"Un día cualquiera": El testimonio de los amigos que esperaban a Camilo Catrillanca para celebrar

Collipulli

Cuatro comuneros estuvieron con Camilo y M.A.P.C. (15) trabajando el 14 de noviembre para terminar la base de la casa que el joven mapuche de 24 años nunca podrá habitar. En sus testimonios -que desacreditan la versión de que Catrillanca y el adolescente que fue testigo de su muerte participaron del asalto a las profesoras- cuenta cómo un día normal de festejo se convirtió en una tragedia.




"Todo fue como un día normal".

Nelson Quilapi Colipi (34), dice que no notó nada extraño el 14 de noviembre en su región. La temperatura, como es habitual ese mes en La Araucanía, no superó los 16°, ideal para realizar labores al aire libre. Eso hizo aquella jornada.

Sin un trabajo estable, el hombre que reside en Pailahueque, había acudido al terreno de Camilo Catrillanca Marín (24), en las cercanías de Temucuicui, para ayudarlo a terminar el radier de la que sería su casa. Eran varios los convocados a la actividad. La losa de hormigón es el paso inicial para levantar una construcción y su concreción merece un festejo. Para eso, dice, estaban preparados, no para todo lo que vino después. No para la muerte de Camilo.

***

"A Camilo Catrillanca lo conocí hace unos meses en la casa de mi suegro. Camilo era conocido y amigo de mis cuñados, Henry y Jesús Millanao. En el poco tiempo que nos conocimos, llegamos a ser amigos", asegura Nelson Quilapi en su declaración ante el Ministerio Público. Su testimonio, y el de otros comuneros que compartieron ese día con Camilo es crucial para descartar la tesis inicial de Carabineros de que Catrillanca estuvo involucrado en el asalto a tres profesoras en Ercilla, que motivó el operativo de funcionarios del Gope en el que se le dio muerte.

Por la supuesta participación en este delito, fue detenido el adolescente de iniciales M.A.P.C. (15). Sin embargo, distintos testimonios dan cuenta de que Camilo y el menor estuvieron todo ese día acompañados, trabajando comunitariamente, y que la versión de que habían acudido en tractor a buscar cilantro a la casa de la mamá de Camilo a Temucuicui cuando fueron interceptados, es real.

Quilapi así lo reafirma: "Pasé temprano a buscar a Jorge y su hijo (M.A.P.C.), también a mis cuñados y en mi camioneta nos fuimos a la casa de Camilo. Estuvimos todo el día trabajando. En la tarde, cuando terminamos, Camilo nos dijo que nos comiéramos un cordero, íbamos a matar el cordero, pero faltaba lo principal para hacer el ñachi, el cilantro".

En el campo, cuando se mata un animal prácticamente no hay desperdicio. Al sacrificar un cordero, la sangre tibia debe escurrir desde la aorta a un recipiente con aliños. Se puede beber así o esperar que coagule y comerla. El cilantro es uno de los condimentos esenciales. Si no está, no se puede partir una celebración.

La misión de Camilo y M.A.P.C era importante para iniciar la fiesta. Pero ninguno de los dos pudo volver.

"Como a los 25 o 30 minutos pasó gente por el caminó cerca de la casa de Camilo gritando que había un herido. Pusimos atención a los gritos y la gente gritaba que el herido era Camilo. Nos preocupamos por los chiquillos, Jorge se preocupó por su hijo y me pidió que lo llevara en mi vehículo a averiguar qué había pasado. En el Hospital Ercilla me dijeron que había fallecido Camilo", cuenta Quilapi Colipi. No hubo, dice, ningún presagio antes de que la muerte se instalara en Temucuicui. Ese era "un día normal".

***

"Camilo no tenía huerta porque estaba recién llegado al lugar". Jorge (36), el papá del adolescente que acompañaba a Camilo en el tractor, dice que si las verduras hubieran estado disponibles, no habría sido necesario ese breve viaje pasadas las 16.00 horas en que todo cambió.

"El peñi Camilo tenía un asado para celebrar, y era un cordero", recuerda ante Fiscalía. Asegura que mientras su hijo y Camilo acudían a buscar el cilantro, él y los otros amigos se quedaron limpiando y haciendo los preparativos.

Había sido, hasta ese minuto, "un día cualquiera". "Escuché pasar el helicóptero de Carabineros, pero eso es habitual. En ningún momento escuché disparos", rememora.

Después vinieron los gritos, la información de boca en boca de que había habido un incidente. "En el camino me encontré con personas de la Comunidad que me decían que a Camilo lo habían trasladado a Ercilla. No hice más preguntas y como mi hijo andaba con Camilo, me fui de inmediato a Ercilla (…) En Ercilla averigüé qué  había pasado, me dijeron que Camilo había fallecido y que mi hijo estaba desaparecido. Seguí averiguando hasta que me dijeron que mi hijo estaba en Collipulli", afirma Jorge.

Lo que vino luego fue la constatación de una muerte que cambió la agenda del país y que tiene a a M.A.P.C como un involuntario protagonista: "Vi muy mal a mi hijo, estaba morado por los golpes, lo vi hinchado, se notaba que había llorado mucho, estaba sin casaca. A mi hijo lo vi través de la reja de la celda y custodiado por un Carabinero. Mi hijo lo primero que me dijo es que los carabineros lo habían golpeado, que le había apretado las amarras muy fuerte, que lo habían golpeado con una de las armas (…) Los carabineros estaban como bien alterados, así que no me dejaron ver a mi hijo mucho tiempo".

Jorge asegura que abogados de derechos humanos le explicaron por qué su hijo estaba detenido, que se lo acusaba de haber participado en un asalto. "Me quedé toda la noche con mi hijo y al día siguiente fui a la audiencia donde declararon ilegal la detención de mi hijo y lo liberaron", dice.

***

Los hermanos Henry (23) y Jesús Millanao Cañuta (24), recuerdan lo mismo que los otros comuneros. Almorzaron, declaran, todos juntos.El cordero quedó listo para ser carneado a la espera del cilantro para preparar el Ñachi -sangre en mapudungún- que no llegó.

Pero a las 16.35 horas, Camilo Catrillanca Marín debió dejar inconclusa su celebración. Recibió el impacto de un proyectil en la cabeza. La autopsia dice que la bala siguió "una trayectoria rectilínea de 16 cm" que provocó "fracturas de cráneo, laceraciones de meninges, contusiones y laceraciones del encéfalo y hemorragia subaracnoidea". La lesión, concluye el examen forense, es de "imposible sobrevida".

Comenta