Fontaines D.C. y la música para un mundo aterrador después del romance: así suena la nueva era de la banda del momento
Tras el éxito de Romance (2024), la banda irlandesa profundiza en su vertiente más oscura y cinematográfica con Dopamine Chamber, un álbum de sintetizadores, atmósferas industriales y desencanto. El trabajo, que incluye una notable colaboración con Rosalía, es el que los traerá al país como uno de los nombres estelares de Lollapalooza Chile 2027.
¿Qué hacer después de un disco muy celebrado? La pregunta flotó entre los integrantes de Fontaines D.C., la banda irlandesa que ha explotado como un número de estadios en los últimos años. Aunque su discografía comenzó a expandirse en pandemia, lograron consolidar una audiencia gracias a su aplaudido disco Romance (2024), el que les dio dos nominaciones a los Grammy y la siempre compleja condición de banda del momento. Por ello el paso siguiente presentaba una valla formidable.
Lo que está claro es que en Dopamine Chamber (XL Recordings), su nuevo álbum disponible desde este viernes 16, el grupo se animó a explorar nuevos derroteros. Propone una música más evocativa y algo más industrial, con el uso extensivo de sintetizadores, sonidos saturados y percusiones de inspiración industrial. La dramática introducción de Six Shot Morning, la canción de apertura, combina capas de teclados y la voz grave de Grian Chatten sobre una letra que trasunta desencanto. “Los cielos se han ido llorando sobre un mundo hermoso/Callejuelas oscuras, es una vida bastante vieja”, canta.
La música es elocuente y a la vez, conserva el misterio necesario. Chatten reveló a Mojo que el grupo quiso ir algo más allá en su nuevo álbum. “Sentíamos que teníamos más que decir musicalmente en ese sentido. Cada vez más, con cada álbum que hacemos, dejamos que la música hable por sí misma. Supongo que nuestra música se está volviendo un poco más cinematográfica”.
Como sea, su música no deja su habitual toque post punk. La oscura Marianne, con la voz de Chatten bañada en reverb avanza con su batería de inspiración maquinal y su combinación de teclados y bajo recuerda pasajes de Disintegration de The Cure. A pesar de lo que sugiere el nombre, el tema se inspira en la versión de Netflix de El talentoso Sr. Ripley con Andrew Scott. Según el cantante, la idea la fue madurando con el tiempo. “No es que viera los primeros episodios y me pusiera a tomar notas. Estuve dándole vueltas un tiempo hasta que me di cuenta de que los sentimientos que quería expresar eran algo así como: ‘Ah, sí, así es como me sentí cuando lo vi’. Y entonces, al menos emocionalmente, pensé en la actuación de Andrew Scott y en la cinematografía, en los planos prolongados de Italia y de alguien huyendo”, detalló en la misma entrevista.
Dopamine Chamber es un disco de muchos lugares. El grupo volvió a convocar al productor de Roamance, James Ford, para trabajar en los estudios Decoy, en Suffolk. Básicamente, se encerraron a grabar, lejos del mundanal ruido. “Eso nos permitió meternos de lleno en el proyecto y no distraernos. Solo fuimos al pueblo cercano un par de veces, creo que en tres semanas, y fue realmente muy intenso. Prácticamente no salimos de esos 30 metros cuadrados durante un tiempo”, dice el Chatten a Mojo. Por su lado él escribió sus letras durante unos días de viajes entre Viena y Venecia para luego grabarlas en una casa en Sicilia, como si fuera un músico indie que recién comienza. En él latía el ánimo de empaparse de realidad. “No todas las letras reflejan la misma situación mundial”, comentó. “Pero, en general, intento escribir desde una perspectiva emocional, insinuando lo que sucede en el mundo, en lugar de ser explícito. Prefiero ser implícito y más explícito en el escenario.”
En general esa vibra se siente en el disco. En tiempos en que se ha planteado la crisis de las narrativas en medio de la abundancia de información, hay espacio para desarrollar el cinismo, sobre una base musical oscura. Es lo que sucede en Happy for You, sostenida sobre una figura de guitarra sobre la que se sostienen los arreglos, para luego explotar en el estribillo. “Tuvimos un problema que la gente vio venir/El enemigo del mundo/Ahora me estoy volviendo amigable con las flores y todo/Al irme, te robé las perlas.”
Una emoción similar cruza a Demolition, un tema que toma el clásico truco de arrancar con el estribillo -de estadios-, alternando la estructura loud/quiet, propia del rock alternativo. Como una metáfora de la angustia del hablante. “Gracias por estar en casa, gracias por estar solo/Gracias por acechar mi zona, gracias por dejarme indefenso/Tuve el día más bonito, si me quieres, me quedaré”. Es decir, vulnerabilidad pura con un cierto toque decadentista. Nada raro. Según Chatten, esa propuesta estética tiene que ver con una mirada sobre el mundo cargada de pesimismo. Un poco, como prolongando la energía que cruzó al mundo durante la pandemia. “Creo que simplemente quiero que la gente sienta de verdad cosas sobre el mundo en el que vive”, le dijo a NPR. “Porque ahora mismo es un mundo aterrador, y creo que gran parte de la respuesta humana, que obviamente es un mecanismo de supervivencia —y no culpo a nadie, yo también lo hago, por supuesto—, es huir, esconderse y distraerse”.
Uno de los momentos llamativos del disco, es Where is Gone? Se trata de la primera canción en que el grupo se abre a una colaboración. Y la invitada es Rosalía, marcando un encuentro entre dos figuras que marcan la música popular. Una canción que de alguna forma quiebra el disco, al proponer un arreglo de cuerdas, sobre guitarras acústicas y un diálogo entre la voz profunda de Grian con la interpretación afectada de la catalana, que tampoco luce incómoda cantando en inglés (ya lo hizo en 13 para su disco Lux). Una canción que suena a otra época.
Y aunque es fácil leer una intención de juntar a los populares del momento, Chatten asegura que todo se dio muy rápido. “Estaba de gira por Estados Unidos, así que le enviamos la pista y en 48 horas nos devolvió la voz. Creo que tiene un talento innato. Me recuerda a Bowie y Björk. Tiene un talento impresionante. Así que es un honor.”
Según el cantante, la voz de la barcelonesa “tiene un carácter clásico, pero también algo inquietantemente distópico”. Y además seguro que “tengo la sospecha de que su corazón es similar al mío. Es decir, es una arreglista, compositora y letrista increíble. Me llena de humildad que le gustara cantar en algo que habíamos arreglado. Sin duda, es un momento cumbre en mi carrera”.
El cierre del disco marca todavía más su narrativa, en la pesimista Intimate. De alguna forma, una declaración sobre el enfoque que eligió el grupo, avanzar y no regodearse de sí mismos, en un momento en que el mundo es un lugar complejo. “Vi el sol desvanecerse/Toda la gente llena de dudas/Rey de la belleza, reinas de la belleza/Levanta una cara, fisgoneando estas”, canta Chatten, apelando a lo efímero de la vida.
A tono con su condición de nuevos favoritos del rock, Fontaines D.C. alista una gira internacional que los tendrá como uno de los números estelares en Lollapalooza Chole 2027. Mientras, el álbum ha logrado una apreciación muy positiva de la crítica. “Fontaines ha crecido de manera dramática y majestuosa hasta convertirse en la mejor banda de su generación, del tipo que, parafraseando a otra banda, realmente podría vivir para siempre”, escribió The Guardian, que le da cinco estrellas de cinco posibles. Por su lado, Rolling Stone lo puntuó con 4 estrellas de 5. “La banda está yendo más allá de sus raíces de rock de guitarra, adentrándose en la melancolía electrónica y la grandiosidad orquestal en canciones que se sienten más elaboradas que improvisadas. Pero esta vez el mundo es uno de fatalidad por todos lados”, señala su reseña que remata con una sentencia muy certera: “un álbum que resulta perfecto para nuestros tiempos de pesadilla”.
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