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Estudiantes endurecen los bloqueos en Francia: rocían con gasolina al director de una escuela

En lo que fue calificado como un "segundo acto" de la protesta, el Sindicato de Estudiantes reivindicó este jueves una treintena de bloqueos en campus universitarios, que se suman al más de un centenar de establecimientos escolares afectados por las manifestaciones, que reclaman mejores condiciones laborales y de infraestructura. Las autoridades reportaron decenas de incidentes violentos en torno a las protestas y el primer ministro Sébastien Lecornu convocó una reunión de crisis.

Estudiantes de preparatoria hacen gestos con un incendio de fondo mientras participan en una manifestación cerca del Liceo Deodat, en Toulouse, al suroeste de Francia, el 1 de octubre de 2026.

El malestar de los estudiantes de institutos secundarios en Francia recibió este jueves 1 de octubre un nuevo espaldarazo: el de los alumnos universitarios, que se sumaron a los bloqueos iniciados la semana pasada, en reclamo de mejores condiciones para el sector educativo francés.

Según los informes policiales, durante la mañana se registraron 340 acciones frente a escuelas secundarias y 169 bloqueos, a los que se sumaron una treintena en campus universitarios, reivindicados por el Sindicato de Estudiantes, que se unió al movimiento impulsado por la Unión de Estudiantes de Secundaria (USL, por sus siglas en francés).

Solo en la región de Île-de-France, más de 200 escuelas secundarias se vieron afectadas, incluidas unas cincuenta que fueron “escenario de violencia, enfrentamientos y daños”, según el gobierno regional.

La protesta, que comenzó el 21 de septiembre en la academia de Créteil (Val-de-Marne), se propagó rápidamente, primero, en la región de París y, luego, a distintos puntos del país, como Marsella, Lyon, Lille o Nantes, entre otras ciudades.

Desde entonces, los pupilos de los liceos –centros educativos para alumnos de entre 15 y 18 años– han liderado protestas frente a sus institutos con consignas que van desde los horarios y el tamaño de las clases y la falta de profesores hasta el calor excesivo en las aulas, sobre todo en las recientes olas de temperaturas extremas, y otras fallas edilicias de los centros educativos.

También reclaman mejoras salariales para los educadores, mientras que los universitarios han sumado quejas como acabar con la supresión de puestos universitarios, el recorte de becas y la congelación de la ayuda personal a la vivienda (APL), una medida incluida en el proyecto de ley de presupuesto para 2027, que es estudiado este jueves en el Parlamento francés.

A la par del crecimiento de la protesta, también han incrementado algunos episodios de violencia y la dureza de la respuesta de las autoridades. Solo el miércoles, 625 personas fueron detenidas durante los bloqueos, según el ministro del Interior, Laurent Nunez, quien señaló una “expansión del movimiento” y condenó una “escalada de violencia” en el exterior de algunos centros educativos.

Además, de acuerdo al ministro, 83 policías y gendarmes resultaron heridos el miércoles en “ataques dirigidos contra agentes del orden, lanzamiento de proyectiles, actos de violencia, agresiones verbales, intento de incendio provocado y lo que equivale a violencia urbana”.

Rocían con gasolina al director de una escuela en medio de las protestas

En medio de la creciente ola de protestas estudiantiles contra la falta de personal y el deterioro de las instalaciones educativas, un director de escuela resultó herido este jueves 1 de octubre tras ser rociado con gasolina por un grupo de agresores en Marsella, en el sur de Francia.

Las autoridades también informaron sobre incendios en al menos dos centros educativos, en una jornada marcada por el aumento de la violencia en las movilizaciones.

Cientos de jóvenes rodearon durante la mañana un camión de bomberos que había acudido a sofocar un incendio en el instituto Saint-Exupéry, en Marsella, según informó la Policía. Los agresores obligaron a los bomberos a abandonar el vehículo y posteriormente le prendieron fuego. En la misma ciudad, el director del instituto Victor Hugo fue atacado y resultó herido, confirmó la Fiscalía, que no proporcionó más detalles sobre las circunstancias de la agresión.

Los estudiantes reclaman ser escuchados

Según la agencia AFP, en varias ciudades, los manifestantes volcaron contenedores de basura en las calles, iniciaron pequeños incendios, causaron algunos destrozos en paradas de autobús y lanzaron fuegos artificiales, mientras que la policía respondió en ocasiones mediante la utilización de gases lacrimógenos.

Uno de los incidentes más graves se registró en el centro de Nantes, donde un incendio se propagó por la fachada del instituto Nelson Mandela, destruyendo el vestíbulo de la escuela. Otro hecho similar se registró en el instituto Blaise Pascal de Rouen.

Por su parte, la Autoridad Metropolitana de Transportes de Marsella (RTM), la segunda ciudad más grande de Francia, suspendió todos los servicios de transporte público, argumentando “actos de vandalismo y ataques contra conductores que provocaron heridos esta mañana en la red de autobuses”.

La prefectura de Bajo Rin, asimismo, paralizó las labores del tranvía en Estrasburgo para “limitar la circulación de alborotadores y manifestantes”. En esa ciudad, cientos de estudiantes bloquearon el tráfico y las vías de ese medio de transporte frente al Instituto General y Tecnológico de Couffignal.

Lola, una estudiante de décimo grado, subrayó que “nos vemos obligados a salir a la calle” porque “no nos escuchan”. “Tenemos un horario de 8:00 a 18:00 que es insoportable, no podemos seguir este ritmo, algunos profesores no son reemplazados, incluso hay una clase sin tutor”, detalló.

En Caen, Maëlle, una estudiante de 16 del instituto Malherbe, añadió que “protestamos contra las aulas masificadas, contra este gobierno que gasta millones en fundas anti-teléfonos pero no invierte en calefacción, aire acondicionado ni en los salarios de nuestros profesores”

En paralelo, lamentó que “algunos han prendido fuego a los cubos de basura; yo preferiría que protestaran con palabras en lugar de con estas acciones”.

Por otra parte, el accionar de las fuerzas de seguridad también está bajo la lupa por posibles excesos. En Tours, un joven fue hospitalizado el miércoles con lesiones en la cabeza, compatibles con una bala de goma, según la Fiscalía de la ciudad.

La división de asuntos internos de la Policía Nacional francesa (IGPN) ha iniciado tres investigaciones por lesiones sufridas por estudiantes de secundaria durante los bloqueos escolares.

De acuerdo a los datos del Ministerio de Educación francés, desde la semana pasada, 119 estudiantes y miembros del personal han resultado heridos en el marco de las manifestaciones.

El Gobierno se reúne para abordar la crisis, en medio de acusaciones políticas cruzadas

En el mismo día que se presenta el proyecto de ley de presupuesto para 2027, el primer ministro Sébastien Lecornu convocó a un gabinete de crisis para abordar la creciente protesta estudiantil, que ha tomado por sorpresa al gobierno de Emmanuel Macron.

En particular, según fuentes de su entorno, Lecornu pidió a los ministros a “cancelar o aplazar los viajes oficiales previstos para esta semana y principios de la próxima, para que las prefecturas puedan centrar sus recursos en gestionar la situación” y no en dichos viajes.

Para intentar calmar las aguas, el titular de Educación, Édouard Geffray, anunció la apertura de una “plataforma de consulta” a la que “todos los estudiantes de secundaria podrán contribuir”, con sus demandas e inquietudes. Sobre esa base se organizará una “restitución nacional” para “brindar respuestas estructuradas”.

No está claro que eso sea suficiente para aplacar las demandas de los estudiantes que, en palabras del líder de la USL, Ryad Rani, inició las movilizaciones para echar luz sobre la “violencia institucional y social que sufren muchos jóvenes en los últimos nueve años”.

Con la campaña para las elecciones presidenciales 2027 ya en marcha, las protestas también han motivado distintas reacciones de todo el arco político. Olivier Faure, primer secretario del Partido Socialista y candidato a las primarias de la izquierda socialdemócrata, denunció la “irresponsabilidad total” del gobierno en la gestión de los bloqueos e instó a sus funcionarios a “reunirse cuanto antes con los representantes de los sindicatos de profesores e instructores para escuchar sus legítimas demandas y ofrecer soluciones concretas”.

Desde la derecha, en cambio, acusaron a la izquierda de agitar el supuesto descontrol en las manifestaciones. El miércoles, desde Madrid, el presidente Emmanuel Macron dijo reconocer “las angustias y la cólera” de los jóvenes –aunque las ligó a las incertidumbres geopolíticas, climáticas o tecnológicas–, pero cuestionó a los políticos que “justifiquen e incentiven la violencia”.

El jueves, el alcalde de Saint-Denis, Bally Bagayoko –integrante del izquierdista La Francia Insumisa (LFI)– ratificó sus declaraciones del martes, en las que, frente al instituto Paul-Eluard de su ciudad, afirmó que la violencia “puede ser legítima”. No obstante, llamó a la “calma” en las manifestaciones.

Precisamente, Marine Le Pen, candidata de la ultraderechista Agrupación Nacional y actual líder en las encuestas, acusó al líder de LFI, Jean-Luc Mélenchon, de tener “gran responsabilidad” en una situación que se está “deteriorando”.

Bruno Retailleau, aspirante de Los Republicanos (derecha), fue más allá y propuso prohibir a LFI por ser, supuestamente, un partido “fascinado con la violencia y que llama a la sedición”.

“Lo que está ocurriendo hoy frente a las escuelas secundarias es un ensayo general de lo que podría suceder en 2027 si Le Pen gana; organizarían una insurrección en el país”, afirmó a BFMTV, sin referirse en ningún momento a los reclamos planteados por los estudiantes.

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