What’s up, Doechii: el triunfo del rap en Lollapalooza 2026 (con diez minutos menos)
La rapera estadounidense se presentó en el escenario Cenco Malls con la convocatoria más grande de la jornada hasta el momento, ad portas de Deftones y Sabrina Carpenter. Un acierto dentro del nuevo cartel que amplía variedades en ritmo y géneros musicales. Revisa acá cómo fue el show.
El primer día de Lollapalooza 2026 cierra con toda la intensidad que se pronosticaba, sobre todo para esta vuelta a Parque O’Higgins, esperada con ansias por las y los fanáticos de la música en vivo.
Los escenarios principales, Cenco Malls y Banco de Chile albergaron música nacional e internacional: desde Gepe, pasando por Airbag, Ruel e Interpol. Y ya llegando al final de la primera jornada, llega el turno del rap. Al costado izquierdo del Movistar Arena, cerca de las 20 horas, inicia su presentación Doechii, una de las exponentes más grandes del género en la actualidad.
Jaylah Ji’mya Hickmon, más conocida como Doechii, se consolidó durante los últimos años como una de las gigantes del rap. Su álbum Alligator Bites Never Heal ganó el Grammy a Mejor álbum de rap en 2025 y Anxiety, single que se sumó a la versión Deluxe, ganó el gramófono a Mejor álbum de Rap en la ceremonia de este año.
Ahora, la artista se presenta por primera vez en Chile, en el que, se podría decir, es el momento más álgido de su carrera. Esto no es casualidad: el lineup de este festival se creó en base a lo que dicta el algoritmo y los charts, encontrando las voces que hacen bailar y cantar a las nuevas generaciones, principalmente. Y así ocurre con la estadounidense, con más de 18 millones de reproducciones en su Tiny Desk y casi 27 millones de oyentes mensuales en Spotify.
What’s up, Doechii?
Comenzando puntual, las pantallas se encienden con la cantante leyendo cartas de tarot. En el escenario abundan las telas colgando desde el fondo, muchos colores, texturas y misterios. Todo esto al ritmo de los tambores y timbales.
Doechii aparece con un traje rojo de dos piezas y el cabello trenzado con volumen alto en la parte superior. La coreografía que arma junto a sus bailarinas mezcla pasos originarios de la cultura afroamericana con bailes modernos del hip hop: perreo y twerk, movimientos de cadera que siguen el beat.
Ya con la segunda canción el público salta y se mueve. El toque de electrónica que ocupa en el en vivo también ayuda a eso. La coreografía en la tarima no se detiene. Recuerda a las artistas clásicas del pop, con una performance completa más allá de la interpretación vocal.
Abanicos, telas, animal print y vestidos con flecos y falta de calzado. Todo haciendo alusión a su cultura, llevándola con orgullo y reinventando a través del arte. Esto se suma a algunas palabras dichas en español: desde el sencillo “hola” hasta pedir que aplaudan más “rápido”.
Demuestra experiencia, habla con el público, que ya se consolida como el grupo más grande de la jornada por el momento. Y en una transición limpia pasa al género que la caracteriza: el Lollapalooza ahora canta al ritmo del rap.
El rap como bandera de lucha
El rap ha ganado espacio en el mainstream. Representantes como SZA, Nicki Minaj, o el mayor ejemplo, Kendrick Lamar –ganador del Grammy a Álbum del año e intérprete principal del Super Bowl 2025–, son muestra de eso.
En el caso de Doechii, en su propuesta, hay más sonidos que hacen que su música sea profunda y fácil de escuchar. A pesar de ser un show potente, a todo volumen y con un público muy motivado, el ambiente se funde con el beat constante y el rap que no se detiene.
Sobre mezcla de géneros, Doechii destaca por unir con maestría el rap con el R&B e incluso sumar un estilo pop pegajoso que recuerda a sus coetáneas. A fin de cuentas, comparte una edad similar con sus compañeras de headliner pop: Sabrina Carpenter y Chappell Roan.
Las letras acá son importantes. En Stanka Pooh, el primer tema del más reciente álbum dice “Estoy muerta, ella está muerta. Solo otro Black Lives Matter”, haciendo referencia al movimiento contra la discriminación racial.
Las y los más fanáticos corean junto con la cantante, mientras que quienes se detienen a pasar un buen rato pueden sumarse en algunos de los coros, las partes más repetitivas. Aún así, la energía se mantiene: el público mueve la cabeza, permanece con las manos en alto y activa la euforia cuando se requiere.
Las puertas del Parque O’Higgins abrieron a las 13 horas y, a pesar de que había gente fuera, el recinto se mantuvo a capacidad media durante buena parte del día. Alcanzando puntos álgidos con Gepe o 31 Minutos –ambos exponentes nacionales–. Pero ya para el momento de Doechii se hace notar más el sold out en pases generales.
La masa de oyentes es mixta. Hay quienes claramente están buscando un buen espacio para ver a Sabrina Carpenter, la headliner que cerrará el escenario y la jornada un par de horas después. También hay fans de Deftones que se pasan a la tarima contigua para esperar a la banda de metal. Pero su fanaticada se hace notar, la intérprete cumple como plato fuerte de esta edición.
La energía en lo alto con Doechii
Es un show que entiende su magnitud y su lugar. La performance no está pensada solo para quienes quedaron en las anheladas primeras filas, si no que hay mucha interacción con las cámaras; algunos baules directamente los realiza mirando hacia al lado.
Esto último destaca aún más, ya que así como el escenario, también se agrandaron las pantallas para esta ocasión, en comparación a las del año pasado en Parque Cerrillos.
La presentación se eleva aún más con el turno de Anxiety, canción que ganó masiva popularidad al convertirse en trend de TikTok. Quienes no coreaban antes, lo hacen ahora. La voz de la cantante vibra en los parlantes y su baile fluye como si de una serpiente se tratara.
La idea del tarot se mantiene todo el show. Así como Taylor Swift vende su poción de Opalite, Doechii lo hace con el Boy balm. Su discurso es sencillo: ella no necesita de un hombre, algunas veces necesita deshacerse de ellos con esta esencia especial.
Pasada la mitad del show, que dura una hora según la programación original, llegan algunos de los grandes éxitos: Nissan Altima y la tan esperada Denial is a river, su tercera canción más escuchada en Spotify. Y a pesar de la energía de los fans, cierra cerca de doce minutos antes, saluda, sonríe y baja de la tarima.
Sigue leyendo en Culto:
Lo último
Lo más leído
2.
5.
Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lo leyó en La Tercera
Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE