Opinión

El precio de los combustibles: una explicación necesaria

Informe Enap.

En Enap sabemos que el precio de las gasolinas y del diésel impacta el bolsillo de las personas. Por eso creemos necesario explicar cómo se estructuran estos valores y cuál es el rol real de nuestra empresa.

Chile está abierto al comercio internacional de combustibles: hay libertad para importar, distribuir y comercializar. En ese contexto, Enap cumple un rol relevante como importador, refinador y distribuidor mayorista, pero nunca fija el precio final que pagan las personas en las estaciones de servicio. Ese valor es resultado de una cadena en la que intervienen precios internacionales, impuestos, mecanismos de estabilización, costos logísticos y márgenes de distribución.

El punto de partida es el Precio de Paridad de Importación, que refleja cuánto costaría importar a Chile un combustible equivalente desde un mercado internacional competitivo, como la Costa del Golfo de Estados Unidos. No es una decisión discrecional de Enap, sino una metodología técnica, validada por la Fiscalía Nacional Económica, transparente y replicable, basada en marcadores internacionales. Además, evita que eventuales ineficiencias operacionales de Enap se traspasen a precio a los consumidores y mantiene el incentivo permanente de operar o importar con eficiencia.

A ese valor se agregan componentes definidos por ley, como el IVA, el impuesto específico a los combustibles y el MEPCO, mecanismo creado para suavizar variaciones bruscas. Finalmente, se incorpora el margen de las empresas distribuidoras y estaciones de servicio.

También es importante despejar una confusión habitual: en Chile, el precio de las gasolinas y del diésel no depende del petróleo crudo. Depende, del precio internacional de los productos refinados. El petróleo es una materia prima; la gasolina y el diésel son productos elaborados mediante procesos industriales complejos, que requieren energía, insumos, mantenciones, inversiones, cumplimiento ambiental y logística. Por eso puede ocurrir —y de hecho ocurre hoy— que el crudo baje o vuelva a niveles previos a una crisis, mientras los productos refinados se mantengan por un tiempo más altos por efecto de las condiciones internacionales de oferta y demanda.

Enap no está ajena a la preocupación ciudadana. Nuestro compromiso es abastecer de manera segura, eficiente y transparente al país, y asumir las variaciones de los mercados internacionales conforme a las reglas vigentes. Cuando los precios internacionales caen, esas bajas se reflejarán en el mercado nacional, tras la aplicación del MEPCO, que opera con períodos definidos por ley.

Sabemos que explicar esto no elimina el impacto económico que sienten las familias, pero sí ayuda a ordenar el debate público. Como empresa del Estado, nuestro rol es asegurar el suministro energético de Chile, operar con eficiencia y explicar con honestidad cómo funciona una cadena compleja, global y sensible a lo que ocurre en el mundo.

Por Julio Friedmann, Gerente General de Enap.

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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.

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