Clases alternadas: el modelo que expertos proponen para reabrir los colegios

La propuesta, que será entregada el Mineduc, implica una activa participación de los apoderados en el proceso.

En esta modalidad semipresencial el curso se divide en dos: cada mitad asiste un día y al otro trabaja desde su casa.




Todavía no se cumplen las condiciones sanitarias para que los escolares vuelvan a las clases presenciales, pero las autoridades han dicho que los colegios deben prepararse para reabrir. Y en ese escenario, un grupo de expertos educacionales presentará un informe con propuestas para volver a clases.

La iniciativa fue solicitada por los rectores de la U. Católica y U. de Chile, para apoyar el trabajo que ellos realizan dentro de la Mesa Social Covid-19. El equipo entregará dos documentos con orientaciones para profesores y directivos, uno de ellos titulado: “Liderazgo escolar: aprendiendo en tiempos de crisis”, que será entregado al Mineduc para su análisis.

En este, los académicos recomiendan utilizar el modelo pedagógico de las “clases invertidas” -o alternadas- para el retorno escolar. ¿En qué consisten? Se trata de un formato semipresencial, en que se entregan herramientas a los alumnos para que gestionen su propio aprendizaje, con la supervisión de docentes.

Paulo Volante, académico de la Facultad de Educación de la U. Católica, explica que la idea es que el estudiante “tenga acceso a contenidos con videos, lecturas y recursos multimediales”, para un aprendizaje autónomo.

Con este mecanismo, el sistema escolar se podría reactivar con clases alternadas, dividiendo al curso en dos grupos: uno de ellos podría ir a clases un día a trabajar con el profesor, al día siguiente se quedaría en su casa trabajando de forma autónoma, y al día siguiente volvería a clases para recibir la retroalimentación. Y eso reduciría los cursos.

La propuesta indica que, de ser posible, debe haber profesores tutores que apoyen en línea a los alumnos que se queden en sus casas y que esta modalidad requiere una “preparación de recursos que promuevan mayor autonomía en los estudiantes y orienten a los apoderados o cuidadores” de los niños, para que apoyen el aprendizaje.

“Eso permite que los escolares enfrenten un desafío y aprendan, porque estarán haciendo algo con el conocimiento que se les da. Y si el profesor los motiva correctamente, los jóvenes podrán hacer algo con ese conocimiento”, detalla Volante.

Carmen Montecinos, directora del Centro de Liderazgo Educativo de la UC de Valparaíso, investigadora del CIAE y también autora de la propuesta, plantea que para volver a clases será clave conseguir la confianza de las familias para que se sientan seguras enviando a sus hijos al colegio en esta modalidad de alternancia.

“La confianza es una semilla que se está sembrando y debe basarse en la transparencia, comunicando a los apoderados las decisiones que se toman. Muchos apoderados no querrán enviar a sus hijos, porque no quieren que se expongan. Hay que ganarse su confianza”.

Carmen Montecinos, directora del Centro de Liderazgo Educativo de la UC de Valparaíso

Las cinco fases

La propuesta académica plantea que la reapertura de los colegios a esta modalidad de clases invertidas debe ser por etapas. La primera, es que los sostenedores verifiquen que sus colegios cumplirán con los protocolos sanitarios que establecerá el Mineduc, y que consideraría una menor cantidad de niños por sala.

La segunda es la preparación de los profesores y asistentes. Para ello, se recomienda conformar comunidades de aprendizaje entre escuelas y generar alianzas con universidades, para tener apoyo de académicos y estudiantes de Pedagogía, Psicología y Trabajo Social.

La tercera etapa es la preparación pedagógica, donde se inserta el modelo semipresencial descrito. La cuarta es la preparación de los alumnos y sus familias, generando instancias de participación. Y la quinta es el monitoreo de todos los escolares, para verificar que están aprendiendo.

Magdalena Claro, académica de la UC y coordinadora de la propuesta, señala que será clave “monitorear socioemocionalmente a los alumnos, porque este posible regreso a clases será uno de los pocos contactos que habrá este año entre los colegios y los escolares”.

Alejandra Mizala, directora del Instituto de Estudios Avanzados en Educación y académica del CIAE de la U. de Chile, dice que para que las familias confíen en los colegios “tienen que cumplirse condiciones sanitarias como la trazabilidad de los contagios, y debe haber un diálogo permanente con las comunidades”.

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