Consejos y productos para mantenerse hidratado

Dicen que entre dos y tres litros de agua es lo que una persona debe consumir diariamente. ¿Cuánto de eso es mito o verdad? Acá algunas recomendaciones y botellas para no secarnos durante el verano.




Hace años, perdí la cuenta de cuántos, me sometí por voluntad propia a uno de los planes de lo que entonces se llamaba Bikram Yoga, pero que hoy, tras los terribles cargos judiciales que enfrentó su creador, Bikram Choundury, se conoce como Hot Yoga. Se trata, básicamente, de realizar una secuencia de posturas en una sala con más de 40º de temperatura y mucha humedad. Solo los que han ido saben el tormento que eso significa, pero también saben que, por masoquismo o por los beneficios que supuestamente trae, uno siempre vuelve a la semana siguiente.

Las cosas allí dentro, eso sí, son bien vergonzosas. Se ingresa a una sala caliente en traje de baño, donde las cosas huelen raro y de la alfombra se desprende un hedor de humedad, como a perro mojado, y uno, rodeado de espejos, ve casi toda su humanidad expuesta, intentando mantener el equilibrio sobre una sola pierna mientras sudas como si te estuvieras cayendo a pedazos, los ojos se desorbitan, te mareas, cuesta poner atención y muchas veces se sienten náuseas. Los dedos se arrugan, la boca se seca, y a veces uno ve destellos de colores.

“Es por falta de agua”, te dice de repente un instructor, mientras te aconseja que no pierdas el ritmo o que te recuestes si el malestar es mucho. Pero no puedes salir del pequeño sauna que llaman sala. De nada sirvieron los casi tres litros que a regañadientes tomé antes de la clase. Nunca encontré el equilibrio entre la hidratación y la deshidratación. Esa es lo más cercano que he estado de una deshidratación, al menos por mi voluntad; las otras han sido por fiebre, rotavirus y cosas del azar.

“El consumo diario de agua en un adulto debería ser de 2 a 2.5 litros de agua al día”, dice Pedro Verdugo, médico urgenciólogo de la Clínica Alemana, en un cálculo que no considera al agua que se ingiere con los alimentos, como la sopa o la cazuela, pero sí a los jugos o las infusiones. “Lógicamente que si uno se va a exponer al calor o a mucha transpiración, debería consumir más agua”.

¿Cuánto más? Existe la idea de que hay un mínimo de agua que debemos tomar al día —los sagrados 2 litros— pero no un máximo, como si el cuerpo fuera inmune al exceso de líquido. Pero no es así. El año pasado, por ejemplo, un niño de 11 años falleció en Estados Unidos por sobrehidratación. El pequeño mojaba su cama por las noches y sus padres, a modo de castigo, lo obligaron a tomar agua durante 4 horas. El resultado fue fatal.

“Las personas sanas que toman abundante líquido tienen riñones capaces de eliminar el agua que sobra”, explica Verdugo. “Pero hay que tener cuidado en los pacientes con falla o daño renal, o adultos mayores y niños, quienes por la edad tienen el mecanismo de sed alterado”.

En modo pandemia, los que trabajamos desde la casa podríamos pensar que sin tanto movimiento ni exposición al sol, uno podría salvarse de la regla. Pero no, también hay que tener ojo. “Con el teletrabajo es difícil deshidratarse, a menos que se esté en una sala cerrada, con exposición al sol o temperatura alta. Uno debería estar ventilando la zona, evitando el exceso de calor y así la pérdida de líquido”, agrega Verdugo.

Para quienes no puedan evitar exponerse al sol ni someterse a los treinta y tantos grados de enero, es fundamental mantener una hidratación constante y así prevenir fatigas e insolación. Y como la idea no es gastarse todo en agua mineral —ni pedirle a cada rato sorbos a la señora que riega el pasto—, lo mejor es tener una buena y duradera botella.

La MB Positive S, de Monbento, es pequeña, su material —tritán— es liviano y suave al tacto. Sus tonos pasteles, y el diseño kawaii y compacto, la harían calzar perfectamente en cualquier drama coreano. Y aunque es plástica, también es libre de BPA, el producto químico industrial que, según algunas investigaciones, podría adherirse a las bebidas o comidas en los recipientes que contiene. Dichos estudios dicen que la exposición a este químico podría tener consecuencias para la salud del cerebro y la próstata de los fetos y niños.

Botella de agua Monbento MB Positive 330 ml


También desde Asia, la marca japonesa Takeya posee una tapa a prueba de fugas, fácil de abrir y que promete no gotear. Su diseño es de doble pared, lo que impide que su exterior se llene de gotitas de sudor. Por lo mismo, su agarre es bastante seguro. No sólo es útil para el agua: también se le puede agregar batidos de proteína para los entrenamientos.

Botella Takeya Blush antigoteo 530 ml


Para la gente que decreta y quiere manifestar cosas nuevas este 2021, existe esta botella que contiene en su interior una piedra de cuarzo. El sitio Beauty Love propone programar el cristal con pensamientos e intenciones positivas que deseas recibir a través del agua. “Así no sólo ayudas al cuidado y bienestar de tu piel, sino que además equilibras tu energía mental, espiritual y física”, dicen. Bajo esa promesa, la botella de cristal y acero inoxidable recomienda también regar las plantas con el agua del recipiente, preparar alimentos y jugos, y hasta darle a las mascotas.

Botella de cristal Beauty Love con cuarzo 500 ml


Que el agua se mantenga fría es otro aspecto muy importante: pocas cosas son más decepcionantes que, con la espalda sudada a las cuatro de la tarde de tanto caminar por la ciudad, tomar un sorbo tibio de nuestra botella. Este termo de agua, capaz de llevar casi un litro, promete mantener el agua fría por hasta 24 horas, y también sirve para el invierno, ya que los líquidos en ella pueden permanecer calientes por 12 horas.

Termo de agua Düssel 960 ml


En Chile, 25 toneladas de plásticos terminan en el mar anualmente. Por eso, una solución inteligente y nacional fue la de las botellas reutilizables de Awake Water Chile. “La idea es que la gente las lleve consigo en todo momento y eviten comprar agua en plástico desechable. Además, hace tres años estamos implementando puntos de hidratación en quioscos, gimnasios y minimarkets, donde se pueden comprar rellenadas con agua purificada a granel”, dice Patricio Méndez, CMO de este emprendimiento. “La idea es consumir agua sin producir basura”, agrega. Sus botellas de aluminio vienen en dos formatos: las deportivas, de 600 ml, y las térmicas de 500 ml, que se pueden encontrar en sus puntos de relleno, disponibles en varias comunas de Santiago y algunas de regiones.


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