El mercado que, según la FNE, se repartieron las francesas Pluxee y Edenred
La Fiscalía Nacional Económica (FNE) acusa a Pluxee Chile (ex Sodexo) y Edenred de repartirse clientes por casi una década en licitaciones públicas y privadas. Ambas empresas tuvieron en conjunto más del 80% del mercado en ese período. Solo entre 2013 y 2020, el tamaño promedio anual del mercado, medido solamente por las comisiones cobradas a clientes y afiliados, superó los $18.000 mil millones.
Se llamaban “primos” entre sí. Principalmente, porque ambas empresas tienen origen francés y porque también operaban en el mismo negocio. Cada una sabía lo que hacía la otra y por nueve años, según la Fiscalía Nacional Económica, estuvieron repartiéndose el millonario negocio de los vales de alimentación e indumentaria, afectando al Estado chileno, sus usuarios y a las empresas que compraban sus servicios. El 26 de mayo, la FNE acusó que las firmas Pluxee (ex Sodexo) y Edenred mantuvieron por casi nueve años un pacto de no agresión y reparto de clientes que congeló la competencia en más del 80% del sector. Todo, en un mercado altamente concentrado.
Pluxee informó en Paris el 27 de mayo que evaluará el contenido de la denuncia y determinará las medidas apropiadas. “Pluxee reafirma firmemente que el cumplimiento normativo y la conducta empresarial ética son pilares fundamentales del grupo”, puso la firma en página web.
La FNE solicitó que Pluxee sea sancionada con una multa de 41.744 UTA -unos US$39,6 millones-además de sanciones contra uno de sus ex ejecutivos: Santiago Machado Iturbe, gerente general Sodexo de 2017 a 2022.
Edenred aseguró haber tomado conocimiento de la investigación reservada de la FNE en octubre de 2021 y que, a partir de ello, inició una auditoría externa que confirmó la existencia de “una conducta contraria a las políticas de la empresa”. La empresa decidió acogerse voluntariamente al mecanismo de delación compensada por lo cual la FNE pidió al Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) que Edenred y tres de sus exejecutivos Philippe Blecon, Fernando Müller y Francisco Aguirre, queden exentos de multas, debido a la colaboración prestada.
El mismo 26 de mayo, el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia admitió el caso a tramitación y el 1 de junio despachó un exhorto a la justicia española para notificar del requerimiento al exgerente de Pluxee (Sodexo), Santiago Machado, de nacionalidad venezolana, quien reside en Alicante, España.
El 2 de junio fue notificado el exgerente general de Edenred, Fernando Müller, quien reemplazó a fines de 2018 al francés Philippe Blecon. El ejecutivo, quien reside en Lima, Perú, fichó al socio de Vial Larraín Femenías, Ignacio Larraín Jiménez. Ese estudio también asumió la representación de Edenred.
El 8 de junio, el exgerente comercial de Edenred, Francisco Aguirre, fichó al abogado Daniel Barrera Sutherland, de Ugarte & Correa. Al día siguiente Pluxee Chile S.A. fue notificada del caso.
Según la FNE Santiago Machado explicó que la concertación de precios buscaba evitar que “un mercado tan pequeño derivara en unas tasas negativas, lo cual iba a impactar fuertemente a los resultados de la empresa”. Al coordinarse evitaban una disminución de las comisiones o el aumento de descuentos.
La Fiscalía sostiene que los efectos de la colusión se sintieron tanto en las empresas que contratan a empresas de beneficios (vales de comida e indumentaria) como en organismos públicos que contrataron estos servicios mediante convenios marco administrados a través de ChileCompra.
Según cálculos del mercado para los años 2013 y 2020, el tamaño promedio anual del mercado medido mediante las comisiones cobradas a ambos lados del mercado corresponde a más de 18 mil millones.
Y la participación promedio de ambas empresas acusadas de haberse coludido equivale a un 91% de ese valor para el período 2013-2021, según calculó la FNE. La cifra más baja fue en 2021, con 83%.
La filosofía del cartel
“No me tocas los míos, yo no toco los tuyos y así vivimos mejor”. La frase, contenida en el expediente de la FNE y pronunciada por el exejecutivo de Edenred, Philippe Blecon, sintetiza la regla de oro del cartel. Ambas compañías renunciaron de manera deliberada a competir por precio o calidad de servicio para mantener amarrados a sus clientes cautivos.
En el convenio marco gestionado por ChileCompra, la coordinación llegó al extremo de que en 15 de los 16 tramos de un proceso de contratación, Edenred y Sodexo ofertaron exactamente el mismo porcentaje de descuento (2,1%), con el objetivo explícito de bloquear la entrada de terceros operadores que intentaran presionar los márgenes hacia el 3%.
Pocos operadores
“Este mercado presenta una serie de características que facilitaron la celebración y ejecución del acuerdo entre Sodexo y Edenred”, sostiene la FNE, donde destaca la alta concentración del negocio, con solo tres actores, donde Pluxee, controlaba en torno al 60%, Edenred el 30% y el resto se lo llevaba la chilena Amipass.
En el mercado explican que la principal barrera de entrada es la escala. Se necesita alcanzar un tamaño mínimo suficiente de clientes y afiliados para poder otorgar un servicio competitivo. También espaldas financieras para las garantías. Fuentes que hablaron con Pulso explicaron que al menos en los años de la colusión solo era rentable entrar a este negocio cuando el o los contratos de provisión de vales de almuerzo e indumentaria alcanzaban a 5 mil beneficiarios o más. Hoy, debido a la baja de costos tecnológicos especialmente, la barrera podría ser más fácil de traspasar.
Beneficio tributario
En las empresas dicen que las tarjetas de beneficios son una herramienta muy valorada por trabajadores y empleadores. A los primeros se les entrega un voucher (tarjeta plástica o digital con un monto precargado) que no es imponible y puede ser consumido en miles de comercios adheridos, lo que permite a la empresa cumplir con la normativa laboral de entregar alimentación a sus trabajadores, pudiendo de paso optimizar su carga tributaria, ya que los beneficios de alimentación recuperan IVA y el gasto puede ser descontado de la base imponible. Al no considerarse remuneración legal, la empresa no debe pagar imposiciones sobre el monto cargado.
En sus respectivas páginas web Pluxee, Edenred y Amipass explican a los empleadores cómo cada peso invertido se puede traducir en menores costos impositivos para la empresa: un ahorro de hasta un 38,7% en el pago de tributos.
El Amipass
“Yo soy el Ceo y fundador de AmiPass, la empresa afectada por la colusión de estas dos empresas multinacionales francesas y la verdad que se ha venido un sinfín de emociones, un torbellino de emociones”. Así comienza un video de 2:41 minutos que el ingeniero industrial y exgerente de Sodexo (entre 2000 y 2008), Patricio Dueñas, subió a su perfil de Linkedln para hablar del caso. Allí también anunció que seguirán trabajando y saldrán a conquistar México y España.
El empresario creó esta plataforma en 2011 y según el requerimiento de la FNE, fue siempre el tercer actor en este mercado durante el período de la colusión. “Éramos solo tres players y dos de esos actuaban coludidos”, dijo en la red social.
Dueñas es asesorado por el expresidente del (TDLC), Tomás Menchaca, para ejercer las acciones legales que “correspondan”.
Según datos de Mercado Público, AmiPass, cuya razón social es FDD Innovación & Crecimiento S.A. basó su penetración de mercado en un modelo 100% digital integrado a través de sus apps “amiPASS” y “amiPOS”.
La compañía no cobra arriendo de equipos a los pequeños almacenes y restaurantes de barrio. El pago se procesa mediante códigos QR dinámicos desde el teléfono del usuario, lo que le permitió levantar una red de miles de pequeños comercios en regiones, un nicho históricamente ignorado por las dos más grandes.
Los registros vigentes de ChileCompra muestran que Amipass se refugió en la periferia de los Servicios de Salud Regionales, especialmente en Coquimbo, Concepción e Iquique. Entre 2017 y 2026 le ha venido al Estado $ 61.486 millones.
Comisiones y descuentos
La clave de la industria de los vales de alimentación y vestuario radica en que es un mercado de dos lados, en el que las empresas recaudan ingresos por dos vías: cobran a las empresas privadas e instituciones públicas por administrar el beneficio de sus trabajadores (que va entre 2% y hasta 6%) y cobran una tasa o comisión (entre 4% y 7% del valor neto de la compra) a los restaurantes, casinos y supermercados que reciben las tarjetas como medio de pago.
Al controlar más del 80% del mercado de usuarios cautivos, los comercios pequeños y medianos no tienen poder de negociación y deben absorber las comisiones para no perder clientes. En todo caso, se trata de un negocio atractivo para el sector, especialmente desde que se sumó la tarjeta de alimentación para estudiantes que entrega Junaeb y que implica al año ventas en todo el país por US$ 340 millones. Según actores del sector, las tres mayores empresas Pluxee, Edenred y AmiPass tienen en conjunto más de 50 mil comercios asociados, entre éstos las 3 cadenas de supermercados del país.
La “Juna”, el gran negocio
Popularmente conocida como la “Juna”, la tarjeta Junaeb es el mayor negocio con el Estado de las empresas de vales. La FNE determinó que las licitaciones de estos programas sociales e institucionales fueron el blanco principal del cartel.
Los contratos vigentes en Mercado Público revelan que Pluxee retiene el contrato individual más grande del sistema de compras públicas en este rubro: la Beca de Alimentación para la Educación Superior (BAES) de Junaeb firmado en 2025, por un total de $252.806 millones (US$263 millones). Esta tarjeta es la gran caja de la industria de beneficios en Chile: el Estado transfiere recursos a más de 650 mil estudiantes, con un subsidio directo por estudiante de $48.000 mensuales a nivel nacional.
Escasos riesgos
En el mercado explican que el verdadero negocio aquí es el “float” financiero más que los ingresos por comisiones. De hecho, la propia Pluxee explica en sus estados financieros que opera principalmente con dos fuentes de ingresos: ingresos operativos (comisiones) e ingresos flotantes (intereses ganados sobre los fondos mantenidos entre la emisión y el reembolso). Para el primer semestre del año fiscal 2026, la empresa reportó ingresos totales por 655 millones de euros (US$ 707 millones), que se dividen 573 millones de euros por ventas y 81 millones de euros por capital flotante (el float).
Ese capital flotante se arma porque el Estado y las empresas transfieren el dinero de los beneficios por adelantado: mientras los beneficiarios consumen su saldo en un goteo diario, el operador retiene un saldo por ejecutar, que es invertido en el mercado financiero a corto plazo, capturando intereses que van directo a la matriz.
De hecho, en sus resultados 2025 Pluxee adjudica parte de su baja en ingresos operativos al “aplazamiento de un importante programa de beneficio público en Rumanía y la suspensión temporal del contrato con Junaeb en Chile, que posteriormente se renovó a partir de marzo de 2025, con condiciones económicas revisadas”.
Y en los resultados del primer semestre del ejercicio fiscal 2026 la firma declara que en Latinoamérica los ingresos operativos alcanzaron los 229 millones de euros en el primer semestre del ejercicio fiscal 2026, con un crecimiento orgánico del 12,1%, empujado por un fuerte dinamismo comercial, especialmente en Brasil, “así como por una sólida actividad de Beneficio Público en Chile”.
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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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