Una última, desconocida y preocupante secuela del coronavirus

El coronavirus también produce daño ocular.

Al ingresar a las células oculares, el virus está generando un daño grave en la vista. Algunos pacientes han reportado que han perdido la visión de uno o dos ojos. Médicos calibran la frecuencia con que se está presentando este nuevo síntoma de la enfermedad.




La lista es extensa.

Dolores musculares y esqueléticos, pérdida del gusto y el olfato, memoria, depresión, cansancio extremo, problemas respiratorios, entre otros. El Covid-19, una vez superado, aún sigue afectando a las personas.

Produce una serie de secuelas, las que en muchos casos desaparecen en el corto plazo, pero también, pueden mantenerse por semanas y meses.

La última, y a la fecha poco difundida, dice relación con la pérdida de la visión. Algunos pacientes, una vez que fueron dados de alta y enviados a su casa, reportaron que perdieron la visión, algunos de ellos solo por un ojo, luego de sufrir las consecuencias del virus.

Si bien no es una secuela o consecuencia habitual, puede presentarse. Ha sido reportado en pacientes en distintos centros médicos, así como también en redes sociales.

Ignacio Silva, infectólogo del Hospital Barros Luco, señala que la pérdida de la visión podría eventualmente “asociarse a fenómenos vasculares, trombóticos o embólicos vinculados al Covid-19″.

Beatriz Arteaga, directora de la Escuela Técnico Nivel Superior de Enfermería de Universidad de Las Américas, explica que al ingresar a las células oculares, el microorganismo genera daño, principalmente una respuesta inflamatoria.

Agrega que el daño ocular es una de las complicaciones extrapulmonares de la enfermedad, “los mecanismos por los cuales el microorganismo daña son variados, sin embargo, aún se siguen estudiando porque existe poca evidencia científica, dado que éste aún es muy reciente”.

Javier Tinoco, infectólogo de Clínica Universidad de los Andes, explica que el Covid-19 se puede presentar, por ejemplo, a través de una conjuntivitis, “en la capa más superficial del ojo. Se manifiesta con ojos rojos, secreción, edema en los párpados. Pero a veces puede complicarse con afecciones más profundas de las capas del ojo, y eso comprometer la agudeza visual”.

Formas directas e indirectas de dañar el ojo

Por ahora los médicos han definido ciertas formas directas e indirectas de cómo el Sars-CoV 2 daña el ojo. La primera, señala Arteaga. es la lesión directa del microorganismo hacia las estructuras oculares, debido a que éste penetra a la célula ocular a través de su proteína de membrana, la proteína S. “Esta proteína, se ensambla a un receptor que está en las estructura celulares, la que se encuentra principalmente en la superficie conjuntival y corneal en el nervio óptico y retina, entre otros”, explica.

También se describe una forma indirecta de dañar el ojo, “dado que el Covid-19 produce una liberación de citoquinas inflamatorias que son mediadores que provocan una respuesta inflamatoria sistémica aguda grave, la que causa inflamación de muchos órganos, entre los cuales se encuentra el ojo, con aparición de daño en sus estructuras”, argumenta la directora de la Escuela Técnico Nivel Superior de Enfermería de la Universidad de Las Américas,

Dolores musculares y esqueléticos, pérdida del gusto y el olfato, memoria, depresión, cansancio extremo, problemas respiratorios, entre otros, son algunas de las secuelas del Covid-19. Fotografía: Pablo Ovalle Isasmendi / Agencia Uno

Incluso, en algún momento se consideró que una de las posibles causas de esta secuela, es el uso de cloroquina e hidroxicloroquina (ambos cuestionados), aplicados durante muchos años para tratar la malaria y trastornos autoinmunes como el lupus y la artritis reumatoidea.

El uso de estos fármacos tiene algunas consecuencias, como la reducción de glóbulos blancos, disfunción del hígado, problemas cardíacos y alteraciones visuales por daños en la retina.

También se han reportado casos de pacientes que luego de ser contagiados, han desarrollado afecciones que amenazan la vista, como la retinitis y la neuritis óptica.

Arteaga agrega que, a su vez, podría haber un daño “ocular por coagulación sanguínea generalizada, que va a afectar principalmente a los pequeños vasos de la retina, que alteran el flujo sanguíneo y producen disminución de la agudeza visual”.

No es una manifestación común, “pero siempre hay que estar muy atentos”, establece Tinoco.

Silva coinciden en que no se trata de una afección habitual “Si bien, como cualquier infección viral respiratoria puede tener síntomas oculares como irritación o conjuntivitis, la pérdida de la visión no es algo frecuente”.

“Es menos frecuente. Solo se ha presentado en las personas que han tenido la versión más agresiva del virus”, finaliza Arteaga.

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