Estrenos en pandemia: Teatro del Lago encarga cinco obras a compositores chilenos

Trabajo en Zoom: arriba, las compositoras Fernanda Carrasco y Tamara Miller, con Cecilia Bravo, del Teatro del Lago. Abajo, los compositores Miguel Farías, Sebastián Errázuriz y Carlos Zamora. Todos son parte del protecto "Creaciones bajo contagio".

La iniciativa es pionera en nuestro país: Carlos Zamora, Sebastián Errázuriz, Miguel Farías, Fernanda Carrasco y Tamara Miller ya están creando una composición que será interpretada y grabada en confinamiento, para estrenarse en forma digital en diciembre.




Está sucediendo en los teatros más importantes del mundo: cerrados al público por la emergencia sanitaria, las instituciones se han volcado a desarrollar contenidos en pandemia, en particular: comisionando composiciones que serán testimonios reales y concretos de la crisis.

Chile, sin embargo, estaba al debe en esta tendencia mundial. Pero el Teatro del Lago ha sido el primero que se suma, con el proyecto “Creaciones bajo contagio”, que consiste en encargar un conjunto de cinco obras que serán grabadas y estrenadas digitalmente a fin de año.

Cecilia Bravo, directora de Arte & Innovación del Teatro del Lago, reconoce que están conscientes de que la crisis ha afectado severamente a los músicos independientes en términos laborales y que, al mismo tiempo, puede ser un momento fecundo en términos de inspiración. “Pensamos en generar un proyecto colaborativo que se pudiera desarrollar a la distancia, de manera que esa inspiración resultara en la creación de algo nuevo, que genere un legado musical que dé cuenta de este momento paradigmático de cambio histórico”, explica.

Convocaron a cinco compositores chilenos de distintas generaciones y que residen en diferentes ciudades, dentro y fuera del país, y les comisionaron una obra de 10 minutos a cada uno, poniendo a su disposición a los distintos ensambles que han participado en los cursos magistrales de música de cámara del centro cultural.

Carlos Zamora (52), Sebastián Errázuriz (44), Miguel Farías (36), Fernanda Carrasco (35) y Tamara Miller (27) discutieron en varias reuniones por Zoom cómo construir un relato, cada uno desde su propio lenguaje, y decidieron trabajar con conceptos como vulnerabilidad, vértigo, indiferencia y flexibilidad. Entregarán sus partituras a fines de septiembre, las obras serán grabadas en octubre y noviembre, y a fin de año serán estrenadas digitalmente. El disco resultante, además, quedará disponible en plataformas como Spotify.

“Nos encantaría poder tener posteriormente la experiencia presencial del concierto, estaremos atentos a las condiciones para cuando sea viable”, anuncia Cecilia Bravo, y confirma que todo el trabajo, tanto de los compositores como de los intérpretes, es remunerado: “Buscamos que este proyecto active la situación laboral de los músicos”.

Partituras con resonancias de Raúl Zurita y Alfonsina Storni

Miguel Farías (36), compositor muy programado en Europa y Chile, es autor de las óperas Renca, París y Liendres y El Cristo de Elqui. Vive en Santiago y es profesor del Instituto de Música UC. La pandemia no ha detenido su trabajo creativo; siguen comisionándole obras desde distintos puntos. De hecho, acaba de completar una ópera para un proyecto online internacional, y habla con La Tercera después de un ensayo con el Ensemble Phace, que está en Viena.

Miguel Farías trabajará con el concepto de vértigo y escribirá una obra para soprano, flauta, violonchelo, piano y electrónica.

“Este proyecto está súper bien pensado desde el Teatro del Lago, adaptándose a la tecnología, de manera que se pueda escribir e interpretar a la distancia y estrenarse online; incluso los ensambles están cerca de los lugares donde se grabarán las obras. Lo más importante es que no están tratando de reemplazar una situación de concierto en vivo, sino que están haciendo un proyecto de verdad pensado digitalmente”, comenta.

Su obra es para soprano, flauta, piano, violonchelo y electrónica, contará con Yaritza Véliz, y con textos de La Vida Nueva, de Raúl Zurita. “La idea es reflexionar sobre lo que está pasando, lo que ha pasado y lo que podrá pasar. Tomé el concepto de vértigo, por un lado, por la dimensión exponencial del contagio, y además estoy trabajando con textos de Raúl Zurita, que ya me autorizó para usarlos, en los cuales él habla del vértigo de escribir el espacio”, detalla Farías.

Carlos Zamora escribirá para soprano, flauta, viola, violonchelo y piano, a partir del concepto de vulnerabilidad.

También Carlos Zamora (52), el compositor chileno más programado en nuestro país y dueño de un lenguaje que incorpora sonoridades originarias y las técnicas contemporáneas, trabajará con un texto en particular: Letanías de la Tierra Muerta de Alfonsina Storni. “Me pareció apropiado, en esta cuestión apocalíptica, hace más de un siglo que el planeta no vivía un asunto global de esta naturaleza. Es como una especie de réquiem, con luto y con la vida que sigue adelante”, comenta desde York, donde reside.

Su composición será para voz y ensamble. “Elegí trabajar con el concepto de vulnerabilidad porque así me siento, muy vulnerable, en términos personales y profesionales. Y me imagino que todos lo están experimentando; se están perdiendo trabajos, no hay ofertas laborales, no sabes cómo se viene el futuro inmediato ni cómo se reactivará la vida cotidiana”, cuenta. Y destaca: “Que te llegue un encargo en esta época es algo inesperado; es pagado y con el compromiso de que se va a interpretar, son muchas razones para alegrarse. En Chile hay muchos concursos, pero termina estrenándose sólo la obra que gana y todas las demás quedan en nada”.

Relato musical de una crisis

Sebastián Errázuriz (44), el reconocido autor de las óperas Viento Blanco y Gloria, y de la infantil Papelucho, coincide con Carlos Zamora, desde Frutillar. “Soy vecino del Teatro del Lago hace dos años y medio, y me siento muy orgulloso de que estén tomando el tema de las comisiones de obras como algo importante. Es una tremenda noticia, y espero que genere un efecto en cadena. Porque ahora que estamos con todos los teatros cerrados, se hace evidente que son más parecidos a un museo que a organismos vivos vinculados a la creación contemporánea, están de brazos cruzados, transmitiendo, con cierta nostalgia, videos de cuando funcionaban bien”, asevera.

En cambio, dice, este proyecto, “es súper innovador y de primer mundo, en el sentido de hacerse cargo de qué es lo que sí se puede hacer en estas circunstancias, y hacerlo. En el fondo, dicen Aprovechemos este tiempo para que salga algo de acá y démosle un soporte a los que saben crear para que exista un proceso creativo”.

Dos conceptos serán el punto de inicio de Sebastián Errázuriz para crear una obra para el Ensamble Teatro del Lago: flexibilidad y reinvención

Errázuriz trabajará con el Ensamble Teatro del Lago y una de sus inspiraciones será Gastón Soublette. “Ha sido un punto de referencia súper importante desde el estallido social y durante la pandemia, tengo mi libreta de apuntes llena de frases suyas hablando de esta crisis. Vamos a ver de qué manera eso se transforma en algo que suena”, dice.

La compositora Fernanda Carrasco (35), quien es fundadora del colectivo Resonancia Femenina y una activa creadora en la escena nacional, también decidió trabajar con la crisis más allá de la emergencia sanitaria, desde el estallido de octubre. “La pandemia develó lo que mucha gente estaba diciendo en las calles con el estallido, fue como levantar la alfombra y ver qué había abajo”, apunta.

Fernanda Carrasco tomará como punto de partida para su proceso creativo la trascendencia. Escribirá para cuarteto de cuerdas.

Su punto de partida para el cuarteto de cuerdas que compondrá es el concepto de trascendencia. “Es la pregunta de hacia dónde vamos a caminar luego de todo lo que estamos pasando, de qué trasciende, de qué cambia en uno en la sociedad. Desde ahí me siento a imaginar un mundo sonoro, en un encierro que ya no es un refugio, como lo era antes, sino que un encierro en que todo lo que sucede en el mundo entra a tu casa”, explica.

Con dos conceptos trabajará Tamara Miller: indiferencia y egoísmo. La instrumentación que eligió es flauta amplificada, piano y violonchelo.

Se suma Tamara Miller (27), quien tras estudiar en la Universidad de Chile siguió formándose en Dresde, donde reside. Ha ganado varios premios, y trabajará con el concepto de indiferencia y egoísmo. Trabajará con flauta, piano y violonchelo, buscando “representar el individualismo extremo y el egoísmo en nuestra sociedad actual”. Este último, el egoísmo, lo califica como “otra enfermedad, otro virus, con el que vivimos hace ya mucho tiempo y que he percibido en forma muy acentuada durante este período”.

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