Partido del Buen Gobierno, la fuerza que será clave para las negociaciones del próximo presidente peruano con el Congreso
Este grupo estará conformado por 25 parlamentarios -siete senadores y 18 diputados- que muestran un alto nivel de perfiles tecnocráticos, pero una casi nula experiencia partidaria y parlamentaria.
Un día después de que se realizara la segunda vuelta presidencial en Perú entre la lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, y Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, el conteo avanzaba lentamente y daba cuenta del estrecho resultado entre ambos candidatos y sumía al país en la incertidumbre.
Con el 93,79% de las actas escrutadas, hija del expresidente Alberto Fujimori aventajaba al exministro de Pedro Castillo por 2.057 votos. Sin embargo, aún faltaba por contabilizar los votos de las zonas rurales y también los del extranjero, que podrían inclinar la balanza hacia uno u otro lado.
En medio de este contexto, la atención se dividía en la situación que le esperará al próximo gobierno con respecto a su relación con el Congreso, que volvió a ser bicameral después de 30 años, con un total de 60 senadores y 130 diputados.
La conformación del legislativo, tras las elecciones de abril, reveló que éste ya no sería un hemiciclo con mayorías absolutas para ninguna bancada, ya sea de derecha o de izquierda.
En la Cámara de Diputados, ningún bloque alcanzaría la mayoría absoluta de 66 votos.
Por lo que el futuro jefe de gobierno tendría que negociar y levantar puentes para poder llevar a cabo sus iniciativas. Y en ese sentido el partido de centro Buen Gobierno juega un rol clave.
Esta situación ya se pudo vislumbrar durante la campaña de la segunda vuelta, tiempo en el que ambos candidatos realizaron alianzas que se espera se trasladen hacia el Congreso.
Por ejemplo, la semana pasada los partidos Ahora Nación y Partido Cívico Obras expresaron públicamente su respaldo a la candidatura presidencial de Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, e incluso manifestaron coincidencias políticas de cara a un eventual gobierno.
Mientras que Rafael López Aliaga, de Renovación Popular, anunció su apoyo a Fuerza Popular y llamó a votar por Keiko Fujimori.
Y es en ese momento en que entran en juego las matemáticas. Fuerza Popular es la bancada principal con 22 senadores y 41 diputados. Si se concreta la alianza con Renovación Popular, suma 8 escaños en el Senado y 15 asientos en la Cámara de Diputados. Pese a este respaldo, los fujimoristas no tendrían la mayoría necesaria.
Por otro lado, Juntos por el Perú obtuvo 14 escaños en el Senado, Ahora Nación tuvo 4 y Partido Cívico Obras otros 5. Mientras que en la Cámara Baja el partido de Sánchez tiene 32 curules, Ahora Nación 10 y Obras 14.
En en este contexto que el Partido del Buen Gobierno, liderado por Jorge Nieto -que optó por mantenerse al margen de la segunda vuelta y anunció que no respaldaría a ninguno de los dos candidatos- se vuelve en la estrella del hemiciclo.
Este grupo estará conformado por 25 parlamentarios -siete senadores y 18 diputados- que muestran un alto nivel de perfiles tecnocráticos, pero una casi nula experiencia partidaria y parlamentaria.
Durante la campaña, mientras ambos lados se peleaban por su respaldo, Jorge Nieto señaló: “No es solamente decidir entre Chana y Juana, es decidir qué es lo que más conviene al país desde la perspectiva de la construcción de un centro político que nos permita salir de la polarización”, indicó.
Entonces evitó pronunciarse sobre su opinión por el posible indulto al expresidente Pedro Castillo, uno de los temas clave de la campaña, y solo se limitó a decir que es un tema que, por el momento, es inviable jurídicamente.
“Jurídicamente no es viable en este momento y es un asunto que está, en todo caso, en competencia del juez. Uno no puede pronunciarse si las cosas están en manos del juez. Cuando el juez se pronuncie, uno puede estar de acuerdo o en desacuerdo. Mientras tanto, esperemos a que las cosas se planteen. ¿Para qué nos aceleramos y resolvemos estar a favor o en contra?“, señaló.
Sin embargo, pese a evitar pronunciarse, ambos lados trataron de acercarse a la colectividad. El candidato a la primera vicepresidencia por Fuerza Popular, Luis Galarreta, afirmó que su agrupación buscará acuerdos con distintas fuerzas políticas en el Congreso, entre ellas el Partido del Buen Gobierno.
Galarreta aseguró que buscarán construir consensos parlamentarios e incluso encontrar coincidencias con agrupaciones alejadas ideológicamente del fujimorismo.
“Creo que, por ejemplo, con Buen Gobierno vamos a coincidir en temas macroeconómicos (…) además de Renovación (Popular), por supuesto”, aseguró a Radio Exitosa.
Nieto también cuestionó a Keiko Fujimori respecto a su influencia para cambiar más de 50 artículos de la Constitución de 1993 y volver a un régimen parlamentario bicameral. Lo dijo en función de una posible derogación de lo que él considera ‘leyes pro crimen’, que se anunció en la campaña y que dijeron que serán revisadas.
“Hoy ella (Keiko Fujimori) tiene una bancada importante en el Congreso y, por ejemplo, si quisiera y creyera en ello, podría derogar las leyes pro crimen (…) Podría tener los votos como los tuvo para cambiar la Constitución (más de 50 artículos). Si ella quisiera, lo logra hoy”, afirmó.
Aunque su inscripción formal data de 2024, la agrupación se comenzó a forjar desde el 2021, cuando Jorge Nieto postuló al Congreso encabezando la lista del desaparecido partido Victoria Nacional, en lo que fue su primer intento de conformar un partido tecnocrático. Tras aquella experiencia fallida, Nieto empezó a reclutar su propia gente siendo él la cabeza del proyecto y, cinco años después, logró una representación en las dos cámaras del nuevo sistema bicameral.
Según el diario limeño El Comercio, todos coinciden en que Nieto es el principal elemento cohesionador, y en este arranque es algo que tranquiliza en la interna del partido, pero también son conscientes de que esto no es sostenible en el tiempo, sobre todo una vez que todos los parlamentarios se instalen en sus escaños.
“A Nieto le pasa algo mañana y la bancada se desarma“, advirtió al periódico una fuente partidaria.
El Comercio señaló que, por el momento, existen dos preocupaciones en el Partido del Buen Gobierno. La primera está relacionada a la casi nula experiencia parlamentaria, y el poco recorrido partidario de los miembros de la bancada. Sobre el tema parlamentario, la única que ha tenido algún contacto con el Parlamento es la senadora Patricia Iturregui, quien trabajó como asesora de una comisión especial.
En lo partidario, 20 de los 25 están afiliados. Este podría ser un buen indicador, dijo el diario, de no ser porque, para 15 de ellos, esta significará su primera experiencia partidaria. Entre los 10 restantes, dos tienen antecedentes partidarios en el Partido Morado, otros dos en el Apra, y en otras agrupaciones sin estancias muy prolongadas.
Ante la inexperiencia política y parlamentaria, el partido considera como su mayor activo a su facción tecnocrática que está conformada por nueve miembros, a la que se puede sumar el grupo de cuatro ejecutivos cuya última experiencia laboral ha estado vinculada a cargos en el sector público.
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