La Antártica se calienta: continente marcó nuevos récords de temperatura en 2020

Un informe elaborado por la U. de Santiago muestra que en 2020, la temperatura en el continente tuvo un alza de alrededorde 0,8°C respecto al periodo de referencia1951-1980, en una confirmación de la dureza con el que el cambio climático golpea a esta zona del planeta.




El 6 de febrero, en la Base Argentina Esperanza, en el extremo norte de la Península Antártica, se registraron 18,3°C. Se trató de la temperatura más alta registrada jamás en el continente. Es 0,8°C más alta que el récord previo, y es muy superior a las máximas habituales en la zona, que en febrero rondan los 4°C.

El récord fue facilitado por el arribo de un río atmosférico, un fenómeno en el que vientos, al atravesar el cordón montañoso que da forma a la península, crearon un flujo de aire cálido (vientos föhn).

El problema es que no se trató de un hecho puntual. La temperatura en el continente blanco viene experimentando una sostenida alza en las últimas décadas. Según un informe elaborado por Raúl Cordero, climatólogo de la U. de Santiago, el 2020 fue el año más cálido en la Península Antártica desde 2010. La temperatura media durante el año recién terminado estuvo más de 2°C sobre valores típicos respecto al periodo entre 1951 y 1980.

En términos de temperatura máxima diaria, señala el documento, el año 2020 fue el más cálido registrado desde 1990 en la Isla Rey Jorge, en el extremo norte de la Península Antártica.

Una zona de la Antártica sin nieve. Foto: Reuters

La temperatura máxima promedio durante el 2020 en la Isla Rey Jorge, estuvo cerca de superar los cero grados, lo que sólo ha sido registrado 3 veces desde 1970 (en 1982, 1989 y 1990).

El 9 de abril se registró la temperatura más alta (4,3°C) para el mes de abril desde 2004; el 7 de junio se registró la temperatura más alta (2,2°C) para el mes de junio desde 2004 y el 9 de julio se registró la temperatura más alta (1,3°C) para este mes.

“Al igual que el resto del planeta, la temperatura en la Antártica muestra una tendencia al alza debido al cambio climático causado por el alza descontrolada en la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera”, explica Raúl Cordero.

Sin embargo, añade el climatólogo, la temperatura no sube al mismo ritmo en todo el continente. La zona que más se ha calentado desde mediados del siglo XX es la Antártica Occidental, de la que forma parte la Peninsula Antártica y es donde están las bases chilenas. “El alza de temperatura en la Antártica Oriental (donde se acumula se mayoría del hielo continental) afortunadamente ha mostrado hasta ahora un ritmo algo menor que en el resto del continente”, dice.

Vista de la isla Rey Jorge, en la Península Antártica. Foto: Reuters

Cordero explica que uno de los principales problemas del alza de temperatura en el continente es la pérdida progresiva del hielo continental. “El derretimiento del hielo continental está contribuyendo al alza en el nivel del mar en todo el mundo. En los últimos 25 años el nivel del mar ha subido 7-8 cm y al menos 10% de esa subida es responsabilidad del hielo perdido por la Antartica”, dice.

Advierte que el alza en el nivel del mar exhibe aún un ritmo moderado pero lamentablemente se está acelerando: “Este siglo podría cerrar con Antártica aportando un alza acumulada de más de un metro en el nivel del mar”, se lamenta.

Precipitaciones

No es solo la temperatura de la atmósfera la que está subiendo como consecuencia del cambio climático sino que también la temperatura de los océanos.

Ello explica que después de registrar precipitaciones bajo valores históricos durante el verano y el otoño austral, el invierno y la primavera meteorológica de 2020 estuvieron marcadas por una significativa alza en las precipitaciones en prácticamente toda la Península Antártica.

El año 2020 esta zona cerró con un superávit de precipitaciones de alrededor del 35% respecto a valores históricos de referencia entre 1981 y 2010, dice el estudio.

El 2020 continúa la serie de años de intensas precipitaciones registrados en la última década en la Península Antártica. Las precipitaciones anuales son hoy en la zona muy superiores a las de hace un par de décadas.

Cordero explica que en particular, el alza en la temperatura superficial del mar favorece la evaporación, la formación de nubes y eventualmente las precipitaciones, y eso explica esta alza. “Aunque los que habitamos en la zona central asociamos el cambio climático a la sequía, en realidad, las precipitaciones están aumentando debido al cambio climático en todo el mundo con la excepción de los lugares de clima mediterráneo: sur de Europa, California y zona central y centro-sur de Chile”, señala.

Aunque la Antártica parece un lugar lejano, el científico explica que los impactos de la actividad humana son de alcance planetario. “Los gases de efecto invernadero que generamos al usar combustibles fósiles permanecen en la atmósfera suficiente tiempo (incluso siglos) para distribuirse por todo el planeta cambiando el clima en todo el mundo. La concentración de gases de efecto invernadero en Antártica no es muy diferente que la que hay en otros lugares del mundo incluido Chile”, explica.

Nuestras acciones no nos “salen gratis”, advierte. “No solo el derretimiento de la Antártica está impactando nuestra costas (pues el alza en el nivel del mar aumenta el riesgo de inundaciones durante marejadas) sino que el clima de todo el hemisferio sur es vulnerable a las inestabilidades en el clima de este continente. En el caso particular de Chile, nuestras investigaciones han demostrado que el ritmo calentamiento de la Antártica ha empeorado la tendencia a la sequía observada en las zonas centro y centro-sur en las últimas cuatro décadas”, concluye.

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