¿Libro de clases o chaleco antibalas?
SEÑOR DIRECTOR:
Tras la agresión a un profesor por parte de un estudiante de 14 años en Quinta Normal, surge una pregunta incómoda: ¿hasta dónde vamos a llegar?
Durante años discutimos sobre calidad, resultados y aprendizajes. Hoy, muchas comunidades educativas parecen conformarse con algo mucho más básico: que nadie termine herido al final de la jornada. La violencia escolar ya no puede seguir tratándose como una excepción. Cuando los docentes deben preocuparse de su seguridad antes que de enseñar, algo profundo se ha roto.
La nueva Ley N.º 21.809 sobre Convivencia, Buen Trato y Bienestar no puede transformarse en otro documento lleno de buenas intenciones. Debe servir para proteger a quienes tienen derecho a educar y aprender en espacios seguros.
Porque las leyes existen para cambiar realidades, no para esperar la próxima tragedia. Y porque ningún profesor debería preguntarse, antes de entrar a una sala de clases, si necesita un libro de clases o un chaleco antibalas.
Roberto Bravo
Líderes Escolares
Lo último
Lo más leído
La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
CYBER 50% Plan Digital+$5.990 al mes SUSCRÍBETE