.

Tenemos que ser muy cuidadosos en ese punto, entendiendo que sería muy relevante que el país tuviera mucho mejor manejo de datos como sí lo tienen otros países. Nosotros no hemos podido identificar si los casos nuevos de contagio están en cuarentena o no, y solo hay una foto de ese examen. Estamos muy atrasados y es una gran oportunidad para avanzar pero con varias cautelas”, comentó Siches a La Tercera PM.

La presidenta del Colmed agrega que varias empresas la han llamado para ofrecerle servicios de procesamiento de datos. En ese sentido, llama al gobierno a tener resguardos “porque son datos muy interesantes para algunos sectores pero también hay que cautelar que no sean mal utilizados y también que las empresas que se puedan llegar a adjudicar estos sistemas no tengan ningún ribete de oportunismo”.

Por su parte, desde el IMDF, Barceló señala que “es necesario entender que no es trivial compartir datos en el contexto de una pandemia: se trata de información confidencial de carácter médico, detrás de cada número hay personas, y por lo mismo los datos deben ser tratados con la máxima responsabilidad y aplicando medidas de anonimización”.

Sin embargo, para Díaz-Araujo, en estos momentos de pandemia la privacidad pasa a segundo plano. “Privacidad en un contexto de pandemia son antónimos, no van de la mano, jamás. Acá estamos hablando de un nivel de trazabilidad a nivel de personas, familias, trabajo o lo que sea que puede implicar un conocimiento total si se desea hacer esa estrategia. Si la estrategia es contener, se necesitará conocimiento total y eso evidentemente va en contra de la privacidad", comentó.

Por su parte, Pablo Viollier, abogado de Derechos Digitales y académico de la Universidad Diego Portales, hace ver que los datos médicos son “los más sensibles” y “los que más protege nuestra legislación”. Por eso, hace un llamado a legislar en la materia para así evitar infracciones en el procesamiento de datos personales.

“Por supuesto que esos son los datos más útiles, sin embargo, si esa información se filtra puede traer consecuencias graves para los titulares. Pero eso significa que en caso de pandemia, sería eventualmente posible relajar los estándares de este tipo de protección y para eso se necesita una ley corta estableciendo la excepcionalidad del tratamiento de esos datos y fijar de forma rigurosa bajo qué condiciones se pueden recolectar esos datos, quiénes podrán ingresar a ellos, cómo se utilizarán y cómo podrán finalmente ser eliminados. Por tanto, tienen que establecerse medidas excepcionales para proteger a las personas de futuras discriminaciones o represalias por haber sido portadoras de este virus", señaló Viollier.

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