Bolsonaro y Lula inician campaña oficial con foco en ayudas sociales y la comunidad evangélica

Un hombre observa los productos de la propaganda electoral de Lula y Bolsonaro en Río de Janeiro, en julio de 2022. Foto: Reuters

A siete semanas de la primera vuelta, el actual presidente brasileño comenzará este martes sus actividades en Juiz de Fora, el mismo lugar en el que fue apuñalado durante la campaña de 2018. El candidato del Partido de los Trabajadores, por su parte, lo hará en Sao Paulo. Según las últimas encuestas, el exmandatario izquierdista le saca hasta 12 puntos de ventaja a su rival.


Este martes comienza oficialmente el período de campaña electoral para los comicios presidenciales de Brasil, cuya primera vuelta se realizará el 2 de octubre. Si bien la sensación es que la campaña ya venía desarrollándose desde inicios de este año, recién ahora comenzará legalmente, y tanto el actual Presidente, Jair Bolsonaro como el exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva -los dos principales candidatos según las encuestas- ya delinearon sus primeros pasos.

Con 156 millones de brasileños habilitados para votar, el país se apronta a una megajornada electoral, donde no solo elegirán a su mandatario por cuatro años más, sino que también se renovará toda la Cámara de Diputados (513 escaños), un tercio del senado (27 de los 81 cupos) y los 27 gobernadores del país.

Se espera una avalancha de encuestas para los próximos días y semanas. Según el sondeo del Instituto FSB, publicado este lunes, la diferencia entre ambos candidatos a la presidencia sería cercana a 11 puntos. Un 45% se inclinaría por Lula, mientras que un 34% lo haría por Bolsonaro. Si bien el actual mandatario había acortado la distancia en las últimas semanas, la mayoría de las encuestas aún lo posicionan en el segundo lugar.

El foco de las campañas

Bolsonaro, quien busca su primera reelección de la mano del Partido Liberal (PL), anunció a través de su comando el itinerario que seguirá su primer día de campaña, el cual apelará a la emocionalidad. Juiz de Fora, municipio del estado de Minas Gerais, será el lugar elegido para dar el inicio. Se trata del mismo lugar en el que fue apuñalado el 6 septiembre de 2018, mientras era cargado en andas por sus simpatizantes en un acto de campaña.

Bolsonaro tiene previsto llegar a la zona a las 11:00 de la mañana. Primero se reunirá con autoridades religiosas en Juiz de Fora; luego liderará una marcha de motociclistas y pasará por el hospital Santa Casa de Misericordia, donde recibió los primeros auxilios tras recibir la puñalada, reseñó el portal Estado de Minas. Posteriormente, se dirigirá a la calle Halfeld, lugar de los acontecimientos de hace casi cuatro años, para ofrecer su discurso. Según O Globo, en videos propagandísticos se le puede ver llamando a Juiz de Fora como “la ciudad donde renací”.

En cuanto a los focos de su campaña, Folha de Sao Paulo aseguró que, al menos en la primera parte del proceso, se enfocará principalmente en tres áreas: intensificar su agenda en los estados del Suroeste (donde logró su mejor resultado en la elección pasada), consolidar el desempeño entre los evangélicos y los colegios electorales más grandes, e intentar revertir el rechazo entre los votantes más jóvenes y las mujeres, donde estas últimas representan el 53% del total.

Bolsonaro junto a la primera dama, Michelle Bolsonaro, durante la marcha evangélica a la que asistieron el sábado. Foto: AP

Para eso, el equipo de la campaña aseguró a medios locales que se apoyarán en la mejora de los indicadores económicos y el pago de beneficios, recientemente aprobados por el Congreso y que se traducen en miles de millones de reales en ayudas sociales. Además, la presencia de la esposa del mandatario, Michelle Bolsonaro, jugará un rol clave en el voto femenino, creen desde la dirigencia de la campaña.

Es por eso que la primera dama se situó en la primera línea de las autoridades presentes junto al mandatario en la última marcha de las comunidades evangélicas. Este sábado, Bolsonaro apareció junto a miles de fieles en la “Marcha por Jesús”, lo que ya había hecho semanas atrás en otras ciudades brasileñas.

El líder de la ultraderecha pidió en la ocasión que el país no sufra “los dolores del comunismo”, y volvió a hacer un llamado contra el aborto, contra la “liberación de las drogas”, y lo que el mandatario llama la “ideología de género”. Discurso que va en la misma línea que los postulados defendidos durante su campaña y posterior mandato presidencial, y también por parte importante de los líderes de la Iglesia Evangélica en Brasil.

Por el otro lado, Lula, candidato del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT), también comenzará su campaña apelando a la emotividad y a sus orígenes políticos. Un acto en una fábrica de Sao Paulo será su primer movimiento, para luego trasladarse a la zona fabril a las afueras de la ciudad. El PT también planea hacer un despliegue nacional para este martes, con movilizaciones pro Lula en todos los estados del país.

En contraste con la de Bolsonaro, el foco de la campaña del expresidente estará en el Sureste de Brasil (región que reúne alrededor del 42% del electorado), afirmaron desde el comando, acentuando las ideas que vienen trabajando desde principios de este año. Temas relacionados con la economía, el hambre y la pobreza serán parte central del discurso, según detalló Folha de Sao Paulo.

El expresidente y ahora candidato, Lula da Silva, entrando a una reunión con los empresarios de la Federación de Industrias del Estado de Sao Paulo. Foto: AP

Enfocarse en la “vida de las personas” y no caer en la agenda del actual presidente es parte de la estrategia adoptada, por lo que el lema de la coalición será “El Brasil de la esperanza ha vuelto”.

Según la última encuesta de Datafolha, el mundo evangélico es una de las preocupaciones del candidato de la izquierda, pues en ese segmento de la población, Bolsonaro le saca una ventaja de 10 puntos en la última medición de julio. Un 43% de los seguidores de dicho culto religioso apoyaría al actual presidente, mientras que un 33% se inclinaría por Lula.

“Hay una narrativa que se está difundiendo dentro de las iglesias de satanizar la figura del expresidente Lula. Considero que este es el nuevo kit gay. La campaña necesita hacer un contraataque y un guiño más directo a los evangélicos”, dijo a Folha el pastor Paulo Marcelo Schallenberger, quien le propuso al candidato del PT una estrategia basada en “desmontar la tesis” esparcida por redes sociales y demostrar el buen trato que el partido mostró a dicha Iglesia durante su mandato (2003-2010).

Las últimas encuestas

Hace una semana, cuando el Instituto FSB publicó su penúltimo sondeo realizado por teléfono, el comando de Bolsonaro miraba con optimismo el recorte en la amplia distancia que las encuestas daban entre él y su principal contendor. Siete puntos los separaban: Lula tenía una intención de voto del 41%, y el actual presidente, un 34%.

Lula da Silva y Jair Bolsonaro son los principales candidatos para la elección presidencial de octubre próximo en Brasil. Foto: AP

Este lunes, cuando se volvió a realizar la medición, esa distancia se amplió nuevamente, llegando a 11 puntos. Un 45% de la población optaría por el candidato del PT, ganando cuatro puntos respecto a la semana anterior, mientras que el representante del PL se estancó en el 34%. Por otro lado, Ciro Gomes, candidato del Partido Democrático Laborista (PDT), obtendría el 8%, y Simone Tebet, del Movimiento Democrático Brasileño (MDB), lograría el 2% de los votos. En la simulación de segunda vuelta, Lula vencería a Bolsonaro por 53% a 38%, frente a 51% a 39% en la encuesta del 8 de agosto.

Otra encuesta del Ipec difundida este lunes, encargada por TV Globo, muestra a Lula con el 44% de las intenciones de voto y a Bolsonaro con el 32%. Les siguen Ciro Gomes, con un 6%, y Simone Tebet, con un 2%. En una eventual segunda vuelta, el sondeo señala que el líder del PT logra el 51% de las intenciones de voto, frente al 35% del actual presidente. El estudio capta el efecto electoral de los primeros pagos del nuevo Auxilio Brasil, destaca O Globo.

Sin embargo, Luis Eduardo Asís aseguró en una columna en O Estado de Sao Paulo, que la elección no está cerrada. “Si Lula pudiera, debería pedirle a su hada madrina que las elecciones sean ahora, antes de que el colosal fraude electoral de Auxilio Brasil tenga mayor efecto, o dentro de un año, cuando las consecuencias negativas de las altas tasas de interés sean más visibles en el empleo”, dijo el economista, haciendo referencia al programa de ayuda social impulsado por Bolsonaro.

El 9 de agosto más de 20 millones de familias pasaron a recibir 600 reales (118 dólares) de Auxilio Brasil, sucesor de Bolsa Familia. El importe se pagará hasta fines de año. El aumento del valor de la prestación está en el mismo paquete que duplicó el valor del bono de gasolina y otorgó ayuda a los camioneros autónomos. El mandatario apuesta a la caída de la inflación -por el descenso en los precios de los combustibles y la electricidad- y al aumento de los pagos de beneficios sociales, por un valor total de 41.250 millones de reales (8.098 millones de dólares) para lograr su reelección.

“Pero la estacionalidad favorece a Bolsonaro y deberíamos estar preparados para ver cómo se reduce la brecha entre los principales candidatos en las próximas semanas. El marco electoral no está consolidado”, cerró el exdirector de política monetaria del Banco Central de Brasil.

Comenta

Por favor, inicia sesión en La Tercera para acceder a los comentarios.