Estudio cifra en US$ 23,5 millones el ahorro para el Estado en el primer año de estrategia contra el virus sincicial
Un estudio dirigido por Leonardo Basso, director del Instituto Sistemas Complejos de Ingeniería (ISCI), demostró que durante el primer año de aplicación del nirsevimab se tradujo en ahorros económicos y asistenciales.
El virus respiratorio sincicial (VRS) es un virus común, que circula especialmente en épocas frías y que causa infecciones en la nariz, la garganta y los pulmones. Los más afectados son los menores y, de hecho, la mayoría de los niños se contagian antes de los dos años, provocando síntomas leves o cuadros graves como bronquiolitis que pueden ser fatales.
Por esa razón, el invierno es la época más temida por autoridades sanitarias, médicos y padres, pues la circulación del virus sincicial aumenta. En otros años ha causado un presión importante en la red.
Y es que hasta hace muy poco no había una estrategia preventiva. Pero eso cambió en 2024, cuando el Ministerio de Salud inició la aplicación de nirsevimab, un anticuerpo monoclonal que se le aplica a los lactantes y recién nacidos hasta los 6 meses de edad para brindarles protección.
Los resultados han sido positivos. Durante el primer año de implementación no se registraron muertes, en 2025 tampoco, y en lo que va de 2026 la tendencia se mantiene.
Leonardo Basso, director del Instituto Sistemas Complejos de Ingeniería (ISCI) y académico del Departamento de Ingeniería Industrial de la U. de Chile, explica que la decisión supuso un alivio.
“Hasta antes de esta estrategia, todos los años había una pequeña epidemia que ponía, por una parte, a la red asistencial contra las cuerdas, muy demandante para los equipos de salud y para la infraestructura, y, por otra parte, era muy gravosa en la salud de los niños. Teníamos muchísimos niños hospitalizados, las camas pediátricas UCI a capacidad siempre”, afirma el experto.
Junto a un equipo de otros expertos, Basso cuantificó la aplicación de este anticuerpo en la red, traduciendo en cifras su impacto. El estudio se titula “Evaluación contrafactual ex-post de la estrategia”, el que fue publicado en The Lancet Regional Health en julio.
Por ejemplo, para 2024 la estrategia se asoció con una reducción estimada de 20.430 días de licencia médica, 25.620 atenciones ambulatorias, 59.072 días-cama en unidades básicas e intermedias, y 25.632 días-cama en unidades de cuidados intensivos.
Estas reducciones representaron un ahorro estimado de USD 68,78 millones frente a un costo del programa de USD 45,28 millones, generando un beneficio económico neto de USD 23,50 millones, de los cuales USD 15,50 millones correspondieron al sistema público de salud.
“Lo que demostramos es que los ahorros derivados de las hospitalizaciones evitadas, las consultas de urgencia y los días de licencia de los cuidadores de estos niños, al traducirlos a términos monetarios, alcanzaron los 68 millones de dólares. Esto, considerando el costo de implementar la estrategia durante el primer año, significa que hubo un beneficio neto para el país de 23 millones de dólares. Es decir, números azules en el mismo año en que se implementó la estrategia y eso es algo que no ocurre con frecuencia en las políticas de salud pública. Típicamente sus beneficios se van acumulando a lo largo de los años, por ejemplo, a través de una menor incidencia de enfermedades futuras o de menos complicaciones”, concluye Basso.
La jefa de Servicio de Neonatología del Hospital San Juan de Dios, Carolina Méndez, concuerda en que “el balance ha sido muy bueno en estos dos primeros años de implementación. Arrojó un resultado realmente muy importante para la historia de nuestro país: se redujeron a cero las muertes por infección respiratoria por virus respiratorio sincicial en los menores de un año. Antes no lo habíamos visto”.
Méndez, quien también es la vicepresidenta de la Sociedad Chilena de Pediatría (Sochipe), afirma que la implementación de esta estrategia ha permitido enfrentar estos inviernos con una presión considerablemente menor en el grupo protegido, y así poder mantener la capacidad asistencial para los niños que están afectados por otras enfermedades que también están circulando durante la temporada del invierno.
De acuerdo al último balance del Ministerio de Salud, el virus predominante durante la última semana fue el rinovirus, representando el 24,5%delos casos detectados, una proporción superior a la registrada la semana anterior (21,7%), afectando, principalmente, a los niños menores de cuatro años.
Con todo, la red integrada cuenta con 736 camas críticas pediátricas habilitadas, con una ocupación del 76%. El 30,9% de los casos hospitalizados en estas camas son por patologías respiratorias.
El exministro de Salud -y actual director médico de la Clínica Meds-Enrique Paris, explica que “el desafío ya no es demostrar que la estrategia funciona, sino asegurar su sostenibilidad en el tiempo y seguir, obviamente, con una evaluación permanente de esta política, que ha sido señera, que ha sido además destacada en revistas de alto impacto y que ha sido continuada por otros países de Latinoamérica”.
En ese sentido, el exsecretario de Estado afirma que “debemos seguir dando el ejemplo, debemos seguir manteniendo esta política y evitar que tengamos muertes por virus respiratorio sincicial.
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