Dura semana en la Convención: Loncón ahora es cuestionada por los pueblos originarios por aplicar quórum de 2/3

Loncón y Bassa ayer reconocieron que tras el escándalo por Rodrigo Rojas Vade la semana en la Convención era "difícil". Pero hoy los problemas se intensificaron. Apenas una hora y media duró la primera sesión de reglamento, luego de que constituyentes de los pueblos originarios cuestionaran a la mesa por su interpretación de fijar un quórum de 2/3 para la votación de algunos artículos y obligaran a paralizar el pleno hasta las tres de la tarde.




La mesa directiva de la Convención Constitucional -que encabezan Elisa Loncón y Jaime Bassa- esperaba que la primera sesión para discutir el reglamento fuera tranquila y alejada de la contingencia que marcó la revelación de que Rodrigo Rojas Vade mintió sobre su diagnóstico de cáncer. Pero un correo enviado el miércoles en la noche, donde se informaba que las normas del reglamento de consulta indígena debían votarse en general con un quórum de 2/3, detonó un duro impasse entre los convencionales. Hubo gritos y recriminaciones que obligaron a suspender la sesión.

Se trata del primer quiebre público entre Loncón, convencional que representa al pueblo mapuche, con el resto de los representantes de los pueblos originarios, quienes incluso plantearon dudas sobre la continuidad de la mesa.

La polémica ya estaba instalada previo al inicio de la sesión, pues convencionales de derecha como Bernardo Fontaine (RN) acusaron que un sector de la Convención intentaba establecer una consulta indígena vinculante, cuyo resultado sería obligatorio para la Convención. “Esto de alguna forma establece una Convención dentro de la Convención (...). No parece democrático ni razonable y tampoco está bien estructurado”, dijo en Radio Duna.

Pero la notificación de que esa iniciativa sería votada con un quórum de 2/3 abrió la grieta entre la mesa de la Convención y el sector que apoyaba la consulta indígena vinculante.

El convencional por el distrito 13 Marcos Barraza (Partido Comunista) fue el primero en levantarse de su silla, molesto porque no le daban la palabra. Lo siguieron los convencionales de los pueblos originarios, quienes se pararon en frente de la mesa para increpar directamente a Jaime Bassa y a Elisa Loncón.

Momento en que convencionales de PP.OO. se manifiestan en contra de la mesa.

Los convencionales acusaban a la directiva y a la secretaría de la Convención de determinar “arbitrariamente” los 2/3 para la votación de algunos artículos del reglamento de la Comisión de Participación y Consulta Indígena, sin consultar previamente al resto del pleno.

La molestia de los pueblos originarios -a la que se plegaron los convencionales del Pueblo Constituyente (ex Lista del Pueblo) y del Partido Comunista- evidenció los problemas y tensiones que se han levantado al interior de la Convención con la mesa de Loncón. Y también vino a enlodar el plan que había diseñado la directiva para evitar que el caso del convencional Rodrigo Rojas Vade se tomara el debate de un tema clave como el reglamento.

Paradójicamente, ese fue el punto que utilizaron los dirigentes de la mesa para explicar a sus pares la situación, argumento que algunos convencionales calificaron como “impresentable”.

“Ha sido una semana bastante más difícil de lo que todas y todos esperábamos. Todos saben que ayer estuvimos toda la tarde en las dependencias de la PDI declarando, lo que ha impedido que la mesa pueda hacer el trabajo de manera más efectiva, más eficiente”, sostuvo Bassa.

Mientras que Loncón manifestó “que en esa mesa yo no hubiera estado (…), porque tuve que ir a la PDI a declarar, fue circunstancial. Nunca he querido abandonar en ningún momento la Convención, pero por circunstancias lo tuve que hacer”.

Así, los convencionales de los pueblos originarios salieron del pleno a plantear públicamente su molestia.

La primera en llegar a los pasillos del ex Congreso fue la convencional por el pueblo aimara Isabel Mamani, quien criticó duramente a la mesa. “No es posible, porque nosotros estamos proponiendo una forma de participación y consulta de los pueblos originarios, una norma procedimental. Nos molestamos porque sentimos que no se puede realizar sin siquiera tomar en cuenta la opinión de los coordinadores de la comisión de los pueblos originarios”, explicó Mamani.

Fue en ese punto donde, incluso, algunos de los convencionales de los pueblos originarios cuestionaron el rol de Loncón y deslizaron que se debía cambiar la mesa. “Me parece que tenemos que evaluar ese rol y el rol de la mesa, es hora de hacer cambios”, sostuvo la represente kawésqar, Margarita Vargas.

En una línea similar, la convencional Mamani agregó: “Ella (Loncón) representa al pueblo mapuche. Yo represento, junto a Luis Jiménez, al pueblo aimara”.

En paralelo a eso, la directiva ampliada se reunía al interior del ex Congreso para solucionar el entuerto. Hasta el cierre de esta edición, desde el órgano transmitían que la sesión se volvería a reanudar a las tres de la tarde.

En tanto, otros sectores de la Convención no se sumaron a las críticas de los pueblos originarios y miraron desde el patio del ex Congreso cómo se desarrollaban los hechos. Algunos convencionales del Colectivo Socialista, el Colectivo del Apruebo y del Frente Amplio aseguraban que la interpretación jurídica de la mesa estaría en lo correcto.

“No me parece justo. Hay que determinar cuáles de las normas de los distintos reglamentos se deben votar por ⅔ y cuáles no. Eso no lo hemos hecho y tenemos que encararlo, para lo cual tenemos que tener una propuesta de la mesa, que se supo ayer muy tarde en la noche, y en consecuencia ha habido poco tiempo para estudiarla (...). Todos tenemos opiniones, pero nada mejor que confrontarlas, tranquilamente, pacíficamente, sin interrumpirnos unos a otros”, sostuvo el convencional Agustín Squella.

No obstante, desde esos mismos sectores transmitían cuestionamientos a cómo la mesa había dirigido el debate. “Muestran debilidad”, aseguraban algunos convencionales.

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