Cartas al Director

Premio Nobel de la Paz

SEÑOR DIRECTOR:

El viernes se anunció el otorgamiento del premio Nobel de la Paz a Navi Pillay, una jurista de reconocimiento mundial.

Fue jueza del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, la Corte Penal Internacional (CPI), Alta Comisionada para los DD.HH. y presidenta de la Comisión de Investigación de la ONU sobre el Territorio Palestino Ocupado. En su abultada experiencia, destaca el rol que cumplió en las decisiones de tribunales internacionales que incorporaron por primera vez la dimensión de género en los conflictos. Así, contribuyó a que la violencia sexual sufrida por las mujeres y niñas fue reconocida como un crimen de igual gravedad, e incluso como una forma de genocidio.

Lamentablemente, el trabajo de Pillay está más amenazado que nunca. La noción de perspectiva de género es ridiculizada, los derechos humanos son desvirtuados, y las amenazas a la justicia internacional se evidencian en la decisión de Trump de imponer sanciones adicionales sobre la misma CPI que Pillay integró (el mismo día del anuncio del Nobel). Por cierto, esas sanciones se explican por el proceso llevado adelante por ese tribunal sobre la situación en Palestina, que Pillay también investigó.

El Instituto Nobel nos recuerda algo importante: los derechos humanos importan, la justicia internacional importa, la situación de mujeres y niñas importa. Desde nuestro pequeño rincón del mundo, ojalá que estemos escuchando.

Catalina Fernández Carter

Profesora de Derecho Internacional, U. de Chile

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