Emma D’Arcy y House of the Dragon 3: “Rhaenyra cree que tiene un mandato divino para gobernar”
La protagonista de la serie de fantasía desmenuza la tercera temporada, que lanza su primer episodio este domingo 21 en HBO y HBO Max. “Rhaenyra está por primera vez en una posición de verdadera confianza política y personal”, indica a Culto, junto con abordar el dramático recorrido de su personaje, la estrecha relación que forjado con el actor Matt Smith (Daemon) y el vínculo de la historia con el material original escrito por George R. R. Martin.
El final de la segunda temporada de House of the dragon (o La casa del dragón, su título para Latinoamérica) dejó un sabor amargo en muchos espectadores. Cuando todas las piezas anticipaban una espectacular batalla entre los dos bandos en pugna, los Negros –liderados por Rhaenyra Targaryen– y los Verdes –encabezados por Aemond Targaryen–, la historia bajó la cortina en un momento en que la tensión estaba en su punto más alto. Los deseos de presenciar ese descarnado enfrentamiento entre ambas facciones quedaron insatisfechos.
Las ansias por conocer qué ocurre en esa escalada de tensión en el spin-off de Game of thrones se empiezan a saldar esta noche. Disponible este domingo 21 a partir de las 21 horas –en HBO y la plataforma HBO Max–, el primer episodio del tercer ciclo captura el estrés que se respira en Westeros, la tierra en la que los Targaryen se disputan la principal posición de poder. En el mundo real han pasado un par de años; sin embargo, en la ficción prácticamente no ha transcurrido el tiempo, de modo que todo lo que veremos a partir de ahora se construye directamente sobre el desenlace de la entrega anterior.
“Encontramos a Rhaenyra por primera vez en una posición de verdadera confianza política y personal”, señala a Culto Emma D’Arcy (Londres, 1992), la actriz inglesa que interpreta a la heredera del difunto rey Viserys Targaryen.
“Ella comanda un ejército de dragones, tiene una fuerte presencia naval, cuenta con un poderoso ejército en tierra, gracias a Daemon. Y acaba de recibir una oferta bastante descabellada y extraordinaria de Alicent para facilitarle el paso a Desembarco del Rey sin derramar más sangre. Así que me parece que por primera vez su campaña cobra un impulso real, y eso se combina con una creciente religiosidad que, creo, significa que por primera vez su éxito parece predestinado”, detalla desde Londres a través de Zoom.
Sin la característica cabellera blanca de los Targaryen y sin modificar nunca el volumen de voz –a diferencia de su papel en la ficción–, D’Arcy advierte que “mi trabajo es ser una especie de jefa de departamento para Rhaenyra”. Una responsabilidad que se toma muy en serio y se sustenta principalmente en conocer de cerca las dramáticas vivencias del personaje: nombramiento como heredera a temprana edad, hostilidad con hermanastros que percibe como usurpadores, muerte de su papá y múltiples pérdidas durante el desarrollo de una guerra civil que –por ahora– tiene pronóstico reservado.
“Vemos a Rhaenyra emprender un bonito viaje a lo largo de las tres temporadas. Creo que en las dos primeras está envuelta en dudas. Tiene muchas dudas sobre su herencia, sobre su derecho, sobre las intenciones de su padre con ella. Y creo que, para bien o para mal, parte de eso ha desaparecido en la tercera temporada”, sostiene.
Su camino parece más despejado después de la sorpresiva visita que recibió en Dragonstone, la fortaleza de los Negros. En el último capítulo del segundo ciclo Alicent Hightower (Olivia Cooke), su amiga de infancia y segunda esposa de su papá, apareció a hurtadillas en su castillo para presentarle una propuesta: concederle ayuda para que se apodere del Trono de Hierro, a cambio de que, bajo su nuevo régimen, ella, su hija y su nieta sean tratadas con clemencia. Un plan bajo el que Alicent acepta la idea de que Rhaenyra tendrá que matar a Aegon (Tom Glynn-Carney), su hijo mayor, ante los ojos de los habitantes de Desembarco del Rey y así eliminar toda duda en torno a quién está al mando.
No está demás recordar que si Aegon basa su reclamo en ser el primer hijo varón de la familia, Rhaenyra sustenta el suyo en que es la primogénita de su padre y que él la nombró como heredera cuando era joven y luego, cuando prácticamente estaba en su lecho de muerte, ratificó su decisión. De hecho, cuando todavía era niña le habló en secreto sobre la Canción de hielo y fuego, la profecía que establece que el fin del mundo vendrá desde el norte y que, para frenar esa misteriosa tempestad, un Targaryen deberá ocupar el Trono de Hierro y trabajar en la unificación de las familias y los reinos.
Emma D’Arcy sugiere que la importancia de ese factor se acentuará en los ocho episodios que componen la tercera temporada. “Rhaenyra cada vez se apoya más en su fe. Hay un fervor creciente en su religiosidad, y creo que ella considera que esto es una guerra santa. Si bien es innegable que tiene cierto valor, creo que la preocupación es que disminuye el escepticismo”, plantea, afirmando que “ella cree que tiene un mandato divino para gobernar”.
Y profundiza: “Las conversaciones que Ryan (Condal, showrunner) y yo tuvimos al principio fueron sobre ver qué sucede cuando este personaje relativamente simpático entra en el terreno de la ambición y empieza a jugar el juego”.
Una corazonada
Emma D’Arcy aún se restriega los ojos cada vez que ingresa a la Fortaleza Roja, la residencia del monarca y su familia en Desembarco del Rey. El castillo existe en los estudios que tiene Warner Bros. en Watford (Inglaterra), al norte de Londres, donde House of the dragon ha filmado sus tres entregas.
“Está allí, con las piezas en el orden correcto, y puedes recorrerla. Los dormitorios dan a los claustros, hay una gran escalera, y hay algo surrealista en sentirse tan a gusto en este entorno creado (para la serie). Y la verdad es que es mérito del genio de Jim (Clay, diseñador de producción) que se sienta tan real”, apunta.
Si bien aún hay mucho por revelar de la temporada que debuta esta noche, por el momento hay otro elemento que surge como certeza: esta vez habrá más escenas entre Rhaenyra y Daemon, su esposo (y tío). La intérprete celebra ese ajuste, recordando que en gran parte del segundo ciclo Daemon estuvo confinado en Harrenhal, el castillo más grande de los Siete Reinos y un lugar aparentemente maldito. El hermano de Viserys permaneció allí hasta que una visión cambió su perspectiva de las cosas y lo hizo reencontrarse con su mujer y jurarle lealtad.
“No hay un solo día en que vaya a grabar una escena con Matt (Smith) y no me emocione. Ese es su gran don, porque sé que así es como se sienten los otros actores al trabajar con él. Estoy encantada porque sufrí un poco de sequía en la segunda temporada y esa sed se sació en la tercera”. enfatiza.
“Estuve haciendo campaña durante la segunda temporada para volver al set con Emma, con Daemon y Rhaenyra –declara Smith a Culto–. Tanto desde una perspectiva de personaje, como desde una perspectiva de actuación y desde una perspectiva humana, realmente mi admiración no conoce límites. Esto suena muy condescendiente, pero no pretendo que sea así. Lo que ha sido realmente asombroso durante los últimos cuatro o cinco años es ver a Emma abordar el oficio y el viaje de eso de una manera increíblemente detallada. Ha sido algo digno de contemplar”.
Pero si hay algo que hemos aprendido con House of the dragon –y antes con Game of thrones y luego con El caballero de los Siete Reinos, el otro spin-off de la saga de fantasía– es que lo mejor para espectadores y equipo es no encariñarse demasiado ni con los compañeros de elenco ni con los lugares donde la producción cobra vida. Como dicta el feroz mundo creado por el escritor George R. R. Martin, nadie tiene garantizada su continuidad en la historia.
D’Arcy no se inquieta ante ese factor de impredictibilidad, parte clave del ADN de la franquicia. “Si soy totalmente honesta, tengo una corazonada sobre si voy a vivir o morir, pero esperamos a descubrir nuestro destino a medida que lo leemos en el guión. Supongo que la esperanza es no haber hecho enojar a nadie hasta el punto de tener un final prematuro”, advierte.
“Nunca se sabe con certeza. Es decir, obviamente está el material original, así que uno tiene una idea de hacia dónde se dirigen los guionistas”, declara Smith.
El material original no es otro que Fuego y sangre, el voluminoso libro en el que Martin detalla la historia de los antepasados de Daenerys Targaryen a lo largo de siglos. Ryan Condal, showrunner de House of the dragon, ha defendido varios de los desvíos que ha tomado en la serie argumentando que esa obra literaria posee la forma de una gran crónica que se nutre de diferentes fuentes, algunas más fiables que otras. Sin embargo, ninguna de sus explicaciones logró mantener a raya el enojo de Martin, quien optó por marginarse del proyecto durante el segundo ciclo (aunque, por asuntos contractuales, continúa figurando como productor ejecutivo).
Emma D’Arcy comparte su perspectiva. “La hermosa tensión de crear una adaptación como esta es que el material original es una historia perfecta, y aquí estamos contando una historia a través del período de una familia. Es un drama familiar”.
¿Hasta cuándo durará? El diseño actual establece que House of the dragon tendrá sólo una temporada más. La danza de los dragones, como se le conoce a la guerra civil de los Targaryen, está escribiendo sus últimos capítulos. El mundo lo espera.
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