Las recriminaciones de los liberales al FA, la fallida ofensiva contra Quiroz y otros episodios no contados de la acusación contra Grau
El exministro de Hacienda enfrenta sus días más complejos en política y el martes el Senado definirá su futuro, luego de que la Cámara aprobara el libelo en su contra. En la tramitación de su posible castigo han quedado varios heridos en el camino, han surgido protagonistas inesperados y se han debido reajustar varias estrategias.
El Senado juzgará el próximo martes el futuro político del exministro de Hacienda Nicolás Grau. El economista del Frente Amplio es la primera autoridad de la administración de Gabriel Boric que enfrentará su destino en la Cámara Alta, pues las otras ocho acusaciones constitucionales fueron rechazadas por los diputados.
Grau estaba consciente de que esto iba a ocurrir así, por lo que fijó desde un comienzo su mirada en el Senado, pero durante la tramitación en la Cámara de Diputados dejó desde heridos en el camino hasta reajustes de estrategias.
La pasada de cuentas del PL al FA
El encuentro fue por Zoom y la tensión traspasó las pantallas. El pasado lunes, el Frente Amplio le pidió una reunión al Partido Liberal, para intentar cuadrar los votos de sus diputados con la opción de rechazar la AC contra Grau (FA), que se aprobó este martes en la Cámara.
A la cita asistieron, por el lado del FA, figuras de la directiva como su presidenta, Constanza Martínez; y la jefa de bancada, Gael Yeomans. Por el PL, en tanto, se conectaron su timonel, Juan Carlos Urzúa; la secretaria general, Nicole Troncoso; los diputados Luis Malla y Alejandro Bernales, y el senador Vlado Mirosevic.
El encuentro duró cerca de media hora. El ambiente fue tenso. Los parlamentarios liberales, que en los días previos se habían declarado en libertad de acción para rechazar o aprobar el castigo político a Grau, no comprometieron una línea de acción en específica, aunque rechazaron libelo.
Esto a contrapelo del resto de la oposición, que desde el principio se había comprometido de plano a rechazar el libelo. Pero la reunión entre el FA y el PL derivó prontamente en otro tema, cuando Luis Malla tomó la palabra y arremetió en duros términos contra los frenteamplistas conectados a esa hora.
Él fue el encargado de soltar una pasada de cuentas al FA, al recordar cómo en su partido se sintieron maltratados por el expresidente Gabriel Boric, fundador del FA. Se trata de una queja histórica, que surgió en marzo de 2023, cuando Juan Carlos García, único militante del PL que pasó por el gabinete del gobierno anterior, dejó su puesto a cargo de Obras Públicas, tras solo un año de administración.
Dicho episodio dejó al gabinete de Boric sin ningún liberal, aliados del exmandatario en el origen del Frente Amplio, lo que se mantuvo hasta el último día de su gobierno. Lo que ocurrió generó un remezón en el partido y Patricio Morales, entonces timonel del PL, le recriminó en persona y en duros términos al Presidente su decisión y luego dejó el mando de la colectividad.
El reclamo que lanzó Luis Malla tensó la reunión. Los liberales dicen que el FA no puede pedir favores al PL luego del trato que les dio Boric en el gobierno.
A Malla se sumó también Bernales, diputado por la Región de Los Lagos, quien fue sorteado como integrante de la comisión revisora de la acusación constitucional contra Nicolás Grau. Pese a que en dicha instancia el parlamentario se mostró en contra del libelo, aprovechó la reunión para recriminar un maltrato del FA en otras áreas, como dentro de la propia zona a la que representa.
El cambio de mano con Quiroz
“No podemos seguir”. Esa fue la conclusión a la que llegó la bancada de diputados del FA hace unas dos semanas, a propósito de la ofensiva que inició la jefa de dicho grupo, Gael Yeomans, en contra del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz.
La idea de la parlamentaria era medir con la misma vara a Grau y Quiroz y usar los mismos argumentos con los que republicanos y libertarios impulsaron la acusación contra el economista frenteamplista, respecto de errores en el cálculo de proyecciones económicas.
“Vamos a juzgar al ministro (Quiroz) con los mismos argumentos (que se juzga) al exministro Grau”, llegó a amenazar Yeomans en Desde la Redacción de La Tercera.
El tema es que ni al propio Grau le gustaba esta estrategia. El economista ha optado por evitar la confrontación con el oficialismo, consciente de que este será el grupo político que definirá si hay o no castigo político, sobre todo en el Senado, donde cada voto será clave al tener un escenario con las fuerzas mucho más equilibradas.
Desde ese momento en el que como bancada abordaron este tema, la amenaza real contra Quiroz dejó de figurar dentro de las declaraciones que daban los parlamentarios.
En el análisis que hizo la bancada, aseguran, no hubo intervención de Grau ni su equipo, sino que fue algo natural. “Una ecuación básica”, dicen, pues creen que no se puede coquetear para conquistar votos de derecha si, al mismo tiempo, se lanzan amenazas vacías -no tienen los votos- contra el ministro más influyente de Kast.
Hablar lo justo
“Les pido disculpas al respecto”, le dijo Nicolás Grau a los medios de comunicación presentes en el Congreso. Esto, porque el exministro optó por emitir una declaración a la prensa luego de que se aprobara el libelo acusatorio en su contra, pero sin responder ni una sola pregunta.
Terminada su declaración, de hecho, salió raudo por los pasillos de la Cámara hasta subir al comité de diputados del FA, donde se reunió brevemente con sus colaboradores, evitando a los medios presentes para no ahondar en sus dichos.
Así ha sido la tónica de su estrategia. Grau evitará hablar hasta que se vote su acusación en el Senado el próximo martes, para evadir cualquier tipo de error no forzado que pueda influir en la delicada votación de los parlamentarios de la derecha.
La misma táctica la reforzó Grau con su equipo en una reunión de trabajo que sostuvieron durante la tarde del jueves. El exministro incluso fue más allá y a su espera silente también se sumaron sus colaboradores, incluso el abogado Patricio Zapata, constitucionalista a cargo de su defensa en el Congreso.
Además de Zapata, en su equipo hay figuras como el exlíder de Revolución Democrática Rodrigo Echecopar, la exsubsecretaria de Minería Suina Chahuán y la exjefa de la División de Coordinación Interministerial de Boric, Francisca Moya.
Algunos de ellos tuvieron que reforzar el despliegue con horarios cambiados, por encontrarse en Europa, como el caso de Echecopar, quien está en España, y Francisca Moya, en Reino Unido.
El despliegue del subsecretario de Boric
Como buen frenteamplista, Grau en su trayectoria ha generado distintos anticuerpos en el mundo del Socialismo Democrático. Este era un tema de preocupación en el entorno del exministro de Hacienda de cara a la acusación constitucional.
Con ese contexto, el economista recibió el apoyo de una figura socialista que, en la práctica, se terminó convirtiendo en el brazo operativo para frenar la AC en el Congreso.
Se trata de Nicolás Facuse, coordinador de la bancada PS y exsubsecretario general de la Presidencia en el gobierno de Boric.
A él lo responsabilizan del movimiento de tropas socialistas en la Cámara en favor de Grau. En particular ponen ejemplos como llevar a diputados como Raúl Leiva y Nelson Venegas a la comisión que revisó el libelo acusatorio y de incidir en la estrategia de enviar lo antes posible la contestación a la acusación constitucional.
Facuse ha conversado también con representantes de otras bancadas por la acusación, no solo de la oposición, sino que también de derecha, como el diputado Diego Schalper (RN), quien fue uno de los oficialistas que rechazó la acusación contra Grau.
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