En Chile hay tres especies de armadillos. En el altiplano, se distribuye el quirquincho de la puna (Chaetophractus vellerosus), el más pequeño del país, con un peso de 800 gr.

También conocido como quirquincho andino, es una especie de mamífero cingulado de la familia Chlamyphoridae, endémico del altiplano boliviano-argentino de la cordillera de los Andes, en el centro oeste de América del Sur, sin embargo, hoy se encuentra con una alta probabilidad de convertirse en “especie en peligro de extinción”. Hoy está en la categíra de vulnerable.

Uno de los pocos hábitats en los que aún se pueden ser vistos es el Parque Nacional Volcán Isluga, ubicado en la Región de Tarapacá. Pero cada vez es más difícil. La última vez que los guardaparques habían visto uno, fue hace seis meses.

Pero la semana pasada avistaron un nuevo ejemplar. En los registros de patrullajes que realizan los guardaparques no es muy frecuente verlos. “Por este motivo, poder hallar uno y fotografiarlo es una gran fortuna”, reconoce Jorge Valenzuela, encargado de Diversidad Biológica Conaf Tarapacá.

Lamentablemente, “para el parque no existe una estimación de números de ejemplares y para Chile no existe certeza de datos de tamaño poblacional”, revela Valenzuela.

La cabeza del quirquincho de la puna es cónica y cubierta de un escudo cefálico triangular, corto y ancho con superficie granulosa. Crédito: Natalia Piñones, guardaparque Parque Nacional Volcán Isluga.

Su distribución está limitada al sector de la alta puna en la I y II Región, “y principalmente en zonas abiertas semiáridas y quebradas arenosas, llegando incluso a los 5.000 msnm. Sus madrigueras se encuentran asociadas a arbustos como el pajonal o tolar andino. Se le ha observado regularmente en ambientes arbustivos y con herbáceas, asociados a cursos de agua”, señala Valenzuela.

La cabeza es cónica y cubierta de un escudo cefálico triangular, corto y ancho con superficie granulosa. Orejas desnudas, tienen pigmentación negra en las puntas y son mucho más largas, en proporción con el cuerpo, que en las demás especies (30 mm).

Tiene siete bandas móviles (rango 6-9) “que separan los escudos escapular y pélvico. La coraza es de color canela o bayo. El pelo de su coraza es largo, más claro y denso que en las otras especies; puede tener el mismo color canela de la coraza hasta un blanco brillante. Por la parte ventral en los flancos predominan los pelos blancos y largos. La cola está cubierta de placas alineadas en forma de anillos”, establece Valenzuela.

Cacería, minería, perturbación del hábitat y tráfico internacional

El quirquincho de la puna se alimenta de pequeños insectos, raíces, semillas, tubérculos e incluso invertebrados. Uno de los aspectos más curiosos de la especie es que no toma agua, toda su hidratación la obtiene de la comida.

Mientras que la época reproductiva está concentrada en primavera-verano, y las hembras dan a luz a una camada por año de una a dos crías.

Durante mucho tiempo, la especie fue perseguida para fabricar charangos.

Las principales amenazas que se han descrito en Chile para esta especie “es la cacería, la presencia de minería, la perturbación del hábitat y el tráfico internacional”, explica el encargado de Diversidad Biológica Conaf Tarapacá.

Esta especie se encuentra en categoría Vulnerable de acuerdo al RCE N°16 y está protegida por la Ley de Caza N°19.473. Además, se encuentra en el apéndice II de de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (Cites).

En el Parque Nacional Volcán Isluga, también es posible encontrar especies como vicuñas, pumas concolor, gatos andinos, gatos Colo Colo y tarucas o huemules del norte, entre otros.

Además, un grupo importante de avifauna. Taguas andinas, taguas gigantes, flamencos chilenos, flamencos de james, flamencos andinos, perdices de la puna, cuervos de pantano de la puna y patos juarjual.

Con respecto a la flora del lugar, se registran queñoas, llaretas, llaretilla y tolares. Además, destaca la presencia de vegetación de bofedal y cactáceas.