Qué pasará con su militancia y su reelección parlamentaria: el dilema de Catalina Pérez a un año del lío de platas

La diputada por Antofagasta debe definir por estos días si postula a las próximas elecciones de 2025 para intentar un último período en el Congreso.


Sin saberlo, hace un año la diputada Catalina Pérez (RD con militancia suspendida) tuvo su último intercambio con el Presidente Gabriel Boric.

Fue en el cónclave del 14 de junio, que se realizó en Cerro Castillo, para abordar la estrategia con la que enfrentar el pacto fiscal, luego de una dura derrota para el Ejecutivo en la reforma tributaria, cuya idea de legislar fue rechazada en la Cámara.

Pérez estuvo sentada entre medio de todos los parlamentarios del oficialismo y dirigentes de los partidos, como acostumbraba. Se expresó con la naturalidad que solía exponer cuando encabezó Revolución Democrática y fue un comentario suyo el que Boric valoró y destacó, respecto de que el Ejecutivo debería planificar las tramitaciones de sus reformas emblemáticas de manera integral y no de forma parcelada.

Pero dos días después, el 16 de junio, esa normalidad en la carrera política de Pérez se quebró; el medio Timeline dio a conocer tres convenios firmados entre la Seremi de Vivienda de Antofagasta, encabezada por su exjefe de gabinete Carlos Contreras, y la fundación Democracia Viva, cuyo representante legal era la pareja de la parlamentaria, Daniel Andrade. Todo esto en la región que Pérez representaba en el Congreso.

No tuvo mayor contacto con ninguno de los dos protagonistas del caso, salvo Andrade, con quien terminó su relación y habló solo para consultar por temas operativos, principalmente respecto del caso que estaba investigando la justicia, así como por otros temas personales.

A inicios de ese año Pérez discutió con Andrade sobre dichos contratos, luego de que en su equipo se enteraran de rumores que llegaron desde la diputación de Jaime Sáez, pero Andrade transmitió en todo momento que los movimientos estaban en regla. La expareja de la diputada también fue encarada por la exjefa de gabinete de Pérez, Romina Neumann. Esta última es la única que ha buscado nuevos rumbos tras el caso, adentrándose en el mundo privado.

En ese cónclave del 14 de junio Pérez no solo tuvo su último intercambio con el Presidente Boric. Según dio a conocer LT Domingo, la parlamentaria por Antofagasta llegó antes que sus pares al encuentro, para sostener una reunión privada, por cerca de una hora, con el jefe de asesores del Segundo Piso, Miguel Crispi (RD), quien también estuvo en el epicentro de la crisis por su gestión del tema en el corazón de La Moneda.

El contenido de dicho encuentro es un misterio, pero lo cierto es que después de eso hubo un distanciamiento entre Pérez y Crispi. Posteriormente los dos fueron imputados en la investigación de la Fiscalía y este último contó ante la justicia que se enteró de los convenios por medio de un rumor el 7 de junio, por medio de uno de sus asesores.

El ostracismo inicial y su reconexión con el FA

Una vez que el lío de platas de Democracia Viva abrió la caja de Pandora, Catalina Pérez tuvo 20 días de licencia. El 24 de julio de 2023, en medio de gran expectación, volvió al Congreso, luego de cobijarse en su círculo más cercano y, particularmente, en su madre.

Durante ese tiempo Pérez perdió el respaldo de su colectividad y del FA. De hecho, RD suspendió su militancia por un año, desde el 3 de julio de 2023. La diputada quebró lazos con figuras de su sector, como con el senador Juan Ignacio Latorre, con quien no ha vuelto a hablar desde la crisis y quien lideró RD en el lío de platas. Tampoco ha vuelto a hablar con el diputado Jorge Brito, a quien consideraba como un amigo y quien fue el primero en darle la espalda, en entrevista con este medio.

Durante este año, uno de los focos en las labores políticas de Pérez ha sido intentar reconectar con sus pares del Frente Amplio, colectivo que se encuentra en su proceso final de fusión entre Convergencia Social y Revolución Democrática. Eso es clave para el futuro de Pérez. Si bien fue en RD donde se le suspendió por un año la militancia, cuando se concrete la fusión entre este partido y CS dicha sanción se heredará en el nuevo partido.

Es decir, la congresista por Antofagasta pasará a ser, hasta el próximo 3 de julio, una de las militantes del FA con su adherencia suspendida. Desde ese día en adelante será una militante más, a menos que ella decida lo contrario y se marche en busca de nuevos rumbos políticos.

Hasta ahora este es un tema sobre el que Pérez aún no toma una decisión. Tampoco ha podido hablar al respecto con el presidente provisorio del FA, Diego Ibáñez, con quien compartió un café en el Congreso el día que retomó sus labores parlamentarias.

Eso sí, sus cercanos comentan que si el nuevo partido del FA decide estirar su sanción, Pérez no tendrá más opciones que dejar la colectividad.

Hoy la legisladora se sienta en el Congreso entre los parlamentarios Patricio Rosas y Claudia Mix, a quienes considera como cercanos. Además comparte oficina con Jaime Sáez y ha retomado el contacto con sus pares del partido, sobre todo con quienes comparte las comisiones que integra: Gobierno Interior -en donde defendió hace unas semanas al director de Migraciones, Luis Thayer (CS)- y Cultura. En 2025 espera volver a su asiento habitual en Constitución.

Desde el lío de platas Pérez ha presentado 11 proyectos, como el que modifica la composición del Cosena, integrando al fiscal nacional y la PDI como miembros permanentes; uno para que las elecciones se puedan hacer en dos días, y otro que rinde homenaje a póstumo a la profesora Katherine Yoma.

El distanciamiento con el frenteamplismo también le abrió una puerta a Pérez. Y es que la crisis interna que se desató en el conglomerado tras el lío de platas fue una oportunidad para que la parlamentaria por Antofagasta se acercara a otros partidos. En particular se destaca la cercanía que ha sembrado con el PS y el PC (antes del FA, Pérez militó en las Juventudes Comunistas, en donde compartió con el actual candidato del oficialismo a la alcaldía de Antofagasta, Pablo Iriarte).

El retorno a los orígenes

El presente de Catalina Pérez es definido dentro de su entorno como una “vuelta a sus inicios”. Con el distanciamiento político con los rostros del FA, la diputada ha enfocado su labor en el Congreso a desplegarse en los territorios de Antofagasta.

Así, durante este año ha vuelto a poner el foco en espacios con dirigentes gremiales de su región y, por ejemplo, coordinó con la ministra de Desarrollo Social, Javiera Toro (CS), una reunión entre parlamentarios y el pueblo chango. También pretende impulsar un encuentro de los representantes de su región con el ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz.

Esto, afirman sus cercanos, será considerado por la diputada cuando deba tomar otra decisión que aún no ha sido formalizada: su reelección en el Congreso. En 2025 el elenco parlamentario se renovará y Pérez aún puede optar por un último período.

Este tema no ha sido discutido por ella y la dirigencia del FA, pero en su entorno advierten que el trabajo territorial que ha desarrollado Pérez estos meses puede servir como base para una eventual repostulación.

La decisión se podría tomar durante las próximas semanas.

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