Vitacura vs. Vitacura: Vecinos se dividen por cambio en uso de suelo en Escrivá de Balaguer

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19 de MARZO del 2018/SANTIAGO El Alcalde de Vitacura, Raúl Torrealba dio inicio a las obras de extensión de la Costanera Sur . En la imagen el Alcalde de Vitacura, Raúl Torrealba(c) durante la inauguración de las obras de extensión de la Costanera Sur ...

Un grupo de 140 vecinos se oponen al cambio del uso de suelo de vivienda a comercial en la Avenida Monseñor Escrivá de Balaguer. Aseguran que la calidad de vida se verá impactada por mayor flujo vehicular y pérdida de áreas verdes.


Preocupados se encuentran por estos días un grupo de vecinos que han manifestado reparos a la idea de modificar del uso de suelo en el sector de Monseñor Escrivá de Balaguer, en el  tramo que va desde el Club de Polo hasta la calle Guaraniés, en Vitacura. La idea en cuestión es cambiar el plan regulador y que se permita que dicho sector pase de uso habitacional a comercial.

Por medio de una carta enviada al alcalde Raúl Torrealba, expresaron su malestar por la "poca difusión" que –según ellos– se ha dado a este cambio en la comuna, sobre todo entre los vecinos que se ven "negativamente impactados" con esta propuesta. La misiva está firmada por un grupo de habitantes de la comuna entre los cuales destaca el periodista Santiago Pavlovic; el abogado Alfredo Alcaíno y el ex subsecretario de Justicia del gobierno de Ricardo Lagos, Jaime Arellano, entre otros.

En la carta, los 140 firmantes aseguraran que detrás de la iniciativa está un grupo de 10 vecinos que representarían sólo 7% de los propietarios que se verían afectados directamente y que desde 2013 han solicitado al municipio el cambio del uso de suelo del sector. Justamente en el área en disputa -según los denunciantes- se ha instalado un grupo de microempresas familiares que piden el ajuste y que se verían beneficiados con un incremento en la valorización de sus propiedades.

Para los vecinos que reclaman, una vez más está en riesgo el carácter residencial de la comuna. De hecho, según la carta, "el cambio de uso de suelo no es la manera correcta ni sustentable de solucionar los problemas existentes, y tampoco persigue el bien común de la gran mayoría de los vecinos de la zona".

"Creo que es una pérdida para Vitacura. No solamente por los efectos que tendrá para los vecinos que se encuentran a sus espaldas si no también ora la circulación en Monseñor Escrivá que ya se encuentra colapsada y con automóviles estacionándose en nuestras casas cuando hay eventos en Casa Piedra. Significa también la pérdida de los jardines de las casas que se conviertan y como si fuera poco, un problema de seguridad para el barrio", sostuvo Eduardo Pérez, vecino del sector.

"Aparentemente hay una persistencia municipal en hacerlo y creo que está centrado en intereses inmobiliarios. Pero también entiendo que hay personas que viven en la zona que ya no quieren vivir más allí. Hay un tema de intereses contrapuestos. Para nosotros afectará la calidad de vida al desatar el hambre o ambición inmobiliaria en esa zona. Ambición inmobiliaria se está manifestando prácticamente en todas las ciudades del país. Hay reacciones que parecen naturales frente al frenesí inmobiliario aparentemente apoyado por la municipalidad", sostuvo Santiago Pavlovic, periodista.

Hace pocos días, cuando un grupo de asesores del municipio junto a parte de los vecinos que reclaman por el cambio en el uso de suelo se reunieron por la polémica. En la cita se presentó la propuesta que pretende pasar de un uso habitacional al comercial a la extensa franja del terreno ubicado al costado de Avenida Monseñor Escrivá de Balaguer.

La fórmula

El proceso se llevaría a cabo, respetando la altura máxima de 8,5 metros, pero no serían casas, sino que bloques comerciales de hasta dos pisos. Por lo mismo, denunciaron que la eventual aprobación del cambio no sólo terminará afectado a la vista frontal de las viviendas, sino que también a su privacidad.

En el tramo en cuestión se ubican 67 propiedades, sin considerar los edificios. Al otro lado de la avenida se encuentra centro de deportes Balthus de propiedad del empresario Jorge Gálmez, el área de restaurantes Borderío y Casa Piedra, entre otros.

En una presentación realizada por los propios vecinos, ellos acusan una serie de efectos que tendrá la medida en caso de concretarse. Advierten una mayor "desertificación urbana" por la pérdida de casi tres hectáreas de áreas verdes que son sustentadas por privados. Además señalan que se ralentizará el flujo vehicular y su futuro ensanche.

"El flujo de vehículos con salida y entrada hacia Monseñor Escrivá de Balaguer se multiplicará en cinco a seis veces", consignó la presentación.

En el documento se destacó que en total 132 propiedades de vecinos en los ejes Las Encinas con Dr. Almeyda que han hecho un proyecto de vida en el barrio y se verán gravemente afectados por el cambio de uso de suelo", y discreparon de la última exposición que presentó el municipio, en el cual sostuvo que el 57% de las propiedades registraba un uso no residencial. Mientras que sólo 43% era de vivienda.

Según un catastro hecho por los vecinos detractores, estos concluyeron que en la zona sólo un 35% de las propiedades registra uso comercial. Más aún, los propios reclamantes aseguran que el estudio de la municipalidad comete errores, al considerar dos edificios como servicios e incluir las casas en venta o arriendo como propiedad de uso comercial.

Una consulta ciudadana

Para el concejal, Cristián Araya la idea es que surja una consulta ciudadana que finalmente zanje el contraste entre el sector residencial con el comercial.

"Modificar el uso suelo de residencial a comercial agrava los problemas que hoy tiene el sector. Esta zona es de interés comunal. Estuvo sometida al Plebiscito del año 2009 e involucra no solo a los vecinos inmediatamente afectados", precisó el edil.

"La decisión que tomemos involucra el proyecto que queremos para Vitacura. Yo estoy por una comuna residencial de baja altura y no comercial como Providencia. La mejor alternativa es hacer una consulta ciudadana para definir el futuro de este sector", acotó Araya.

Mientras que el concejal Maximiliano del Real sostuvo que "personalmente creo que hay que estudian toda la calle en su contexto. Esta, con 1,5 pistas por lado es extraño y peligroso, las concesiones en el borde vencerán en pocos años más y hay que ver qué pasa con eso.  Los barrios interiores hay que protegerlos ya que representan la identidad de la comuna, barrios residenciales baja altura donde acogen a muchas familias". dijo.

Alcalde busca solución definitiva

Desde la alcaldía sostuvieron que la propuesta de modificación está en la etapa de talleres de participación ciudadana -ya se han hecho tres-, donde la comunidad del sector expone sus opiniones.

"Ignorar el procedimiento hace mal a la información. No hay discrepancia porque no hay proyecto. Se solicitó por algunos vecinos un cambio hace ya más de una década y hoy se está recabando opinión de los incumbentes. El procedimiento es claro y la ley dicta un procedimiento. Informemos adecuadamente", sostuvo el alcalde Raúl Torrealba.

La municipalidad no se ha fijado un plazo para establecer una respuesta definitiva. Sin embargo, trascendió que durante este año esperan culminar con el procedimiento. No obstante, cualquier tipo de solución pasa por la decisión que entregue finalmente el concejo municipal.

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